La amenaza terrorista congela las hostilidades por la investidura
Hay distancias abismales entre los partidos, comenzando por la investidura del presidente del Gobierno, pero el atentado del jueves por la noche en Niza evidenció que la unidad en la lucha contra el terrorismo, forjada durante muchos años de sufrimiento, es firme.
Los partidos aparcaron, aunque sólo sea durante unas horas, las hostilidades fruto de las elecciones y cerraron filas en torno a una estrategia de Estado.
La matanza de Niza derivó en España en una comunicación fluida, como presidente en funciones, con todos los líderes políticos, y la unidad de discurso también en la condena del atentado y la solidaridad con el pueblo francés. Incluso el matiz introducido por el secretario general de Podemos, Pablo Iglesia, al reprochar a la Unión Europea su estrategia en Irak y Siria es “gasolina que alimenta al EIIL (Daesh por sus siglas en árabe)”, fueron palabras en las que los demás no quisieron abundar para preservar esa unidad. “Creo que no es el día –dijo la vicepresidente del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría al ser preguntada tras el consejo de ministros–. Hoy es el día de la unidad y no hay que darles ningún tipo de alivio en los discursos. La unidad de los demócratas es la debilidad de los terroristas”.
A las 7 de la mañana, la vicepresidenta del Gobierno en funciones había contactado con Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Albert Rivera para informarles de los datos de que disponía el Gobierno .