Especial con motivo del martirio de Hazrat Fátima (saludos sea para ella)
Mar 13, 2016 05:41 UTC
En este programa se revisan las características morales y espirituales de Hazrat Fátima (saludos sea para ella).
Medina todavía estaba de luto por el Profeta del
Islam. La ausencia del mensajero de Dios, cubrió el cielo y la tierra de lágrimas.
Entre los compañeros del Hazart Mohamad (saludos sean para él y sus descendientes),
cada uno de acuerdo con su fe sentía la ausencia del mensajero de Dios, pero el mayor dolor estaba en la casa
de la única hija del Profeta. Hazrat Fátima, a quien el Profeta llamó “madre de
su padre”, “una parte de mi cuerpo”, desde
su niñez, acariciaba a su padre y con sus lágrimas limpiaba las cenizas del
rostro orgulloso de la creación. No había ninguna forma de tranquilizar tanto
dolor porque no solo podía olvidar al Profeta
sino que tampoco podía dejar de lado su
mensaje. Sin embargo, Hazrat Fátima quería entregar su vida, su cuerpo medio
muerto, al Islam.
En el aniversario del fallecimiento de la Dama de
los dos mundos, Hazrat Fátima (saludos sea para ella) sus fieles y seguidores
se ciñen de luto.
En este día, saludando a esta gran Dama, suplicamos
a Dios que nos guíe en el camino recto y virtuoso de los hombres puros y
justos.
Saludos a ti oh Fátima, Dama de los dos mundos.
Saludos a tu alma delicada que fue el recuerdo del Enviado de Dios y una parte
de su alma.
Saludos a ti Oh gran Dama que con tu ejemplo e ideas
diste el significado a la filosofía de creación.
En el aniversario de tu partida de este mundo
efímero, saludamos tu elevado y celestial puesto y suplicamos a Dios que cada
día brille la luz de tu claridad en el alma de tus seguidores. Damos el pésame
por el aniversario del martirio de Hazrat Fátima a todos sus seguidores y les
invitamos a escuchar unos fragmentos de su vida.
Sabía que después del fallecimiento de mi padre,
Belal no pronunciaría más el Azan (llamamiento al rezo) que llenaba de alegría
a Dios, a su Enviado y a todos los fieles. Pero quería recordar una vez más
aquel entonces. Un día dije que deseaba escuchar el Azan del almuecín de mi
padre, lo cual llegó a oídos de Belal.
Levántate y lee la carta de aflicción en alta voz.
Belal por respeto a mi persona se dirigió a una
altura e inició el Azan: "Escucha la voz de Dios que es poderosa",
yo, al recordar los buenos tiempos que pase en presencia de mi padre, el
profeta de Dios, no pude evitar el llanto. Dios mío ¿que es lo que escucho? Esa
es la voz del almuecín de tu elegido que ahora no esta entre nosotros. Belal
dijo: Atestigua que no hay Dios más que Alá. Y yo continué mi llanto. Otra vez
escuché la voz de Belal que decía: atestigua que Mohamad es el Enviado de Dios.
Entonces no pude contener mi gemir y me desmaye. Al recobrar el sentido, vi que
Belal estaba callado. Recita el Azan, le dije, a lo que respondió: si me lo
permite no continuaré con el azan ya que su tristeza me congoja en gran manera.
Yo nunca volví a escuchar el Azan de la voz del
almuecín de mi padre.
Fátima fue la amada hija del profeta de luz y
bendición. Pero ella por sus propios meritos supo ganarse y ocupar un puesto
elevado. Su destino es un relato único de una dama que fue leal a los valores
humanitarios y morales y una excelente ilustración de sacrificio, pureza y
generosidad.
Parte de su niñez coincidió con los duros e
inagotable días de misión del profeta en la Meca. El punto culminante de estas
dificultades ocurrió durante los tres años de asedio en Saad Abitaleb, las
cuales se duplicaron con la muerte de su querida madre hazrat Jadiya.
Su juventud también la inició en Medina cuando los
infieles luchaban contra los musulmanes y las incesantes guerras les oprimían.
En tales condiciones, Fátima, hace hasta lo imposible por proteger el arbolillo
del Islam.
Ella fue como la cura para cicatrizar los dolores y
sufrimientos de su padre durante su misión. Otra parte de su vida tomó forma en
la casa de su fiel esposo hazrat Ali (la paz sea con el) quien tenia un gran
respeto por ella. Ali también ocupaba un lugar inestimable ante su suegro. El
se sentía sumamente orgulloso de tener una esposa como Fátima, quien para Ali
era su mejor compañera en el camino de obediencia a Dios. Por ello, al ser
preguntado por el Enviado de Dios sobre su opinión en cuanto a su esposa?
Respondió: ella es mi mejor amiga y compañera en obediencia a Dios.
Fátima se deleitaba en la adoración espiritual a su
Dios, puesto que había entendido la profundidad de la adoración y devoción. Su
alma que rebosaba de adoración y espiritualidad, se manifestó en todo aspecto
de su vida. Todo lo que ella llevo a cabo durante su vida fue con el propósito
de acercarse más a su Señor.
Su interés por los oprimidos fue tal, hasta el punto
de soportar dificultades en la administración de su hogar y la educación de sus
hijos, un acto dirigido a satisfacer a su Creador y que indica que su espíritu
de devoción poco a poco se fue mezclando con su alma, por lo que el profeta de
Dios dijo:
Mi querida hija Fátima es la líder de las mujeres de
todas las generaciones. Ella es un ángel que se ha posado en el rostro de un
ser humano y que al postrarse para adorar a su Señor, la luz de su existencia
brilla para los ángeles, así como las estrellas iluminan el mundo.
Hazrat Fátima es una imagen clara de un personaje
único y elevado. Además de haber poseído ideas altruistas y superiores y de
mirar a su comunidad e historia de manera inteligente, Fátima tenía una
personalidad firme con la que manifestó que toda mujer goza de una gran
capacidad para lograr la perfección.
Con una mirada profunda a la vida y poniendo en
práctica las directrices divinas, Fátima pudo lograr un singular puesto
espiritual. Ella decía que el hombre debía tener un conocimiento correcto sobre
el mundo en el que vivía y que tuviera la capacidad de entender las realidades
tal como eran.
En este sentido, la gran dama del Islam, en su
histórico sermón convocó al pueblo a recurrir a la razón y conciencia a fin de
entender correctamente lo que pasaba a su alrededor, y declaró las realidades
ocultas para que los musulmanes no se desviasen del noble camino de la
religion. Después del fallecimiento del profeta, Hazrat Fátima se dirigió a la
mezquita de Medina y anunció al pueblo el triste suceso. En esta mezquita, ella
dio un sermón valioso que tiene varias partes. Hazrat Fátima en una parte de su
sermón habla sobre la creación del mundo y en otra, venera el puesto elevado de
profeta.
Asimismo, citando los grandes hechos realizados por
el Enviado de Dios, para la humanidad, analiza los acontecimientos ocurridos
tras su fallecimiento. Los analistas recuerdan este sermón como uno de los más
singulares y elocuentes que han sido pronunciados en la historia. Es por esta
razón que observamos que Fátima, junto con su responsabilidad como madre,
también gozó de una inteligencia y entendimiento profundo sobre los asuntos
políticos y sociales.
Una vez más, damos nuestro más sentido pésame a
todos los oyentes por el aniversario del martirio de hazrat Fátima, una dama
superior.