¿Cómo se convirtieron los bebés palestinos en objetivos de guerra?
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Pars Today - El nuevo informe de la Comisión Independiente Internacional de Investigación de la ONU sobre los territorios palestinos ocupados, al presentar evidencias de la sistemática focalización de niños y bebés en Gaza, ha revelado nuevas dimensiones de la guerra.
(last modified 2026-07-02T17:52:13+00:00 )
Jul 02, 2026 17:48 UTC
  • ¿Cómo se convirtieron los bebés palestinos en objetivos de guerra?

Pars Today - El nuevo informe de la Comisión Independiente Internacional de Investigación de la ONU sobre los territorios palestinos ocupados, al presentar evidencias de la sistemática focalización de niños y bebés en Gaza, ha revelado nuevas dimensiones de la guerra.

"Cuando se dispara en la cabeza a un bebé lactante de 10 días, de ninguna manera se puede llamar a ese bebé 'enemigo de Israel' para justificar este tipo de ataques." Esta estremecedora declaración del juez S. Muralidhar, presidente de la Comisión Independiente Internacional de Investigación de la ONU sobre los territorios palestinos ocupados, resume el pliego de cargos que se ha redactado en el último informe de esta comisión contra el régimen sionista; un informe que, si sus hallazgos se presentan ante instancias judiciales internacionales, el mundo se enfrentaría a uno de los capítulos más oscuros de la historia contemporánea.Aquí no son soldados, sino bebés y niños los que se han convertido en "objetivos especiales" de la guerra.

El informe de la sexagésima segunda sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, titulado de manera reveladora "La naturaleza de la infancia ha sido destruida", es el resultado de meses de examen de miles de documentos, imágenes satelitales, informes forenses, testimonios de médicos, trabajadores humanitarios, testigos presenciales e incluso vídeos publicados por algunos militares sionistas.

El informe señala que, entre octubre de 2023 y octubre de 2025, al menos más de 20.000 niños palestinos han perdido la vida y decenas de miles más han resultado heridos; una cifra que, por sí sola, indica que los niños han sido las mayores víctimas de la agresión sionista en la Franja de Gaza.Pero lo que distingue este informe de muchos documentos anteriores es el énfasis en la existencia de un patrón deliberado, y no en una serie de errores militares o "daños colaterales".

Muralidhar, basándose en pruebas médicas, afirma que un número considerable de niños han muerto por disparos en la cabeza y el cuello; lesiones que, según expertos forenses, fueron causadas para infligir el máximo daño.

Además, el uso de drones cuadricópteros equipados con cámaras térmicas, capaces de distinguir a un niño de un adulto, desmiente la afirmación de que las víctimas fueron atacadas por error.Aún más alarmante es que algunos militares del régimen sionista han descrito en entrevistas con los medios el ataque a personas mediante drones con un lenguaje similar a un "videojuego".

Esta narrativa, ante todo, da cuenta del derrumbe de los límites éticos en el campo de batalla.En el derecho internacional, el principio de distinción entre combatientes y civiles es el pilar más importante para la protección de las personas en tiempos de guerra. Los niños, las mujeres, los enfermos, los hospitales, las escuelas y los centros de cuidado infantil deben estar a salvo de cualquier ataque. Pero lo que hoy se observa en Gaza presenta una imagen completamente diferente. La destrucción generalizada de escuelas, los ataques a hospitales, los daños a centros de salud, el ataque a campamentos de desplazados y la privación de alimentos, agua, medicinas y equipos médicos a la población plantean esta pregunta: si no hay ningún lugar seguro para los civiles, ¿qué sentido tiene el concepto de protección humanitaria?

La comisión de investigación de la ONU, en su informe, va más allá del registro de cifras de víctimas y señala un punto crucial: que atacar a niños, mujeres embarazadas, centros de tratamiento e infraestructuras de salud no es solo la destrucción de la generación presente, sino un ataque al futuro de una nación.

Muralidhar subraya que la protección de los niños palestinos está indisolublemente ligada al derecho a la autodeterminación del pueblo palestino, y que atacar a los niños es atacar la capacidad de supervivencia de una sociedad. Desde esta perspectiva, muchos juristas internacionales califican estas acciones de genocidio.Entretanto, la actuación de la comunidad internacional también se ha convertido en parte de la crisis.

La Corte Internacional de Justicia ha emitido varias órdenes provisionales para proteger a la población de Gaza, pero, según el presidente de la comisión de investigación, ninguna de estas órdenes ha logrado detener la continuación de los crímenes del régimen sionista. Esta situación revela, ante todo, la debilidad del mecanismo de aplicación del derecho internacional; un orden cuya ejecución de sentencias depende más de la voluntad política de las grandes potencias que de la propia ley.

Los dobles estándares de muchos gobiernos occidentales están siendo escrutados por la opinión pública más que nunca. Esos mismos países que, en otras crisis mundiales, hablan rápidamente de los derechos de los niños, la dignidad humana y la necesidad de castigar a los autores de crímenes de guerra, ante las imágenes diarias de niños muertos, hospitales destruidos y familias aniquiladas en Gaza, se han limitado mayoritariamente a expresar su preocupación. Tal enfoque no solo ha debilitado la credibilidad del discurso de los derechos humanos, sino que también ha destruido la confianza de los pueblos en la justicia y el orden jurídico internacional.

La parte más estremecedora del reciente informe de la ONU no son las cifras de víctimas, sino esa frase inicial: "Los bebés eran objetivos especiales". Si el mundo sigue guardando silencio y actuando con cálculo político y dobles raseros ante tal afirmación, lo que ha sido sacrificado en Gaza no son solo los niños palestinos; el derecho internacional, la conciencia humana y los valores éticos también han sido víctimas de las políticas duales de los autoproclamados defensores de la humanidad en Occidente.