Se cumplen 200 días de la detención de la periodista de Tasnim en las prisiones del régimen sionista
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Farah Abu Ayash, periodista de la agencia de noticias Tasnim, quien se encuentra en cautiverio bajo el régimen de Israel.
Pars Today – Han pasado doscientos días desde la detención de Farah Abu Ayash, periodista de la agencia de noticias Tasnim en Cisjordania, por parte de las fuerzas israelíes, lo cual, según su abogado, ha estado acompañado de tortura, aislamiento y privación de visitas familiares.
Según recoge Pars Today citando a la agencia de noticias Tasnim, Farah Abu Ayash, periodista palestina de este medio, fue detenida el pasado 6 de agosto durante una incursión nocturna de militares del régimen sionista en su vivienda en la aldea de Beit Ummar, al norte de Hebrón, en Cisjordania. Tras ser trasladada al centro de detención de Al-Maskobiya, al norte de Jerusalén ocupado, fue sometida a interrogatorios y, según fuentes informadas, a tratos humillantes y torturas.
Situación deplorable en centros de detención y prisiones
Hassan Abbadi, abogado palestino encargado del caso de Abu Ayash y quien ha podido visitarla en prisión, explicó la situación de su cliente: "Farah pasó 53 días de su detención en una celda de aislamiento en Al-Maskobiya, luego fue trasladada a la prisión de Sharon y después a la de Damon". Abbadi, refiriéndose a los tratos violentos contra la periodista, añadió: "Durante su detención, ha sido insultada y golpeada constantemente. Se le han realizado varios registros corporales en condiciones totalmente humillantes, acompañados de insultos hacia ella y su familia". El abogado defensor destacó que la situación de su clienta no difiere de la que enfrentan otras prisioneras palestinas y recalcó que las condiciones en las cárceles israelíes son extremadamente duras y adversas.
Según explicó, desde el inicio de la operación Tormenta de Al-Aqsa, el 7 de octubre de 2023, se ha registrado un notable incremento en la intensidad de la tortura y en la aplicación de medidas punitivas contra las prisioneras.
El abogado Abbadi describió las precarias condiciones en los centros de detención en los siguientes términos: “En muchos casos, diez prisioneras son recluidas en una celda de reducidas dimensiones, donde solo cuatro pueden dormir en el suelo al mismo tiempo. Las celdas son extremadamente frías y la situación en prisiones como ‘Carmel’ es aún más grave”.
Privación de visitas y el silencio de entidades internacionales
Uno de los mayores desafíos para los prisioneros palestinos es el corte total de comunicación con el mundo exterior. Abbadi recalcó: "Estas prisioneras están totalmente incomunicadas. No hay visitas familiares ni posibilidad de contacto telefónico con los padres. La Cruz Roja tampoco tiene permitido visitarlas, y la ausencia de cualquier organismo supervisor intensifica su aislamiento". Estas privaciones se aplican mientras la entidad sionista, alegando un "estado de emergencia" desde octubre de 2023, ha prohibido las visitas de representantes del Comité Internacional de la Cruz Roja a los prisioneros palestinos.
Campaña de protesta
Como reacción a esta situación, las familias de los prisioneros palestinos e instituciones nacionales han iniciado una campaña frente a la sede central de la Cruz Roja en las ciudades de Ramalá y Al-Bireh, en Cisjordania. Amin Shuman, presidente del Consejo Superior de Seguimiento de los Asuntos de los Prisioneros Palestinos, declaró al respecto: "Exigimos en esta concentración que se obligue a los ocupantes a reanudar las visitas familiares. Las prisioneras han estado privadas de encuentros con organizaciones de derechos humanos, incluidos médicos de la Cruz Roja, durante los últimos 28 meses".
Según estadísticas de organismos activos en asuntos de prisioneros, actualmente hay más de 9300 prisioneros palestinos, incluidas 66 mujeres, en las cárceles del régimen sionista. En los 200 días transcurridos desde la detención de Farah Abu Ayash, no ha habido ningún avance positivo en su caso y sigue enfrentando duras condiciones de detención y la privación de derechos básicos, incluido el acceso a atención médica adecuada.