Netanyahu, política exterior y elecciones
ParsToday-El premier del régimen de Israel, Benjamín Netanyahu, quien actualmente es partícipe de la celebración de las elecciones parlamentarias anticipadas este 9 de abril, ha ocultado casos de corrupción y desafíos económicos detrás de la política exterior.
Durante los últimos 23 años Benjamín Netanyahu ha sido la principal figura política en Israel. Ha fungido como primer ministro de 1996 hasta 1999 y después desde 2009 hasta ahora.
Estas elecciones parlamentarias se han convertido en las más importantes para Netanyahu, pues de ganar su partido de extrema derecha Likud, se convertiría por cuarta vez consecutiva en premier (2009, 2013, 2015), un cargo que hasta ahora nadie ha ocupado por tanto tiempo en las últimas siete décadas.
El analista político Joel Greenberg escribió al respecto: “Si Netanyahu sale victorioso una vez más en las elecciones parlamentarias, superaría a David Ben-Gurion y tendría el más largo periodo de mandato como premier en Israel”.
Por otro lado, de ganar las elecciones logrará disminuir la presión por los cuatro casos independientes de corrupción contra sí mismo, un problema en el que maniobran los rivales de Netanyahu, y consideran que una de las razones de la creciente corrupción del premier israelí es su prolongada presencia en el poder.
En la misma línea, Benny Gantz, el principal rival de Netanyahu dijo: “La era de Netanyahu ha llegado a su fin”.
Netanyahu enfrenta dos principales problemas en estas elecciones. Primero, el aumento de los problemas económicos en los territorios ocupados; y segundo, los cuatro casos de corrupción.
En el primero punto, el aumento del desempleo y la inflación, ha llevado a la formación del movimientos de Chalecos Amarillos en los territorios ocupados palestinos, e incluso Yair Lapid, presidente del partido Yesh Atid, también ha participado entre los manifestantes llevando un chaleco amarillo.
En el segundo punto, los cuatro casos de corrupción fueron el principal desafío que enfrenta Netanyahu en estas votaciones, por lo que se vio obligado a finalizar antes de lo previsto su visita a Rusia a fines de febrero y evitar que se emita un fallo antes de las elecciones.
Los cuatro casos de corrupción de Netanyahu:
El cargo más grave, el de cohecho, junto con fraude y ruptura de la confianza es por el denominado Caso 4000 o caso Bezeq, en el que se investiga si Netanyahu hizo favores al gigante de telefonía Bezeq a cambio de cobertura favorable de él y su mujer Sara en un popular digital de noticias Walla, controlado por el mismo empresario, Shaul Elovitch.
Los cargos de fraude y ruptura de la confianza, un delito que pueden cometer funcionarios públicos, se repiten en los casos conocidos como 1000 y 2000.
El primero estudia si Netanyahu y su familia recibieron caros regalos de los empresarios millonarios Arnon Milchan y James Packer a cambio de favores políticos, y por este el primer ministro será imputado por fraude y abuso de confianza.
El 2000 investiga si el premier israelí intentó llegar a un acuerdo con el dueño del diario Yediot Aharonot para lograr una cobertura positiva a cambio de restringir la circulación del diario rival, el gratuito Israel Hayom.
Otro caso, el llamado caso 3000 se refiere a la compra supuestamente fraudulenta de varios submarinos y buques de guerra a una empresa alemana.
Netanyahu, quien prácticamente no puede defenderse contra estos casos y desafíos internos, se ha centrando en la política exterior. Por ejemplo: ha tenido reuniones frecuentes con el presidente ruso, Vladimir Putin; visitó Omán en el marco de su política delineada para establecer lazos con Estados árabes. Además, ha desempeñado un rol relevante en la decisión del mandatario estadounidense, Donald Trump, para lograr incluir al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, en la lista de organizaciones terroristas extranjeras de EE.UU., hecho que agradeció.
De hecho, Netanyahu ha utilizado todas las formas de política exterior para ocultar problemas internos y poder ganar las elecciones, y ha demostrado que si no es elegido nuevamente primer ministro, la política exterior de Israel y los intereses de los sionistas estarían en riesgo.
Las elecciones fueron convocadas en diciembre, aparentemente después de que el régimen abandonara los esfuerzos para obtener un nuevo proyecto de ley militar en el parlamento. Está claro que Netanyahu creía que era el momento adecuado: enviar a los votantes a las urnas antes de que se presentarán acusaciones en su contra.
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