La célula preparó los atentandos durante seis meses
Los atentados comenzaron a prepararse al menos desde febrero, dos meses después del viaje a Zúrich de dos de los terroristas muertos
Uno de lo terroristas de la célula terrorista de Ripoll, responsable de la matanza de Barcelona y de los sucesos posteriores de Cambrils, mantenía contacto telefónico con un número francés que ahora es investigado por la Policía gala. La información -aparecida ayer en la prensa francesa- es otra prueba de que el grupo tenía contactos en el exterior que pudieron ayudarle en sus planes criminales, facilitándole algún tipo de apoyo, radicalizándoles, instruyéndoles o dándoles las instrucciones concretas para perpetrar un atentado.
Además de la persona que pueda esconderse detrás de ese número de teléfono, ya se sabe que el imán de Ripoll, Abdelbaki Es Satty, hacía de vez en cuando viajes a Bélgica -la última vez el año pasado a Vilvoorde, antiguo feudo terrorista- y que dos de los terroristas muertos se trasladaron en diciembre pasado a Zúrich.
Asimismo, el detenido Driss Oukabir estuvo desde el 2 al 12 de este mes en Marruecos. «Es más fácil averiguar los viajes que hacían que los motivos por los que lo hacían o con quién se veían», advierten las fuentes consultadas por ABC, que se muestran prudentes sobre los resultados que puedan arrojar estas investigaciones.
Vilvoorde, al norte de Bruselas, es una ciudad de unas 40.000 personas desde la que han salido muchos musulmanes radicales para unirse a los terroristas. El alcalde de esta localidad, Hans Bonte, explicó ayer que al parecer Abdelbaki Es Satty buscaba trabajo allí. El alcalde confirmó también a la prensa de su país que este individuo no tenía permiso de residencia y habría estado desde enero a marzo, cuando se marchó sin dar explicaciones. Al parecer en algún momento habría intentado trabajar de imán pero no se le detectó en círculos terroristas, según la Policía de ese país, que ya está en contacto con la española.
odos estos contactos con el exterior son significativos para los investigadores, que desde el primer momento han trabajado con la hipótesis de que aun cuando se trata de un grupo autóctono creado en Ripoll a la sombra del citado imán, lo más probable era que tuvieran otro tipo de relaciones con elementos terroristas del exterior.
Es también interesante que el nombre del imán de la célula apareciera relacionado con una operación realizada por la Policía y la Guardia Civil el 10 de enero de 2006 en Vilanova i la Geltrú (Gerona) contra un grupo dedicado a reclutar terroristas para Irak.
Como ya ha informado ABC, las investigaciones policiales cuyo peso llevan los Mossos d’Esquadra confirman que los terroristas querían hacer mucho más daño y que pensaban perpetrar de forma «inminente» uno o más ataques con explosivos. Los preparativos se prolongaban, como mínimo, desde seis meses antes, que es cuando los terroristas ocuparon la casa de Alcanar (Tarragona) para convertirla en su base de operaciones.
Durante todo el tiempo en el que la casa estuvo ocupado la que está situada ni siquiera supieron que alguien pasaba por allí. El titular del inmueble, una entidad bancaria, tampoco estaba al corriente de la ocupación.