Llega a España el cuerpo de Ignacio Echeverría
La autopsia revela que la causa de su muerte fue “una puñalada en la espalda”
El féretro con el cuerpo del español Ignacio Echeverría, fallecido el pasado 3 de junio en el atentado de Londres, llegó ayer poco después de las 16.00 a la base aérea de Torrejón de Ardoz en un avión militar. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, recibió los restos del llamado héroe del monopatín, que murió de una puñalada en la espalda cuando intentaba socorrer a una mujer atacada por los terroristas de Londres. Por la tarde, decenas de personas acudieron al cementerio de Las Rozas (Madrid) para dar el último adiós a Echeverría.
“Estamos muy contentos. Es verdad que me emociono”, manifestó a EL PAÍS Joaquín Echeverría con la voz entrecortada. “Pero estamos muy contentos por el cariño que estamos recibiendo. Estamos contentos hasta de su muerte”.
Porque el acto heroico de Echeverría, al que han apodado como héroe del monopatín al enfrentarse contra los atacantes para defender a una mujer solamente armado por el vehículo, no dejó de repetirse entre quienes se acercaron a dar su pésame a la familia.
El féretro llegó en un avión militar a la base aérea y fue recibido por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, acompañado de la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal. Tras el acto, el jefe del Ejecutivo escribió un mensaje en su cuenta personal de la red social Twitter: “España homenajea a Ignacio Echeverría. Acompañamos a su familia en el dolor. Su ejemplo y memoria permanecerán para siempre”.
El funeral por Ignacio Echeverría se celebrará este domingo a las 13.00 también en Las Rozas, localidad donde reside la familia, originaria de As Pontes (A Coruña), donde ayer también hubo un homenaje al fallecido. Allí estará José Blanco, exministro socialista, quien ayer acompañó también a los Echeverría: “Soy gallego y vivo en Las Rozas. Aunque no conocía a la familia directamente, tenía que estar aquí. Ignacio ha sido un ejemplo”. Blanco pronunció la palabra que todos repetían en su capilla ardiente: “Ejemplo”