España publica la biografía del Líder iraní
En el marco de los espacios dedicados a revisar los acontecimientos más importantes de Irán en el año que pasó, esta vez vamos a dar un repaso a las elecciones parlamentarias y a la Asamblea de Expertos, que tuvieron lugar el pasado 26 de febrero.
El 26 de febrero, los iraníes acudieron a las urnas con una profunda visión política. El resultado que se obtuvo de las elecciones demostró que los comicios en Irán han encontrado bien su posición influyente.
Es innegable el papel de los votos del pueblo en la toma de decisiones y en la determinación del destino político del país, y esto es uno de los honorables logros en el Sistema de la República Islámica.
En estas elecciones, competieron una mezcla de diferentes puntos de vista, y aunque algunos críticos creían que el número de los candidatos reformistas era mucho más bajo que los principalistas, se puede decir que los elegidos no pertenecen a una facción particular, por lo que el resultado de ambos comicios fue inesperado para muchos electores y elegidos.
Con el resultado obtenido en la primera ronda de las elecciones, puede decirse que el próximo Mayles o parlamento será una mezcla de las tres alas: A saber, los principalistas, los reformistas y los moderados e independientes, con números casi iguales.
Según los estudios, cada una de dichas alas contará con 30% hasta 35% de los escaños y ninguna de ellas podrá imponerse a las otras dos.
La mayoría del pueblo, sobre todo en las grandes ciudades, votó por las listas electorales. Sin embargo, las elecciones al X Parlamento no eran unos comicios absolutamente bipolares entre los principalistas y los reformistas, ya que aspirantes moderados e independientes también estaban presentes en la escena.
Los programas electorales de los candidatos de estas formaciones estaban enfocados en la solución de los problemas económicos, incluyendo el desempleo y la recesión. De hecho, la solución de estos problemas forma parte de la prioridades del próximo parlamento, que deberá iniciar su labor examinando el VI Plan Quinquenal de Desarrollo, presentado por el Gobierno.
De conformidad con la Constitución de la Repúbklica Islámica, el Mayles tiene los dos deberes tan importantes de establecer leyes y de monitorear los asuntos del país.
A su vez, la Asamblea de Expertos debe cumplir con los dos deberes importantes de elegir al líder supremo de la Revolución y vigilar su actuación.
Respecto a los principalistas y los reformistas, cabe señalar que piensan lo mismo en cuanto a los principios y fundamentos ideológicos del Sistema y el compromiso con los principios y aspiraciones de la Revolución Islámica y de la Constitución, pero difieren en las estrategias políticas, económicas y sociales.
De los candidatos elegidos a la décima legislatura, 67 son los actuales diputados. En total, 221 candidatos fueron elegidos en la primera ronda electoral. Los otros 69 escaños se disputarán en la segunda ronda que tendrá lugar en abril. Este resultado demuestra que ha cambiado el 70% de la composición actual del Mayles. Asimismo, la participación en las últimas elecciones fue del 62%.
En total, más de 12 mil personas presentaron su candidatura a las elecciones legislativas, un número récord desde el triunfo de la Revolución Islámica de 1979, por lo que se volvió más difícil el proceso de comprobar la idoneidad de los precandidatos por parte del Ministerio del Interior y luego el Consejo de Guardianes de la Constitución.
Las elecciones del 26 de febrero agregaron un nuevo capítulo al exitoso historial de la celebración de los comicios en Irán. Se trata de unas elecciones que se celebraron de manera completamente legal y sana, con mucho entusiasmo y en seguridad total.
En estas elecciones, la gente votó por aquellos candidatos cuyo lema era crecimiento, producción y florecimiento económico. La unidad, la cohesión nacional y la voluntad para solventar los problemas del país en el ámbito de relaciones exteriores, eran otros mensajes de la elección del pueblo.
En su elección, la gente demostró que es capaz de identificar las causas de los problemas económicos, políticos y sociales, que los separa uno del otro y que su prioridad es proteger al Sistema, lo que es indicio de la inteligencia de los ciudadanos iraníes.
En una parte de su mensaje con motivo de las elecciones del 26 de febrero, el líder supremo de la Revolución Islámica, el ayatolá Ali Jamenei, dijo que el progreso del país debe ser el objetivo principal y que un progreso sin la independencia y dignidad nacional no es aceptable. Añadió que el progreso no debe traducirse en disolución en la hegemonía mundial.
Las elecciones del 26 de febrero tuvieron lugar en unas particulares condiciones regionales e internacionales y tras la aplicación del acuerdo nuclear de Irán con el Grupo 5+1, o formalmente el Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, en inglés) En ellas, el pueblo demostró tener una correcta comprensión de los asuntos y las prioridades. El mensaje común del pueblo en estos comicios fue énfasis en el crecimiento, el desarrollo, la resistencia y la toma de posturas firmes y acompañadas de la dignidad de la nación en los escenarios regionales e internacionales.
Los enemigos de la Revolución Islámica han tratado en muchas ocasiones de disuadir al pueblo de participar en las elecciones al afirmar que el resultado de las mismas ya está predeterminado. Pero estos esfuerzos siempre han fracasado, y el verdadero ganador de las elecciones ha sido el pueblo de Irán, quien también en los últimos comicios convirtió su presencia en otra epopeya política más.