Morales denuncia plan chileno para evitar que Bolivia presida CELAC
El mandatario boliviano, Evo Morales, ha alertado sobre la estrategia que ha desplegado Chile para “aislar” a Bolivia de la Presidencia de la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe (Celac).
Morales ha calificado este viernes de una agresión las declaraciones del agente chileno ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, José Miguel Insulza, quien había hecho ciertos comentarios sobre la oposición de su país a la candidatura de Bolivia para la Presidencia de la Celac en 2017.
Insulza había dicho el jueves en un semanario sobre los desafíos del oficialismo en Santiago, capital chilena que los usos que dará Bolivia a la Celac no se concuerdan con un cargo presidencial en el referido “bloque regional”.
“(Insulza) hace honor a su apellido e insulta diciendo que Evo quiere usar la Celac", ha deplorado Morales en una entrevista con la agencia boliviana de noticias, ABI.
Sin embargo, el agente de Chile ante la CIJ, que “promovió de oficio” la candidatura de Honduras para la Presidencia de dicho órgano en el año 2017, sostuvo que el apoyo de su país a un cierto Estado no significará el bloqueo de otra nación.
Asimismo, en alusión a la disputa marítima entre ambos países, Morales ha acusado a Chile de cabildear en el terreno de la Celac con el fin de “obtener apoyos” a esta causa, mientras que, a su parecer, Bolivia cuenta con el apoyo de los países miembros de este órgano regional para su derecho de acceder al océano Pacífico.
Por otra parte, Morales ha tachado de “un tufillo discriminatorio” los comentarios de Insulza en los que, a juicio del presidente boliviano, discriminó su origen indígena.
Morales describió el miércoles la Celac como un nuevo organismo de integración que representa el comienzo de la liberación de los pueblos del bloque sudamericano.
El martes, Insulza anunció que Chile prepara una contramemoria "histórica, jurídica y política" para responder a Bolivia en el juicio por la demanda marítima que enfrenta a estos países en la CIJ.
En 2013, Bolivia llevó este contencioso ante la CIJ, prometiendo respetar su decisión. Chile argumenta que las consecuencias para Bolivia derivadas de este conflicto fueron saldadas en un tratado de paz bilateral firmado en 1904, por lo que dichas pretensiones de La Paz son infundadas.
Bolivia asegura que no objeta el tratado de 1904, sino que quiere que “Chile cumpla con sus compromisos de devolver el mar a los bolivianos” como lo han prometido las autoridades del Gobierno de Santiago a través de la historia.
En septiembre de 2015, la CIJ rechazó el recurso que exhibió el equipo chileno para que este tribunal se declarara incompetente para abordar la demanda de La Paz.