Trump amenaza a Europa para renegociar el acuerdo nuclear iraní
Pars Today- El exembajador del Reino Unido ante el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y la ONU, Peter Jenkins, lamentó que EE.UU ha recurrido a la amenaza e intimidación hacia Europa para cambiar el rumbo del acuerdo nuclear, conocido oficialmente como Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por sus siglas en inglés).
En el siguiente artículo publicado el sábado en página web estadounidense LobeLog, el diplomático inglés aseguró que la reciente declaración de Donald Trump revela una actitud impactante hacia los aliados europeos de este país, mientras durante meses, estos aliados han estado diciendo a la Administración de Trump que JCPOA es un instrumento de no proliferación nuclear satisfactorio y útil, y que conceden la mayor importancia a su preservación.
"La declaración del presidente Trump no solo ignora lo que sus aliados europeos han estado diciendo, sino amenaza a estos aliados con el mismo resultado que desean evitar -es decir la muerte del JCPOA", reiteró.
A juicio de este político, esta es una forma extraordinaria de tratar a los antiguos aliados. Se trata de poner un arma metafórica en sus cabezas. Si el inframundo criminal está prestando atención, seguramente elegirá al presidente Trump como mafioso del mes. La canciller alemana, Angela Merkel, tenía razón: ha llegado el momento de que Europa debe abandonar Estados Unidos.
Igualmente impactante, pero menos sorprendente porque, por desgracia, nos hemos acostumbrado a esta tendencia, es un desprecio por los derechos soberanos de los Estados y por los tratados internacionales jurídicamente vinculantes y las resoluciones de la ONU que limitan esos derechos.
Irán tiene el derecho soberano de poseer los medios para enriquecer uranio. Actualmente ese derecho está limitado de dos maneras. El Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) obliga a Irán a utilizar tecnología de enriquecimiento únicamente para fines pacíficos y de conformidad con un acuerdo de salvaguardias nucleares. La resolución 2231 del Consejo de Seguridad de la ONU respalda los estrictos límites a la capacidad de enriquecimiento de Irán y la producción de uranio enriquecido hasta principios de 2031.
Irán también tiene el derecho soberano de desarrollar y poseer misiles con el propósito de lanzar ojivas convencionales (no nucleares). No hay restricciones de tratados internacionales sobre este derecho. La resolución 2231 del CSNU "exhorta" a Irán a que no desarrolle misiles que sean capaces de entregar cargas de pago nucleares, pero no vincula legalmente a Irán a este respecto. (Entonces, contrariamente a lo que afirma el presidente Trump, las pruebas de misiles de Irán y las actividades relacionadas no son "ilícitas" ni violaciones de ninguna resolución de la ONU).
Se deduce que el presidente Trump no tiene derecho a dictar límites o restricciones más allá de los que acabamos de describir. En cambio, si él y sus asesores creen que las cláusulas de extinción del JCPOA (ciertas restricciones sobre el derecho de enriquecimiento de Irán entre 2026 y 2031) y los misiles iraníes amenazan la paz y la seguridad internacionales, deben convocar al Consejo de Seguridad de la ONU y someterlo a la consideración de una resolución que otorgaría un efecto jurídicamente vinculante a las restricciones y prohibiciones que consideren necesarias.
Así es como debe proceder la administración Trump. Sin embargo, la probabilidad de que lo haga es cercana a cero.
Pero ¿Por qué? En 2018 no hay evidencia de que una expansión de la capacidad de enriquecimiento de uranio de Irán después de 2030 (si tiene lugar) amenace la paz y la seguridad internacionales, o que la posesión iraní de misiles de corto y mediano alcance represente más una amenaza que la posesión por parte de Arabia Saudí,régimen de Israel, Pakistán, India, Corea del Sur y Brasil, por nombrar algunos. Solo después de que el Organismo Internacional de Energía Atómica haya concluido una investigación de raíz y rama sobre la totalidad del programa nuclear de Irán y haya producido hallazgos, habría pirioridod el Consejo de formarse una opinión razonable sobre si algún tipo de sucesor del JCPOA sea necesaria para evitar una amenaza a la paz y la seguridad.
Una tercera característica de la declaración es el daño que causará a la posición internacional de los Estados Unidos.
Muchos estados están preocupados por las implicaciones de la declaración para el orden internacional basado en la ley a la que están vinculados. Lo último que quieren es un mundo en el que el presidente de los Estados Unidos se sienta autorizado para formar un grupo y perseguir a quien él elija.
También les preocupará que esta declaración sugiera que el presidente Trump es un hombre poseído por demonios. Uno de esos demonios es su odio hacia el presidente Barack Obama. El deseo de Trump de destruir uno de los logros de Obama.
Cualquiera que busque un resumen de la propaganda antiraní producida en los últimos años por Israel, Arabia Saudí y los grupos de expertos asociados con Washington no necesita mirar más allá de esta declaración.
La esperanza ahora debe ser que Europa, Rusia y China, con el respaldo de la mayor parte del mundo, puedan persuadir a Irán a despreciar la provocación estadounidense que ahora parece inevitable: la retirada de Estados Unidos del JCPOA .
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prolongó la suspensión de los embargos impuestos a Irán a causa de su programa nuclear, pero al mismo tiempo impuso nuevas sanciones por supuestas “violaciones de derechos humanos y censura”. El magnate instó a sus socios europeos a renegociar el acuerdo nuclear sellado en 2015 por Irán y el Grupo 5+1 (EE.UU., el Reino Unido, Rusia, China y Francia, más Alemania), para incluir nuevos requisitos, entre ellos relacionar los programas relativos a la industria nuclear y los misiles de largo alcance.