Recordando al erudito e investigador Manouchehr Setudeh
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El ilustre iránologo, geógrafo, historiador, profesor de la Universidad de Teherán y prominente erudito iraní, Manouchehr Setudeh falleció el 8 de abril en un hospital de la ciudad de Chalus, en el norte de Irán.
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Abr 16, 2016 11:32 UTC
  • Recordando al erudito e investigador Manouchehr  Setudeh

El ilustre iránologo, geógrafo, historiador, profesor de la Universidad de Teherán y prominente erudito iraní, Manouchehr Setudeh falleció el 8 de abril en un hospital de la ciudad de Chalus, en el norte de Irán.

Nació en el año 1913 y tuvo una vida fructífera en sus más de cien años. Escribió cerca de 60 libros y más de 300 artículos y fue el primer iraní que publicó un diccionario de dialectos. Su familia proviene de la provincia septentrional de Mazandaran, pero creció en Teherán (capital iraní). Sin embargo, después de los 50 años se trasladó a la casa de sus padres en su tierra natal y se dedicó a la investigación y escritura.

 

Su interés por la lectura comenzó en los primeros años de sus estudios. Como estudiante, supervisó la biblioteca de la escuela secundaria Alborz, en Teherán. Su primer artículo lo escribió a la edad de 23 años y se tituló “Estudios históricos y geográficos– viajes al castillo Alamut”. Setudeh estudió en la universidad literatura persa y luego hizo un doctorado en geografía e historia. Por invitación de la Asociación Fulbright viajó por estudios a Estados Unidos en el año 1951 y, un año después, se unió a la Sociedad Nacional de Geográfica de Estados Unidos. En los años siguientes aprendió el antiguo idioma Pahlavi y lanzó su primer libro titulado "Cultura Guilaki", también publicó una serie de informes en la Asociación de Estudios iraníes. A continuación realizó varios viajes de estudios fuera del país y se convirtió en profesor asistente en la Universidad de Teherán y miembro del Departamento de Historia y finalmente alcanzó el grado de profesor.

 

Setudeh, a lo largo de su vida, ha ofrecido conferencias en importantes foros como el Congreso Internacional "La Historia, el Arte y la Arqueología de Irán" celebrado en la Universidad de Oxford y el Congreso internacional "Abu-Reyhan" en Paquistán. Entre sus actividades figuran sus viajes a China y Asia Central.

 

Los libros y los artículos del profesor Setudeh dan testimonio de su gran amor por la historia y la cultura iraní. Entre sus libros destacan "Dialecto de Kerman", "Geografía de Isfahán", "Castillos Ismaili en las montañas de Alborz", "Historia de Guilan y Dylmestan" y "De Astara a Astarabad", este último trabjao incluye diez volúmenes, cada uno de alrededor 800 páginas, y se refiere a los edificios históricos y monumentos de tres provincias del norte de Irán, Guilan Mazandaran y Golestan. Otras de sus obras son "Diálecto de Nain", "Historia de Badakhshan", "Historia de los puertos y las islas del Golfo Pérsico" y "Geografía histórica de Shemiran". La revisión y corrección de algunos trabajos e investigaciones literarias y geográficas sobre los rincones oscuros de la historia y la cultura de Irán se encuentran entre las actividades de este prominente maestro.

El Dr. Manouchehr Setudeh es el último representante de una generación de iranólogos que ha escrito sus obras no solo sobre la base de complejos estudios de libros y artículos de generaciones anteriores, sino que se ha basado en sus propias observaciones directas. La primera obra de Setudeh, “La Cultura Guilaki”, fue publicada en el año 1953 y lleva un prólogo del profesor Pour Davood y se puede decir que proviene de la época en que viva en la ciudad Rasht, centro de la provincia de Guilan. Él utilizó ese tiempo para mantener contacto cotidiano con la gente y así aprendió el dialecto guilaki al lado de la cultura de esta etnia. Cabe destacar que el método de observación directa está presente en todas sus obras hasta su último escrito.

   

Inspirado en su interés por la observación directa, viajó a pie desde Teherán hacia el castillo Alamut y, considerando su interés por los castillos de la épocoa ismaelí, llegó a las alturas de Alamut y escribió sus observaciones sobre el sitio. Los ismaelíes eran un grupo de musulmanes que surgieron en el segundo siglo después de la hégira (siglo 8 dC) y alcanzaron prestigio y poder. Sus seguidores se congregaron en varios castillos de Irán. El castillo de Alamut, cerca de Qazvin, ciudad al oeste de Teherán, es una de las más famosas fortalezas de este grupo.

