La Moncloa teme una pinza PSOE-Ciudadanos para debilitar a Rajoy
El Gobierno prevé un curso duro por la «deriva populista» de Sánchez y reprocha a Rivera que quiera desgastar al PP para ocupar su espacio político
Ha bastado poco más de un mes para que en La Moncloa hayan asumido que poco pueden esperar del PSOE de Pedro Sánchez, más allá de su apoyo frente al desafío independentista.
El Gobierno ha tomado buena nota de «los primeros síntomas de la deriva populista» del principal partido de la oposición, y teme que esa radicalización se confirme en un otoño que prevé muy caliente. El equipo de Rajoy cree que será entonces cuando el PSOE reactive las derogaciones de sus principales reformas e impulse iniciativas dirigidas exclusivamente a desgastar al Gobierno, y no descarta que pueda contar para ello con Ciudadanos, con el único objetivo de debilitar políticamente al presidente.
En La Moncloa ven al nuevo PSOE «menos europeísta y más plurinacional», más propenso «a volver a jugar a la política del selfie de Podemos» y con gestos populistas, como su bandazo sobre el Tratado de Libre Comercio con Canadá (CETA), sus fotos de complicidad con Iglesias y su negativa tajante a dialogar siquiera sobre el techo de gasto. «No se puede ser equidistante entre más Europa o más populismo, entre más Europa o más Marine Le Pen, entre más Europa o más Pablo Iglesias», advirtió la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, en el Congreso. Junto a ello, en el entorno de Rajoy preocupa que el PSOE se presente como menos constitucionalista, con una propuesta sobre un «Estado plurinacional» que ha dejado muchas preguntas sin resolver: ¿cuáles son las naciones y sus competencias? ¿Hay una soberanía y muchas naciones?
El presidente del Gobierno prefiere quedarse con la llamada que le hizo Sánchez el 29 de mayo, en la que le expresó su respaldo para impedir un referéndum de autodeterminación en Cataluña y subrayó su defensa de la unidad de España y la soberanía nacional. El Gobierno «agradeció» esa llamada, pero la inquietud por la deriva socialista existe.
Lo que quedó claro en la moción de censura que presentó Podemos es que no hay una alternativa en el Congreso para «echar» al PP. A falta de esa mayoría, la oposición ha centrado sus esfuerzos en desgastar al Gobierno de Rajoy. La Moncloa cree que «todos» los partidos han entrado en esa estrategia, incluido el socio que sigue considerando preferente, Ciudadanos.
El mejor ejemplo lo encontró en la Comisión de investigación sobre la presunta financiación ilegal del PP, que se abrió hace una semana con la comparecencia de Luis Bárcenas. «Cada vez que aparece Bárcenas nos hace daño, claro que sí. Y los partidos de la oposición lo saben, están en desgastar al Gobierno, cuanto más mejor. Ciudadanos también, porque quiere ocupar nuestro espacio político y le interesa un Gobierno débil y desgastado», explica un ministro.