Sep 04, 2016 07:55 UTC

E: Estimados oyentes en esta oportunidad hemos invitado a dos analistas, la señora Nasarat Guerra Azevedo, periodista y experta en temas políticos, que nos habla desde Chile, y el doctor Libardo Orejuela, profesor y rector de la Universidad de Cali, en Colombia, con él nos conectamos a Bogotá.

Bueno el tema que abordamos es la destitución de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff. Como es sabido, el miércoles 31 de agosto,  el Senado  determinó, con 61 votos declarados, la destitución de la primera mujer en presidir el país. Así su exvicepresidente Michel Temer, a quien ella califica de traidor, será, ya de manera definitiva, el presidente de la República hasta enero de 2019. Rousseff fue suspendida en mayo, tras ser acusada de manipular las cuentas públicas para asegurar su reelección en 2014. Ella considera que ha sido víctima de un golpe de Estado. 

Bueno, vamos con los analistas, señora Guerra Acevedo ¿qué está pasando en Brasil? ¿Podría aclararnos el panorama político?

NGA: Muchas gracias por el contacto y, con respecto a su pregunta, puedo concluir que la nueva etapa presidencial en Brasil se convierte de alguna manera en oportunidad de develar los misterios y trasfondos de quien han formado parte de esto, para algunos, un acto democrático, y para otros, un fiel golpe de Estado. Nos debemos quizá preguntar a quiénes le conviene la presencia del nuevo presidente Michel Temer, que por cierto existen especulaciones de que su deseo de ser presidente de Brasil era reconocido públicamente. Y ante la masiva información sobre la destitución de la presidenta Dilma Rousseff se olvidan de ciertos detalles que nos hablan  de la historia política de Temer, como por ejemplo, en el año 2009 fue implicado por financiamiento ilegal a cargo de una de las constructoras involucradas actualmente en la llamada “operación Lava Jato”, finalmente, desestimada por el Tribunal Superior no participó pero sin embargo de forma especialmente activa en la primera campaña y no fue muy visible durante el primer gobierno de la expresidente ya Dilma Rousseff. Otro de los antecedentes del nuevo presidente de Brasil es que goza de falta de popularidad y algunos escándalos mediáticos han sido parte de su carrera política.

La situación social en Brasil está en crisis y el camino a seguir con un presidente no elegido de forma popular significa una nula representación de la voluntad soberana. Además existen opiniones expertas de que Temer sea convertido en la cara del proceso que ha destituido a Rousseff y esto sumando a los sectores que no lo apoyan, la situación social empeorará debido a recortes en las áreas de salud, educación y derechos laborales. 
Finalmente puedo acotar que el rol del presidente Temer favorece ampliamente los intereses de Estados Unidos, de hecho, hay anuncios de la apertura comercial de venta de carne brasilera hacia el país norteamericano, donde las cifras de ganancias no son menores y corresponderían a cerca de los mil millones de dólares para el próximo año 2017. Sabemos que la mejor entrada a los intereses norteamericanos son a partir de las relaciones comerciales, por ello, se sospecha de que este arduo interés podría significar el inicio de una nueva etapa de influencia en el futuro político brasilero por parte de Estados Unidos.

E: Muchísimas gracias, Ahora, señor Orejuela, podría darnos su apreciación de la crisis política en Brasil.

LO: Bueno, más allá de a las circunstancias de todo orden, incluida la denuncia sobre supuestas o eventuales conductas de corrupción, más allá de eso, creo que lo que está pasando en Brasil, lo que pasó en Argentina, lo que amenaza en Ecuador, la absoluta estabilidad en Venezueal; es decir  todo lo que está ocurriendo en un bloque regional de América Latina que había tomado distancia de la política exterior del Pentágono, de la Casa Blanca, es resultado de una estrategia, para mí, en la política exterior de Estados Unidos de recuperar lo que para ellos eran los viejos enclaves coloniales perdidos, es decir, nada de lo que está ocurriendo en Brasil y en los otros países puede eludir el hecho de los intereses tanto del Estado norteamericano como de algunas multinacionales que se vieron afectadas, reitero, por una política exterior autónoma, soberana e independiente, pero yo subrayó que además ese resultado es parte de la crisis también inocultable que sucede no solo en el Estado brasileño sino también en el interior del Partido de los Trabajadores de Lula Da Silva.


Creo además que la equivocación de la presidenta Rousseff estuvo en no profundizar las reformas y el modelo de desarrollo social de una especie de Estado social de derecho que había impulsado su predecesor, Lula Da Silva, y que, por lo tanto, le alejó del apoyo de algunos sectores de la más profunda pobreza y miseria en Brasil. 

De todas maneras, hay una propuesta de la presidenta depuesta y hay una presión de grandes movimientos sociales para que en lugar de que el vicepresidente cumpla el periodo en contravía del programa de gobierno con el cual se ganaron las elecciones, se convoquen a unas nuevas elecciones.

E: Bueno, no tenemos tiempo para más y agradecemos a ambos analistas que tan amablemente nos han concedido esta entrevista. Gracias querida audiencia yo, Nancy Loo, me despido hasta otra emisión.