Badi-ul Zaman Furuzanfar, su profesor de la Universidad de Teherán aceptó estos estudios de Setudeh, aunque su atención se centró en la historia y la geografía histórica para su tesis. Además, esto fue un incentivo para continuar sus estudios en geografía histórica.

Este conocido iránologo y famoso geógrafo, durante su juventud emprendió a pie un viaje de Teherán a Ardebil y, en un lapso de 17 días, visitó muchos castillos, montañas y llanuras. La suma de estas experiencias las volcó en su libro de 10 volúmenes titulado "De Astara a Astarabad".

El Dr. Setudeh también viajó por el norte del país e hizo muchas investigaciones de campo y, en el transcurso de cuatro décadas, visitó todas estas regiones, e hizo un registro escrito de todas sus observaciones sobre monumentos históricos.

 

Después de conocer al profesor Iraj Afshar, aumentó su entusiasmo por los viajes y se puede decir que no hay lugar en Irán que estos dos grandes expertos en arqueología no hayan visitado a pie. El resultado de los viajes de estudios del profesor Setudeh son innumerables fotos de obras, monumentos históricos y lugares naturales que, con muchas dificultades, ha facilitado para las generaciones futuras. A veces también habló sobre los rigores de dichos viajes, por ejemplo, de su caída de una montaña por leer una inscripción en una piedra o de su regreso a un lugar lejano solo para escribir nuevas notas al respecto.

 

El profesor Setudeh, en una entrevista, dijo: "mucho tiempo antes de que los occidentales tomen conciencia de la geografía como ciencia, nosotros en Irán ya conocíamos la geografía histórica desde principios del siglo 9 hasta 16 cristianos. Era una geografía pura y precisa. Cuando leemos el libro titulado “Ahsan oltaghasim fi moarfeh Al aghalim” del siglo 10 o 11 cristianos, entendemos que la idea de geografía de hoy ya estaba en aquel entonces en la mente del autor de este libro, Ahmad Shams-edin Moghadasi". Este libro explica hasta las unidades de medidas en diferentes barrios (como Mesghal) y también explicaba las distancias y costumbres concerniente a cada zona. Es sorprendente porque lo que parece una idea correcta en el ámbito geografía, en aquel entonces ya estaba en la mente del escritor de este libro". En otra parte de esa entrevista, el profesor Setudeh señala que, en aquel periodo, Irán hizo grandes avances en Geografía. Pero después de que muchas tribus de Irán fueran atacadas, se descuidó esta ciencia y esperamos que los europeos hablen sobre nosotros".

 

En la ceremonia de sus cien años, el profesor Setudeh habló sobre su trabajo y actividades. En una parte de su discurso dijo: “Tenemos que ser capaces de utilizar la vida que Dios nos ha dado ya que nosotros somos dueños de esas horas y debemos aprovechar cada minuto para hacer obras buenas. No debemos perder el tiempo para lograr algo. Estos momentos hay que hacerlos útiles para nosotros mismos y también para los demás, pues de lo contrario, la vida no tiene sentido. La vida es un capital que Dios nos ha dado y no debemos perder este capital. . Uno pasa su vida de placer sin sentido y otro la utiliza para escribir un libro como Ahsan al Taqasim, que es un libro valioso y admirable. Solo digo esto para estimular a las mujeres y los hombres a continuar el método de mi vida y utilizar cada momento. "

Según personas que le conocían, Setudeh no ha perdido ningún minuto de su vida. En los últimos años, en los que ya no podía ir en viajes debido a su edad avanzada, realizaba fotografías a las nubes y trataba de detectar un vínculo entre ellas, esto se había convertido en uno de sus entretenimientos.

 

Desafortunadamente Irán ha perdido a este gran explorador, que ha escrito libros y cada página es el resultado de sus propias observaciones y descubrimientos. Un hombre que hasta las últimas horas de su vida no renunció de escribir y leer y jamás se dejó engañar por el atractivo de la vida urbana. Estaba orgulloso de no haber tomado ninguna comida rápida y, al igual que sus antepasados, tuvo tiempo para realizar tareas agrícolas entre Chalus y Gachsar.

 

Dios bendiga su alma y su recuerdo perdure por siempre.