El PSOE contempla ceder diputados para dejar gobernar a Rajoy
El desempate del 26-J se saldó en favor del centro-derecha y confirmó un escenario parlamentario en el que la izquierda española aparece fragmentada en dos partidos -uno con 85 escaños y el otro con 71- que pugnarán por ejercer la oposición al futuro Gobierno de Mariano Rajoy.
Hay alivio en el PSOE tras las elecciones, pero también preocupación e incertidumbre porque los 85 escaños suponen el peor resultado de su historia y porque los más de un millón de votantes que han abandonado a Podemos desde el 20-D tampoco han querido votar al PSOE. «Hay un millón de huérfanos de la izquierda que no han votado. Y los dos partidos del bloque de la izquierda hemos perdido votos. El drama es que los que no han votado a Podemos tampoco han votado al PSOE. Y eso es porque este PSOE no moviliza, no es ganador. Vencer a Podemos es un pobre objetivo», asegura un ex dirigente socialista.
«El problema es el PSOE desde hace años. En el momento de la máxima responsabilidad, el partido ha fallado, aún con un líder renovado. Esta es la historia de España, la historia de la división de la izquierda. Dos partidos incapaces de entenderse. Ahora mismo, no existe a corto plazo una alternativa de izquierda a la hegemonía de la derecha». Esta reflexión es compartida por dirigentes y personalidades socialistas relevantes de todas las generaciones.
«La fractura de la izquierda es muy gorda, y el PP la ha estimulado y la ha utilizado muy bien en determinados medios de comunicación.