“Acusaciones de Hariri contra Irán son instigación de los saudíes”
El Asesor para Asuntos Internacionales del Líder Supremo de Irán, Ali Akbar Velayati, ha desmentido los alegatos antiiraníes del primer ministro libanés, Saad Hariri, y ha dicho que son instigación de los saudíes.
Ali Akbar Velayati ha declarado este martes ante la prensa en Teherán que Hariri ha afirmado que ha pedido a Irán que no intervenga en El Líbano, mientras que él no ha dicho tal cosa. “Nuestra conversación no fue, como se afirma, fuerte, dura y violenta, y todo lo que se dice al respecto es mentira”, ha aseverado Velayati, en referencia a su encuentro con Hariri en Beirut, un día antes de que dimitiera de su cargo desde Riad, Arabia Saudí.
Velayati ha explicado ante los periodistas que el tema de la llamada intromisión de Irán en los asuntos internos de El Líbano no se discutió durante su reunión con Hariri el 3 de noviembre, y ha agregado que esas acusaciones se consideran instigaciones por parte de Arabia Saudí y de otros que no están satisfechos con el establecimiento de la paz y la calma en El Líbano y no quieren ver la amistad estratégica entre Teherán y Beirut.
"Hariri deseaba mediar entre Arabia Saudí e Irán", ha declarado Velayati, agregando que "le dije (a Hariri) que no tenemos problema para iniciar negociaciones con Riad, pero dígale a los saudíes que han estado devastando a Yemen en los últimos tres años e impiden que la comida y la medicina lleguen al pueblo yemení".
Velayati ha agregado: "Le dije a Hariri que pidiera a los saudíes que frenaran el genocidio en Yemen y entablaran negociaciones con los yemeníes, ya que la cuestión de Yemen solo debería resolverse por medios políticos y no por bombardeos ciegos".
"Le dije a Hariri que Irán aprecia la unidad de los partidos políticos libaneses. Que El Líbano es considerado como el país islámico más seguro gracias al grupo de Resistencia islámica (Hezbolá) y a su pueblo sabio", ha agregado Velayati.
Al llamar a Irán y a El Líbano como “hermanos” y “unidos”, Velayati ha indicado que los dos países disfrutan de relaciones estratégicas, añadiendo que la renuncia de Hariri es un asunto interno de El Líbano.