Rajoy, sin apoyos para sacar adelante los Presupuestos
Rajoy vive un momento agridulce. Elogiado en Europa por el giro copernicano de la economía española y por haber podido resistir en La Moncloa el embate de la crisis, la irrupción de los populismos, la ola de malestar social..., afronta sin embargo en casa una situación delicada en un clima de tensa calma.
Fuera de la zona de máximo confort que proporcionaba la mayoría absoluta, el Gobierno se asoma a una etapa de alto riesgo. Los pronósticos de asesores y analistas la sitúan en plena primavera y preparan al presidente para un «mayo explosivo».Hay pocas posibilidades de sortear los peligros que empezarán a gotear en las próximas semanas. El primero, como explican en el círculo de Rajoy, es inminente: el decreto de la estiba, que no cuenta con garantías de ser convalidado en el Congreso de los Diputados, un tropezón que de confirmarse sería «muy grave», en opinión de un Gobierno muy poco acostumbrado a perder.
El Ejecutivo tiene previsto aprobar el proyecto el viernes 31 de marzo y remitirlo a las Cortes el martes 4 de abril. Será entonces cuando se abra de verdad una negociación vital entre el Gobierno y su partido y el resto de las fuerzas parlamentarias. Una negociación con pocas posibilidades en la que el foco se situará sobre el PSOE instalado de nuevo en este contexto en el «no es no».«Emprenderemos de nuevo la lucha por intentar el apoyo o como mínimo la abstención de los socialistas, y no será fácil», explican en La Moncloa conscientes de que la postura del PSOE, inmerso en su grave dilema interno, se radicalizará.