Nuevas sanciones de EEUU contra Irán y la reacción de Moscú
Pars Today – La imposición de varias sanciones contra otros países, especialmente los rivales y disidentes de Washington, se ha convertido en uno de los pilares principales de la política exterior de los Estados Unidos durante el mando presidencial de Donald Trump.
El pasado 8 de mayo, el presidente de EE.UU., Donald Trump, repitió acusaciones sin fundamento contra Irán y anunció la salida de Washington del acuerdo nuclear con este país así como el restablecimiento de las sanciones contra Teherán en los próximos 3-6 meses.
Trump declaró que las sanciones nucleares contra Irán se implementarán en dos etapas es decir en agosto y noviembre de 2018.
A pesar de la implementación de la primera fase de las sanciones, Washington todavía insiste en extender las sanciones antiraníes.
El secretario de Estado adjunto estadounidense para Asuntos Europeos y Euroasiáticos, Wess Mitchell, dice que las sanciones son una herramienta estratégica.
El Departamento de Tesoro de Estados Unidos en su más reciente medida anunció nuevas sanciones contra varios bancos y empresas iraníes, bajo la acusación de apoyar al terrorismo.
EE.UU. impuso sanciones financieras el martes a 22 corporaciones y bancos, a los que el Departamento de Tesoro ha descrito como una red de negocios que brinda apoyo financiero a la Fuerza de Resistencia Popular de Irán (Basich).
Entre los sancionados se encuentran los bancos Mellat, Mehr Eqtesad, Parsian y Sina, además de la Compañía de Fabricación de Tractores de Irán (ITMCO, por sus siglas en inglés) identificada como la firma de tractores más grande de Oriente Medio y África del Norte, la Acería Mobarakeh de Isfahán, la mayor compañía productora de acero en la región, así como el fabricante de automóviles Bahman Group.
El secretario estadounidense de Tesoro, Steven Mnuchin, acusó a las empresas de ser cómplices de las medidas adoptadas por la Fuerza de Resistencia de Basich, que EE.UU. vincula con el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), al cual acusa también de financiar el terrorismo y otras actividades malignas.
Totalmente 20 entidades, compañías y bancos iraníes están sujetos a nuevas sanciones estadounidenses. Un funcionario norteamericano declaró que esperamos que sea bloqueada cualquier relación bancaria con esos bancos.
La Administración de Trump cree que al ejercer sanciones podrá imponer sus demandas a Irán, por lo que las ha intensificado con el objetivo de obligar al país persa a ceder ante sus demandas excesivas. Sin embargo, esta medida de EE.UU. se ha enfrentado con la reacción negativa de las potencias internacionales.
En este sentido, Rusia, que ahora sufre las severas sanciones estadounidenses, ha expresado su fuerte oposición con la medida de Washington. El viceministro ruso de Exteriores, Sergei Ryabkov, manifestó que su país se opone fuertemente con las nuevas sanciones antiraníes de Washington y añadió que imponer sanciones y castigar a los países cuyas acciones no son aceptadas por Washington se ha convertido en una herramienta en la política exterior de los Estados Unidos.
Desde el punto de vista de Moscú, la imposición de sanciones unilaterales e inusuales que se utilizan como un arma para promover los objetivos de la política exterior, representan una medida inaceptable.
Según Riabekov, nada puede impedir que Washington deje de intensificar presiones contra los países cuyas acciones no son aceptables para ellos, incluido Irán.
En la coyuntura actual, Estados Unidos tiene como objetivo reimponer en dos etapas sanciones contra Irán, entre ellos evitar que el país persa venda su petróleo al extranjero e impedir las interacciones financieras, bancarias, comerciales y económicas entre Irán y otros países. Washington busca el colapso de la economía iraní.
El director de planificación de políticas del Departamento de Estado de EE.UU., Brian Hook, también subrayó que Washington es muy serio para imponer sanciones contra Irán.
De hecho, Estados Unidos ha entrado en una amplia guerra económica con Irán. Este tema ha generado duras preocupaciones a nivel internacional y Washington ha recibido serias advertencias respecto a las consecuencias de su medida.
El enfoque de Estados Unidos en este terreno está basado únicamente en amenaza.
Sin embargo, en los últimos 40 años, Irán siempre ha resistido ante las sanciones estadounidenses neutralizando las conspiraciones de Washington.