La Policía pide mayor dureza contra el terrorismo
«La actualización debe ser constante. Los terroristas avanzan, improvisan, modifican sus criterios de actuación y siempre van por delante de nosotros.
Lo que tenemos que ser es rápidos adoptando nuevas medidas, nuevas herramientas legales para cercenar sus intenciones». Quien así reflexiona tiene muchos lustros en la lucha contra el terrorismo desde el seno de las Fuerzas de Seguridad del Estado.
Explica cómo se debe modificar la legislación pero, sobre todo, cómo se debe avanzar hacia una armonización operativa en la lucha contra el terrorismo a nivel internacional, fundamentalmente europeo. «España es pionera y ejemplo en muchas de las actuaciones contra el terrorismo y es muy efectiva en sus ámbitos policiales y judiciales, pero no debemos pararnos», apunta este mando operativo.Tras los atentados del 11-M se produjo un aluvión de cambios normativos, casi hasta llegar a una hiperactividad legislativa. El bloque del Código Penal referido al terrorismo se ha modificado profundamente en los últimos años. Por ejemplo, se introdujo específicamente el delito de financiación del terrorismo y se elevó de dos a tres años el máximo de condena por enaltecimiento terrorista, una acusación que ha proliferado en la Audiencia Nacional ante la estrategia de detenciones preventivas adoptada por los responsables de la lucha antiterrorista. Superar la barrera de dos años supone ingresar inevitablemente en prisión.
Igualmente, la última reforma incluyó el nuevo delito de autoadoctrinamiento, con el ojo puesto en quienes, empleando las redes sociales, manejan material radical con el que ellos mismos se van desplazando hacia el extremismo. Es un paso más allá del enaltecimiento y permite penas de hasta cinco años de prisión.
Aún otra novedad: se considera delito de terrorismo el desplazamiento a un territorio extranjero controlado por un grupo u organización terrorista para recibir adiestramiento o para colaborar.
Pese a tantos cambios -ha habido más-, las Fuerzas de Seguridad tienen el ojo en nuevas reformas para seguir cercando al radical. El mismo experto antiterrorista tiene una reclamación clara: debe haber una actuación conjunta en toda Europa.
Las Fuerzas de Seguridad y la Fiscalía coinciden en la necesidad de centrarse en el entorno de los radicalizados. Consideran que deben ponerse en marcha medidas legales para que quienes antes que nadie pueden detectar que alguien se está radicalizando puedan alertar con garantías a la Policía, a la Guardia Civil o la Fiscalía.