EEUU intentó que Felipe González no celebrara el referéndum de la OTAN
Estados Unidos intentó impedir el referéndum sobre la permanencia de España en la OTAN propuesto por Felipe González y que se saldó con la victoria del sí en marzo de 1986.
Es lo que muestran algunas de los 12 millones de páginas de la CIA a las que Estados Unidos permite acceder desde el pasado martes libremente en su página web y que abarcan un largo periodo, desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta principios de los años 90 del siglo pasado. La importancia geoestratégica de España preocupó seriamente a Washington ante la posibilidad de perder sus bases militares en la Península en plena Guerra Fría. Es por ello que la cuestión sobre la permanencia en la OTAN fue un tema recurrente en los documentos internos de Estados Unidos durante los primeros años de los 80, cuando el debate adquirió intensidad ante el ascenso y la llegada al poder del PSOE, que abanderaba el lema «OTAN, de entrada no». Los primeros meses de Felipe González en La Moncloa confirmaron los temores de Estados Unidos: habría una consulta sobre la permanencia en la OTAN en un país como España, donde la opinión pública se manifestaba de forma generalizada en contra de formar parte de la Alianza Atlántica. Sólo hubo un elemento que pareció introducir algo de calma en los representantes americanos: el repentino cambio de postura del presidente socialista, que pasó de abanderar el «OTAN, de entrada no» a apoyar el 'sí'.
Fragmento de uno de los informes desclasificados por la CIA sobre el referéndum por la permanencia en la OTAN en España. En un documento fechado en febrero de 1984, la CIA analizaba ese «cambio de opinión de González» respecto a la OTAN, observado en «conversaciones privadas con líderes europeos y el embajador de EEUU en España», y explicaba que el Rey Juan Carlos había podido influir «de forma sutil» en el cambio de dirección del presidente. «González ha sopesado los pros y contras y conseguirá persuadir al país para mantener a España en la Alianza», señalaba el documento, que se atrevía a vaticinar que González no preguntaría a la población sobre el asunto hasta que «los ánimos» le fueran «más favorables». En esta hoja se ponía de manifiesto el temor que generaba el asunto: si España llegaba a salir de la OTAN podría «servirle a la Unión Soviética de propaganda».