Rusia duda de la retirada de EE.UU. de Siria
ParsToday – Desde 2011 y acompañado por sus aliados occidentales y árabes, Estados Unidos ha realizado muchos esfuerzos para apoyar ampliamente a los grupos terroristas en Siria y derrocar al gobierno legal del presidente Bashar al-Asad.
Desde mediados de 2014, estos esfuerzos fueron seguidos por la creación de la llamada coalición contra el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe), lo que derivó en la presencia directa de las tropas norteamericanas en algunas partes de Siria para ayudar a los aliados de Washington en ese país.
Sin embargo, lo que llevó al presidente de Estado Unidos, Donald Trump, a ordenar sacar a los uniformados norteamericanos de Siria, fueron algunos asuntos como el fracaso de Washington en alcanzar sus metas en Siria, los ingentes costos de manejo y mantenimiento de las fuerzas y, por encima de todo, la política del presidente de EE.UU., Donald Trump, de reducir los compromisos originales de su país y dejarlos en manos de sus aliados. Al respecto, Trump afirmó el lunes desde su cuenta de Twitter que Riad ha aceptado pagar por la reconstrucción de Siria, en vez de Washington.
Aun así, la decisión del inquilino de la Casa Blanca de retirar a las tropas norteamericanas de Siria ha chocado con la reacción negativa de las autoridades, políticos y estrategas de EE.UU. Particularmente, del secretario de Defensa, James Mattis, quien publicó una carta criticando la decisión de Trump y anunciando su dimisión, aunque en el marco de cumplir sus funciones tuvo que ordenar formalmente la salida de los militares estadounidenses de Siria. A juzgar por los políticos de EE.UU., la medida del republicano golpea los intereses estratégicos de Washington en la región y desembocaría en la desconfianza y decepción de sus aliados.
Pese a estos acontecimientos, Rusia, considerada como uno de los principales protagonistas del escenario de Siria, duda de la medida de Trump. El vicecanciller ruso Sergey Ryabkov expresó el lunes su duda acerca de la seriedad de la Casa Blanca de sacar sus fuerzas de Siria diciendo lo siguiente: “La Administración estadounidense considera necesaria su presencia militar en ese país árabe para preservar sus intereses. Moscú sostiene que en EE.UU. se crearían miles de razones, pretextos y otros asuntos para que se reconsidere la decisión de retirar los uniformados norteamericanos de Siria. Teniendo en cuenta las experiencias anteriores, resulta difícil constatar la intención de EE.UU. de replegarse de Siria”.
A ojos de Moscú y dados los intereses y objetivos regionales de Estado Unidos, parece improbable que Washington renuncie a los mismos y abandone de repente Siria. En los últimos meses, algunos funcionarios de alto nivel estadounidenses aseguraron que la misión militar de EE.UU. continuaría en Siria añadiendo que esta misión se modificaría como resultado del final del combate a Daesh y proseguiría para contrarrestar la creciente influencia de Irán en el país árabe. Los defensores de este enfoque eran elementos como el asesor de la Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton, y el enviado especial de EE.UU. para Siria, James Jeffrey. A finales de agosto de 2018, Bolton declaró explícitamente: “Nuestro objetivo es que todas las fuerzas iraníes salgan de Siria y regresen a casa”. A su vez, Jeffrey indicó que Washington mantendría su presencia en Siria hasta que Irán y las milicias apoyadas por Teherán, se vayan de Siria.
Estos posicionamientos están en abierto conflicto con la postura declarada por Trump. Si bien el pretexto inicial de EE.UU. para desplegar tropas en Siria fue combatir a Daesh, más tarde también el tema de plantar cara a la presencia de Irán y de sus aliados en Siria fue colocado en la agenda de la Casa Blanca, lo que ha provocado las dudas de los rusos acerca de la sinceridad de Washington sobre el repliegue de sus tropas en Siria.
Empero, Teherán mantiene que Washington miente respecto a la lucha contra Daesh. De acuerdo con el canciller iraní, Mohamad Yavad Zarif, EE.UU. nunca ha combatido a este grupo terrorista y su presencia en Siria no ha estado en línea con los intereses del pueblo de este país o la oposición al gobierno.