El hombre aspira a un mundo sin pruebas nucleares
A partir de mediados del siglo XX, que marca el inicio de las pruebas de armas nucleares, casi 2000 pruebas nucleares se han llevado a cabo en todo el mundo hasta la fecha.
El 29 de agosto está marcado en el calendario como el Día Internacional contra los Ensayos Nucleares. El 2 de diciembre de 2009, la Asamblea General de la ONU, en su 64ª reunión, aprobó una resolución, nombrando el 29 de agosto como el Día Internacional contra los Ensayos Nucleares, con el objetivo de recordar a los miembros de la comunidad internacional que deben poner fin a los ensayos nucleares.
A partir de 1950, los defensores del control de armas comenzaron esfuerzos a gran escala para la aprobación de un tratado contra las pruebas nucleares. En respuesta a la creciente preocupación internacional por las amenazas que suponen las armas nucleares, la conclusión de un tratado en este campo se hizo más urgente que nunca. Sin embargo, la necesidad de concertar un tratado sobre la prohibición de los ensayos de armas nucleares fue señalada por primera vez en 1954 en un discurso ante la ONU pronunciado por el ex primer ministro de la India Jawaharlal Nehru.
Cuatro años más tarde, en el año 1958, Estados Unidos , la antigua Unión Soviética y Gran Bretaña participaron en Ginebra en una conferencia sobre la congelación de los ensayos nucleares. Sin embargo, esta conferencia no tuvo resultados debido a las diferencias de opinión entre las partes presentes en el foro.
En última instancia, en agosto de 1963, se firmó un tratado por los citados tres países en Moscú sobre la prohibición, limitada, de los ensayos nucleares. Este tratado obligaba a los Estados miembros a abstenerse de realizar cualquier ensayo nuclear en el espacio o bajo el agua. Francia y China no suscribieron este tratado y continuaron sus pruebas en la atmósfera. Pero, finalmente, este tratado fracasó y los estados nucleares duplicaron el número de sus pruebas a partir del año 1963.
Finalmente, a finales de la última década del siglo XX, en septiembre 1996 en una conferencia sobre desarme nuclear se fundó el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (CTBT, por sus siglas en inglés).
El Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares fue aprobado en la Asamblea General de la ONU como un tratado multilateral el 10 de septiembre de 1996. Este tratado prohíbe a los Estados miembros llevar a cabo explosiones nucleares dentro de sus territorios u otros bajo el control de dicho Estado miembro.
Hasta ahora, más de 160 países han firmado y aprobado este tratado y lo han ratificado sus parlamentos. Mientras tanto, 44 países específicos deben firmar y aprobar este tratado para su aplicación; de los cuales ocho países aún están por cumplir con esta tarea.
Desde la mitad del siglo XX que se iniciaron a realizar pruebas nucleares completas en el mundo, incluyendo la primera prueba nuclear en 16 de julio de 1945, hasta hoy han ocurrido cerca de 2000 pruebas nucleares en el mundo. Las armas nucleares son una pesadilla para el medio ambiente y la salud humana. El arma nuclear más destructiva que se ha utilizado hasta la fecha es la bomba tipo A que se utilizó en Hiroshima y Nagasaki en el año 1945, y al final de la Segunda Guerra Mundial. No obstante, a pesar de la conclusión del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares en el año 1996, todavía varios países continúan realizándolas, entre ellos EE.UU., Francia, La India y Paquistán. Mientras tanto, se ha descubierto que las pruebas de armas nucleares no solo dejan impactos negativos en la tierra y el mar sin también en las capas internas del planeta.
El mundo sigue siendo testigo de los numerosos impactos destructivos de los ensayos nucleares, que se llevaron a cabo bajo el agua en el pasado. La ejecución de los ensayos nucleares en el desierto de Nevada, en EE.UU., ha provocado que se convierta en una zona de tierras áridas radiactivas. Este es un excelente ejemplo de las catástrofes ambientales infligidas por el uso de las armas nucleares en EE.UU.
Según un comunicado de Greenpeace, si las centrales nucleares son golpeadas durante las guerras, dejarán un impacto peor en comparación con el uso real de las armas nucleares. De hecho, a pesar de los efectos devastadores de la guerra en la sociedad, la salud humana y el medio ambiente, la destrucción de centrales nucleares durante la guerra tiene un impacto irreversible puesto que contamina toda la tierra durante un largo período.
