Nuevas sanciones de EEUU contra sector de navegación iraní
Jun 09, 2020 04:30 UTC
ParsToday- En el marco de su campaña de máxima presión sobre Irán, el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, en un comunicado informó el lunes de la aplicación de sanciones contra la empresa Líneas Navieras de la República de Irán (IRISL, por sus siglas en inglés) y su filial E-Sail Shipping Company Ltd (E-Sail), con sede en Shanghái (China).
Hace seis meses, la Administración norteamericana impuso sanciones a IRISL y a varias compañías afiliadas bajo la Orden Ejecutiva 13382, sin embargo, la aplicación de las sanciones fue aplazada 180 días, Pompeo alegó que, “Las sanciones contra la empresa Líneas Navieras de la República de Irán fueron aplazadas para que los exportadores de bienes humanitarios a Irán tuvieran tiempo para encontrar métodos de envío alternativos. Ya este periodo ha expirado y cualquier entidad que elija seguir haciendo negocios con IRISL y E-Sail ahora será el objeto de las sanciones estadounidenses”. De esta manera, Estados Unidos ha dificultado efectivamente la entrega de artículos humanitarios, incluidos equipos médicos y productos farmacéuticos a Irán.
Por otro lado, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), entidad afiliada al Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyó el lunes a 125 buques de carga y petroleros iraníes que anteriormente estaban en la lista de sanciones, bajo otra categoría de sanciones a saber "sanciones relacionadas con armas de destrucción masiva".
Parece que las nuevas sanciones de EE.UU. contra el sector de navegación de Irán tiene relación directa con la derrota política y militar de la Administración Trump para no poder detener a los petroleros iraníes a llegar a Venezuela y Washington busca compensar su fracaso.
Irán recientemente ha enviado a Venezuela cinco buques cisterna cargados de gasolina y aditivos para paliar la gran escasez de combustible que sufre la nación suramericana, violando las sanciones unilaterales de Washington contra ambos países. Los expertos políticos consideran la medida como un gran éxito para Irán.
Desde su salida del pacto nuclear, de nombre oficial Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA) en 2018, la Administración estadounidense presidida por Donald Trump, impuso varias sanciones a varios sectores de la economía iraní e incluso ha apuntado los ciudadanos y empresas extranjeros con el pretexto de sostener relaciones con Irán. Según el senador demócrata estadounidense Chris Murphy "Trump destruyó el pacto nuclear y prometió construir un nuevo sistema de presión internacional para obligar a los iraníes a hacer un nuevo y mejor acuerdo. Obviamente, ese plan fracasó miserablemente. Nadie le acompañaba en las nuevas sanciones contra Irán. El país persa ha reanudado su programa nuclear y no se han alcanzado ningún nuevo ni mejor acuerdo".
Washington alega que al imponer las sanciones más duras sin precedentes contra Irán como parte de su campaña de máxima presión, obligará a Teherán a rendirse a las doce demandas estadounidenses que Pompeo los planteó en mayo de 2018. Sin embargo, la resistencia persa a las sanciones ha decepcionado a la Administración Trump. A pesar de estos fracasos, Washington insiste en continuar con esta política fallida. Tras el brote de la pandemia de COVID-19 en Irán, varias autoridades y organizaciones internacionales pidieron al Gobierno de los EE.UU. reducir por lo menos una parte de sus sanciones contra Irán y otros países opositores de arrogancia como Venezuela para que el sector sanitario de estos países pueda combatir se efectivamente el nuevo coronavirus. Sin embargo, la Administración Trump, vio en la COVID-19 una oportunidad única para aumentar la presión sobre sus oponentes, no solo no respondió positivamente a las demandas, sino que impuso nuevas sanciones a Irán y Venezuela y a diferentes personas y empresas-que según las instituciones estadounidenses, están cooperando con estos países.
C/FSH/SC
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