Representante de Irán: Teherán no se somete a la presión externa
https://parstoday.ir/es/news/iran-i88068-representante_de_irán_teherán_no_se_somete_a_la_presión_externa
Pars Today – El embajador y representante permanente de la República Islámica de Irán ante la Oficina de las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales en Ginebra declaró en la sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU que Teherán no reconoce la legitimidad ni la validez de esta sesión especial ni de la resolución resultante.
(last modified 2026-01-26T02:47:13+00:00 )
Ene 26, 2026 02:42 UTC
  • Ali Bahreini, embajador y representante permanente de Irán ante la Oficina de la ONU y otros organismos internacionales en Ginebr
    Ali Bahreini, embajador y representante permanente de Irán ante la Oficina de la ONU y otros organismos internacionales en Ginebr

Pars Today – El embajador y representante permanente de la República Islámica de Irán ante la Oficina de las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales en Ginebra declaró en la sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU que Teherán no reconoce la legitimidad ni la validez de esta sesión especial ni de la resolución resultante.

Según informa Pars Today citando a la agencia IRNA, Bahreini afirmó durante la sesión del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas dedicada a Irán que Teherán no se rinde ante la presión externa y no tolera la agresión encubierta presentada bajo el disfraz de “preocupación”.

El alto diplomático iraní indicó: “Hoy estamos aquí para exponer la verdad y defender a nuestro pueblo. Los promotores de esta sesión y del resultado que han preparado nunca han tenido una preocupación genuina por los derechos humanos del pueblo iraní; de lo contrario, no habrían impuesto sanciones inhumanas que violan los derechos fundamentales de cada ciudadano iraní. Tampoco habrían apoyado la guerra de agresión israelí, una guerra que causó la muerte y heridas a más de cinco mil iraníes, y que con indiferencia calificaron como su ‘trabajo sucio’”.

El embajador de Irán en Ginebra recordó que desde el inicio de las protestas el 28 de diciembre de 2025, la República Islámica de Irán reconoció plenamente el derecho del pueblo a la protesta pacífica y estableció canales de diálogo con los manifestantes. Sin embargo, en la segunda fase, del 8 al 10 de enero, los acontecimientos fueron transformados deliberadamente en violencia organizada, incluidos atentados terroristas, destrucción de bienes y acciones armadas contra civiles y fuerzas del orden.

Agregó que el Gobierno iraní anunció oficialmente cifras verificadas relacionadas con los recientes disturbios: en total, 3117 personas perdieron la vida, de las cuales 2427 murieron como resultado directo de operaciones terroristas. Estas cifras no son inventadas, sino el resultado de investigaciones nacionales, documentación jurídica y rendición de cuentas institucional.

Bahreini reiteró que la República Islámica no reconoce la legitimidad ni la validez de esta sesión especial ni de la resolución posterior, y que Irán dispone de mecanismos nacionales independientes para investigar y garantizar la rendición de cuentas respecto a los actos de violencia y terrorismo. También subrayó que la protesta es un derecho natural de los ciudadanos iraníes y que el Gobierno persa se considera obligado a escuchar la voz del pueblo.

El embajador iraní concluyó afirmando que el pueblo persa, con una civilización de 2500 años de antigüedad, nunca ha aceptado la dominación ni el sometimiento colonial. La historia ha demostrado repetidamente que Irán no se rinde ante la presión externa ni tolera la agresión encubierta presentada como “preocupación”. El pueblo iraní ha soportado guerra, sanciones, terrorismo y presión constante, pero ha permanecido unido. Esta resiliencia no es casual, sino fruto de la historia, la identidad y la memoria colectiva. Los pueblos con raíces civilizatorias no se derrumban ante el ruido ni se inclinan ante la hipocresía”.

Al final de su discurso, Bahreini afirmó: “Es una ironía amarga que Estados con expedientes manchados por crímenes de guerra, genocidio, limpieza étnica y violaciones sistemáticas —incluso contra sus propias poblaciones— pretendan hoy dar lecciones a Irán sobre gobernanza social y derechos humanos. Este tipo de espectáculos no engañan a nadie, sobre todo en un momento en que su complicidad en los crímenes y el genocidio en curso es evidente y está documentada”.