Tres distorsiones del autor de The National sobre el Irán actual
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Pars Today – El sitio web The National, en un artículo del 12 de noviembre, analiza desde su perspectiva el cambio de enfoque de la República Islámica de Irán respecto al uso de símbolos históricos y míticos, con el pretexto de fortalecer el nacionalismo tras la reciente guerra con Israel.
(last modified 2025-11-18T00:10:23+00:00 )
Nov 18, 2025 00:06 UTC
  • Estatua del emperador romano Valeriano arrodillado frente a Shahpur
    Estatua del emperador romano Valeriano arrodillado frente a Shahpur

Pars Today – El sitio web The National, en un artículo del 12 de noviembre, analiza desde su perspectiva el cambio de enfoque de la República Islámica de Irán respecto al uso de símbolos históricos y míticos, con el pretexto de fortalecer el nacionalismo tras la reciente guerra con Israel.

Según Pars Today, en este artículo titulado Irán y el retorno a la historia antigua para fortalecer el nacionalismo tras la guerra con Israel, el autor intenta explicar los recientes acontecimientos en Irán como un retorno a la historia antigua y al nacionalismo. Este artículo contiene distorsiones que presentan una imagen incorrecta de la realidad del Irán actual. A continuación, se presentan tres ejemplos importantes de estas distorsiones:

1. Reducir el nacionalismo a una herramienta puramente política

El autor afirma que la República Islámica ha recurrido al nacionalismo únicamente porque el atractivo del islamismo tradicional ha disminuido. Esta percepción es errónea. En primer lugar, desde la perspectiva de la Revolución Islámica, el patriotismo es algo deseable. En la República Islámica de Irán, el patriotismo, no el nacionalismo, no es simplemente una herramienta política, sino que forma parte de la identidad cultural e histórica de la sociedad. El uso de símbolos antiguos como Shapur I o Arash el Arquero no es solo una reacción a las circunstancias políticas, sino un reflejo de la profunda conexión del pueblo con el patrimonio histórico de Irán. De hecho, el patriotismo iraní siempre ha coexistido con el islamismo, y la combinación de estas dos identidades ha moldeado la estructura intelectual de la República Islámica. Además, la República Islámica de Irán siempre ha hecho hincapié en el patriotismo.

2. Ignorar el papel del pueblo en la reproducción de símbolos históricos.

El autor sugiere que el uso de símbolos antiguos es simplemente un proyecto gubernamental. Esta visión es errónea, ya que el propio pueblo iraní desempeña un papel fundamental en la preservación y reproducción de estos símbolos. El Noruz, el interés público por Ciro el Grande, el rey aqueménida, o Persépolis demuestran que el nacionalismo antiguo no solo no se impone desde arriba, sino que está arraigado en la cultura popular. Aunque ahora se presta más atención a estos símbolos, como la instalación de una estatua del emperador romano Valeriano arrodillado frente a la estatua sasánida de Sapor I en Teherán, lo que puede resaltar estos símbolos, el contexto social ya existía.

3. Presentación de una imagen negativa de la visión del régimen sobre la historia antigua

El autor intenta demostrar que la República Islámica siempre ha reprimido la historia antigua y que ahora ha cambiado repentinamente de rumbo. Esta imagen es distorsionada. La realidad es que la visión de la República Islámica sobre la historia antigua siempre ha sido doble: criticar los aspectos autoritarios y, al mismo tiempo, reconocer los logros culturales y artísticos. El ayatolá Jamenei, Líder de la Revolución Islámica, se ha referido repetidamente a los valores de la arquitectura y el arte iraníes antiguos, al tiempo que enfatiza los aspectos morales y espirituales del Islam. Si bien ha criticado repetidamente a los sasánidas y aqueménidas como regímenes autoritarios en sus discursos, también ha considerado algunos de sus logros como motivo de orgullo iraní. El papel protagónico del emperador romano Valeriano arrodillado ante el rey sasánida Sapor I en Kazerun es el que el líder supremo de la Revolución Islámica destacó durante su visita a la provincia de Fars en mayo de 2008, en una reunión con los funcionarios del ejecutivo provincial. En esa reunión, enfatizó, refiriéndose a los esfuerzos de algunos países por crear glorias históricas artificiales: Las verdaderas glorias de la historia de la nación iraní fortalecen la autoconfianza nacional y merecen mayor atención. Por lo tanto, las recientes medidas adoptadas por la República Islámica de Irán en materia de patrimonio histórico no constituyen un cambio repentino, sino la continuación de una misma visión integral y gradual.

Conclusión

El análisis de The National adolece de tres distorsiones fundamentales: reducir el nacionalismo a una herramienta política, ignorar el papel del pueblo en la reproducción de símbolos históricos y presentar una imagen uniforme y negativa de la visión que la República Islámica tiene de la historia antigua. Estas distorsiones provocan que la imagen del Irán actual se presente de forma incompleta y sesgada, cuando la realidad es mucho más compleja: el patriotismo iraní está arraigado en la cultura popular, combinado con el islamismo y utilizado en la política oficial como parte de la identidad nacional.