El Día Mundial del Agua
Mar 21, 2017 22:11 UTC
A pesar de que el 70% de tierra está cubierta de agua, solo el 2.5% el agua es dulce y de esta cifra solo está disponible el 1%. El 22 de marzo ha sido denominado como el Día Mundial del Agua.
Esta designación se origina en la Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio ambiente y el Desarrollo celebrada en Río de Janeiro, Brasil, del 3 al 14 de junio de 1992, después de la cual, la Asamblea General de las Naciones Unidas adaptó el 22 de diciembre de 1992 la resolución por la que declaró el 22 de marzo de cada año como Día Mundial del Agua. Además de los países de miembros de la Organización de las Naciones Unidas, la mayoría de organizaciones no gubernamentales (ONG) tienen presencia en están activos en este campo y participan en las cuestiones, como buscar caminos para el acceso de más de mil millones de personas al agua, participación de mujeres en las actividades relacionadas con el agua y la cooperación multilaterales para el acceso a agua potables y limpias.
Cada año, teniendo en cuenta a la situación y las necesidades mundiales se elige el tema principal del Día Mundial del Agua y para 2017 es: “El agua residual como recurso y la reutilización del agua”. Cada año, el Día Mundial del Agua resalta un aspecto específico del agua dulce. Bajo el tema de “Agua y Agua Residual” el año 2017 proporcionará una oportunidad importante para consolidar y continuar avanzando en sesiones precedentes del Día Mundial del Agua, todo ello para resaltar la simbiosis entre agua y agua residual a la hora de avanzar en el desarrollo sostenible.
Por otra parte, el crecimiento de población y el cambio climático ha incrementado la demanda del consumo del agua en el mundo, actualmente, la superficie de las aguas subterráneas ha disminuido en todos los continentes y algunas zonas se han convertido en desiertos debido a la escasez del agua, de ahí que hayan aumentado los problemas alimentarios. El consumo del agua, casi 1,7 mil millones de litros cada día, destaca la importancia del agua en el mundo. Según las estadísticas mundiales de ONU, cada año, más de mil millones de personas no tienen acceso al agua potable y, cada día, alrededor de 5 mil niños pierden la vida por el uso de aguas contaminadas.
Del total de agua dulce, casi el 70% existe como hielo en los polos norte y sur o están como aguas subterráneas que no están disponibles. De acuerdo con las cifras internacionales, hasta 2030, el crecimiento de la población llegará a más de 8 mil millones y con ello, se incrementa la necesitad de los alimentos. Teniendo en cuenta que la cantidad del agua dulce no ha aumentado después de 16 años y el contexto actual del cambio climático, casi la mitad de la población mundial vivirá en aéreas de estrés hídrico, incluido entre 75 y 250 millones de personas de África. Esta situación, hace dos décadas se llamó "Conflicto internacional sobre el agua”.
Según esas cifras, también se prevé que las altas temperaturas incrementen la tasa de evaporación de la tierra y el mar, lo que provocará una aceleración del ciclo hidrológico del planeta. En consecuencia, la lluvia aumentará en los trópicos y a latitudes más altas, pero disminuirá en las zonas que tienen ya carácter seco y semiárido y en el interior de los grandes continentes. Será necesario contar con una mayor frecuencia de sequías e inundaciones, y se espera que las zonas del mundo que sufren ya de escasez de agua se vuelvan más secas y calurosas.
La tala indiscriminada de árboles forestales, el crecimiento de las zonas urbanas y la emisión de dióxido de carbón son factores que provocan cambios anormales en el ecosistema. Los métodos inadecuados e ilegales en la agricultura, el establecimiento de presas y la creación de lagos artificial se consideran las causas de la escasez del agua en el mundo que conlleva una amenaza para la vida humana. Cabe mencionar que la mayoría de países ha controlado la perdida de agua a través de muchas inversiones.
El proceso del crecimiento de población y la necesidad de agua para sedimento se ha convertido en una cuestión vital. La escasez de agua constituye uno de los principales desafíos del siglo XXI al que se están enfrentando ya numerosas sociedades de todo el mundo.
Para averiguar la importancia del agua y su papel en los círculos políticos se tiene que concentra en los desafíos de algunos países sobre la división de aguas y fronteras hídricas. La desviación de las rutas de agua de ríos crea conflictos entre países vecinos. Actualmente, Egipto que suministra una gran parte de agua consumible desde el río Nilo tiene desacuerdos con Etiopía que utiliza las fuentes de este largo río. Las presas de Turquía que se han establecido en la ruta del río Tigris y el Éufrates disminuyen el agua para Siria e Iraq. Asimismo, el régimen de sionista siempre anhela adueñarse de los recursos acuíferos árabes. Uno de los objetivos de ataque del régimen de Israel a El Líbano, durante una guerra de 33 días, en 2006, fue dominar los recursos hídricos del sur, especialmente el río Litani. La prioridad de la política agresiva y beligerante del régimen sionista tiene como objetivo suministrar su necesidad hídrica y controlar las zonas acuíferas subterráneas. Basándonos en estos hechos, los expertos han estimado que si ocurre una guerra entre los árabes y el régimen de Israel, probablemente será por recursos naturales como, el agua, la tierra o el petróleo, ya que el Oriente Medio se considera una de las zonas que sufre de escasez de agua y tiene una de las tasa más altas de crecimiento poblacional.
Actualmente, los expertos, con ocasión del Día Mundial del Agua, revisan la diversa problemática en las aérea económica, política, científica y administrativa de este recurso en las diferentes conferencias, seminarios y talleres educativos en un intento para resolver esta crisis. Estos programas deben cumplirse mediante la cooperación entre los países para ejecutar los planes formulados y lograr que todos los estratos de la sociedad humana en los países desarrollados y en vías de desarrollados tengan acceso al agua potable.
La política internacional debe seguir abordando los derechos globales para el buen uso de los recursos hídricos comunes entre los países, a medida que, se crea convergencia y cooperación entre los países se puede enfrentar los conflictos sobre los recursos acuíferos.
Paralelamente, mejorar el conocimiento público, enseñar las medidas del consumo eficiente de agua y divulgar la cultura del consumo adecuado de este recurso tienen impacto positivo.
Como colofón, podemos decir que la escasez de agua requiere reforzar cada vez más la cooperación internacional en el campo de las tecnologías para aumentar la productividad y las oportunidades de financiación de los recursos hídricos, así como, necesita de un entorno mejorado para compartir los beneficios de la gestión de la escasez del agua. Asimismo, un tratamiento adecuado de las aguas residuales contribuye a reducir la presión sobre los recursos de agua potable ayudando a proteger la salud humana y del medio ambiente. Es evidente que los gobiernos desempeñan un papel importante en prevención de esta crisis mundial.