Preocupación en la ONU por refugiados rohingyas en Bangladés
Ene 29, 2018 19:11 UTC
Pars Today- Las Naciones Unidas ha advertido que más de 100.000 de la etnia musulmana rohingya en los campos de refugiados de Bangladés estarán en grave peligro con la temporada de monzones a mitad de año en camino.
"El mapeo de riesgos de inundación y derrumbes revela que al menos 100,000 personas están en grave peligro por estos riesgos y requieren reubicación en nuevas áreas o dentro de los vecindarios donde viven", ja advertido el lunes la ONU en un informe humanitario.
"Un alto porcentaje de la tierra no es apta para asentamientos humanos ya que los riesgos de inundaciones y deslizamientos de tierra son altos y se agravan aún más por la congestión y las amplias terrazas de las colinas", agregó el informe de la ONU.
El informe advirtió además que las inundaciones y los deslizamientos de tierra en la próxima temporada de monzones empeorarían la ya de por sí alarmante situación humanitaria en los campos de refugiados fronterizos.
"La falta de espacio sigue siendo el principal desafío para el sector, ya que los sitios están muy congestionados, lo que lleva a condiciones de vida extremadamente difíciles, sin espacio para las provisiones e instalaciones del servicio. Además, la congestión aumenta los riesgos de protección y favorece el brote de enfermedades, como el brote de difteria que actualmente se está intensificando en la mayoría de los sitios ", agregó.
La Organización Mundial de la Salud ha vacunado a más de 500,000 rohingyas contra la difteria y el sábado los trabajadores de salud comenzaron a darles una segunda dosis a 350.000 niños.
El informe de la ONU dijo que hubo un aumento en los casos en las últimas semanas, y que los refugiados rohingya y las comunidades de acogida nunca habían sido vacunados contra la enfermedad altamente contagiosa.
Actualmente hay más de 900.000 refugiados rohingya e el campamento Bazar de Cox cerca de la frontera con Bangladesh.
De esta cifra, más de dos tercios (600,000) han huido de Myanmar desde finales de agosto después de que las fuerzas militares y las turbas budistas reanudaron su ciclo de ataques contra la comunidad musulmana en el estado de Rajine.