Este año, se puso en marcha los días 28 y 29 de agosto una conferencia internacional para exigir el establecimiento de un mundo sin armas nucleares, coincidiendo con el vigésimo quinto aniversario del cierre del sitio de pruebas nucleares de Semipalatinsk, en el noreste de Kazajistán. Funcionarios gubernamentales y religiosos, expertos en materia de desarme nuclear, activistas de grupos civiles y representantes de organizaciones internacionales y regionales de diferentes partes del mundo han asistido a esta conferencia. Cabe destacar que expertos del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán también participan en esta conferencia.
La República Islámica de Irán siempre ha apoyado las actividades nucleares con fines pacíficos y siempre se ha opuesto a la proliferación de las armas nucleares y las pruebas nucleares. Hace tres años, en las reuniones de desarme de la ONU, por sugerencia del presidente iraní, Hasan Rohani, el 26 de septiembre fue nombrado como Día Internacional para la eliminación total de las armas nucleares.
El presidente de Irán señaló: "Ninguna nación debe tener armas nucleares. En lugar de las armas nucleares, vamos a asignar recursos financieros para el desarrollo y la erradicación de la pobreza, el analfabetismo y las enfermedades. Vamos a dejar un mundo libre de armas nucleares para las generaciones futuras. Este es su derecho y nuestra responsabilidad".
La semana pasada, el representante permanente de la República Islámica ante la ONU, Gholamali Khoshro, en una reunión de la ONU, en nombre de los Estados miembros del Movimiento de Países No Alineados, señaló: "los Estados miembros del Movimiento de Países No Alineados están profundamente preocupados por la existencia de armas de destrucción masiva, especialmente las armas nucleares, por tanto, convoca a su total eliminación. En la agenda del Movimiento de Países No Alineados, el desarme nuclear es una prioridad absoluta y esencial", concluyó.
Por su parte, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, en su mensaje de este año por el Día Internacional contra los Ensayos Nucleares, ha afirmado: "Durante casi un decenio como Secretario General de las Naciones Unidas he presenciado muchos de los peores problemas que afectan al mundo y también nuestra capacidad colectiva para reaccionar con métodos que, a veces, parecían imposibles. La nueva y ambiciosa Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París sobre el cambio climático han demostrado el poder de la voluntad política para superar problemas paralizados durante mucho tiempo. En este Día Internacional contra los Ensayos Nucleares, hago un llamamiento al mundo con objeto de generar un sentimiento de solidaridad en consonancia con la necesidad urgente de poner fin al peligroso punto muerto sobre esta cuestión".
"Hoy hace un cuarto de siglo que se clausuró el polígono de ensayos de Semipalatinsk en Kazajstán, punto cero de más de 450 ensayos nucleares. A las víctimas de esa zona se suman otras dispersas por Asia Central, África del Norte, América del Norte y el Pacífico Sur", ha agregado.
Ban Ki-moon ha dicho que la prohibición de todos los ensayos nucleares pondrá fin a este legado venenoso. Dará nuevas fuerzas al impulso necesario para otras medidas de desarme, pues demostrará que la cooperación multilateral es posible y fomentará la confianza en otras medidas de seguridad regionales, tales como una zona libre de armas nucleares y de todas las demás armas de destrucción en masa en el Oriente Medio.
"Cuando visité Semipalatinsk en 2010 vi los daños provocados por la toxicidad, pero también fui testigo de la determinación de las víctimas y los supervivientes. Comparto esa misma determinación por luchar en favor de un mundo libre de armas nucleares. El Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares aún no ha entrado en vigor desde que fue aprobado, hace 20 años, por la Asamblea General. Habida cuenta de los riesgos catastróficos que plantean las armas nucleares para nuestra seguridad humana y ambiental colectiva, incluso para nuestra misma existencia, debemos rechazar este estancamiento", ha indicado.
En su mensaje se lee: "Insto a los Estados Miembros a que actúen desde ahora mismo. Los Estados cuya ratificación es necesaria para la entrada en vigor del Tratado no deben esperar a los demás. Incluso una sola ratificación puede actuar como cortocircuito. Todos los Estados que aún no lo hayan hecho deberían firmarlo y ratificarlo porque cada ratificación refuerza el principio de universalidad y pone en evidencia a los países que no actúan".
En el presente Día Internacional contra los Ensayos Nucleares hago un llamamiento a todos los países y a todos los pueblos para que hagan lo posible en favor de la entrada en vigor del Tratado de Prohibición Completa cuanto antes, a fin de que podamos avanzar hacia un mundo libre de armas nucleares, ha concluido.