Mariano Rajoy ve inviable acuerdos con un Pedro Sánchez "podemizado"
Mariano Rajoy hablará con Pedro Sánchez. En el Gobierno aseguran que el contacto, sin fecha definida aún, se producirá. Por el momento, sin embargo, se prefiere tomar distancia y analizar los pasos del nuevo PSOE. Unos pasos que han generado «consternación» en el PP y «estupor» en el Ejecutivo.
Las esperanzas que se albergan respecto a la futura relación con el primer partido de la oposición son prácticamente nulas. En Moncloa se han recibido las primeras manifestaciones públicas del renovado secretario general -en el mitin de cierre del 39º Congreso del PSOE y ayer ante sus diputados y senadores- como una confirmación de sus sospechas más pesimistas.
El Gobierno opina que Sánchez ha mostrado «su peor cara» y que se muestra dispuesto a virar el timón del partido hacia la «podemización pura y dura». Con estos mimbres, en Moncloa creen inviables los pactos con el nuevo socialismo.
La dura respuesta del Gobierno se produjo el mismo día que el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, volvía al Congreso para reunirse con sus diputados y senadores, por primera vez desde su dimisión el 29 de octubre, cuando dejó su escaño para no hacer presidente a Mariano Rajoy con su abstención.
Sánchez endureció su discurso contra Rajoy y marcó en rojo ante sus diputados y senadores que su «prioridad» al frente del PSOE es «cambiar a un Gobierno» que «ampara, permite y facilita la corrupción y la impunidad». Esta nueva dureza dialéctica del PSOE es la que hizo saltar al Ejecutivo en contra del líder de los socialistas.
El ex diputado madrileño recordó que el lunes Rajoy le pidió «moderación» y le respondió que lo que él le pide al presidente del Gobierno es «decencia». «Él me pide moderación y yo le pido decencia».
Estando así las cosas, en el Gobierno y en el PP admiten que en este momento «no hay clima» para celebrar de manera inminente un encuentro con el líder del PSOE. Se preguntan incluso cuáles son los asuntos tan importantes que Sánchez, según su portavoz, desea abordar con el presidente del Gobierno si el propio secretario general asegura que su único objetivo es «echar al PP», convocar una «mesa de las fuerzas del cambio» para demoler en el Parlamento las reformas populares e intentar aglutinar apoyos para presentar una nueva moción de censura con el objetivo de «llegar a La Moncloa sin pasar por las urnas».
Todos estos mensajes en el Gobierno los dan por recibidos. Sólo les queda la duda de lo que el «nuevo PSOE» pretende con su propuesta de modificar la Constitución para dibujar un Estado «plurinacional» o una «nación de naciones».