España amplía el control del tráfico de armas
La preocupación es máxima. El Ministerio del Interior mantiene toda la tensión.
Sabe -porque así se lo han transmitido sus expertos antiterroristas- que estamos inmersos en fechas muy complicadas. Y una de las máximas preocupaciones es el blindaje de las fronteras: impermeabilizarlas contra el tráfico de armas de guerra.
Así, durante las últimas semanas, desde Interior se han adoptado medidas selectivas; sobre todo en la frontera norte, con Francia, para tratar de evitar el tráfico de armas con destino terrorista. Pero, pese a que parece que el temor principal era que el paso de armas se produjera de España a Francia, los especialistas alertan del viaje en sentido contrario: de Francia a España.
Porque, como apuntan documentos internos de los servicios antiterroristas, las fronteras terrestres y los puertos son las principales vías de entrada de material.
Según informaron fuentes de la lucha antiterrorista, durante las últimas semanas, a las ya reforzadas medidas de seguridad se han sumado los controles en la frontera con Francia. Porque el temor es que desde el país vecino se intente hacer llegar a España material de guerra, armas y explosivos.
Los servicios antiterroristas, no obstante, no quieren poner en marcha un control excesivamente visual en la frontera con Francia. Y han optado por «controles aleatorios móviles de carretera» instalados a lo largo de la frontera.