Paradigma del Imam Husein (P) en la época de injusticia actual
E: Hola, saludos a todos los queridos oyentes de la radio Voz Exterior de la República Islámica de Irán y a nuestro estimado invitado el señor Manuel Arismendi, periodista chileno y analista de temas políticos y religiosos. El tema que abordamos es las guerras en el mundo musulmán y el mensaje del Imam Husein (P).
Como vemos cada día el mundo está inmerso en violencia, Arabia Saudí ataca y mata indiscriminadamente a civiles en Yemen, los chiíes nigerianos son reprimidos y prohibidos de practicar su religión, en Siria todo es sangre y desolación. Señor Arismendi, estamos en los días de Moharram, en particular recientemente se conmemoró los días de Tasua y Ashura, cuando el Imam Husein perdió la vida y sacrificó la de sus compañeros en aras de la justicia y en contra de la tiranía. ¿Cómo se puede aplicar el mensaje de este Imam en la época contemporánea?
MA: En el Nombre de Dios. Primero que todo, mis condolencias a la comunidad islámica y a la gran nación iraní por esta nueva conmemoración del martirio del Imam Husein (P), tercer guía, líder y conductor de los musulmanes, así como una de las santidades del mundo islámico.
En la actualidad vemos diferentes agresiones de los enemigos del Islam. Hablamos, entre otras, de las invasiones a Palestina y Cachemira, y de las agresiones a Siria e Irak, así como de la ocupación de Barein, Libia y Afganistán. Por lo tanto, no podemos circunscribir la opresión tan solo a una zona o a un tiempo determinado, esto viene de antaño, y una muestra de ello es el martirio del Imam Husein (P), quien cayó junto a 72 de sus compañeros en el rescate del Islam a manos de quienes buscaban destruirlo, por esto que se hace sentido la frase islámica: “todos los días son Ashura, todos los lugares son Karbala”.
Y es que el mensaje del Imam Husein (P), se centra en la lucha contra la opresión en todos los tiempos. Trasciende así su persona en todas las épocas, hecho en el cual muy pocos se han distinguido gracias a las creencias, valores, ética y moral que emanan del Islam. Me refiero al Imam Jomeini (Dios lo bendiga), quien siguió este noble camino trazado por el Imam Husein (P), logrando junto al ejército de los descalzos y desposeídos de la nación iraní, lograr la victoria de la revolución islámica.
Gracias al paradigma Huseini tenemos una vívida presencia del sistema islámico en Irán, donde los valores, la ética y la moral son parte originaria de los ejes de la gobernanza otorgados por el triunfo de la revolución islámica, no son ajenos a ella, avanzando así hacia una futura gestión internacional del Imam Mahdi para salvar a la humanidad en su momento más crítico, quien pondrá de relieve nuevamente la épica gesta del Imam Husein (P) en su sistema, pasando de una república islámica a un imamato, como forma de gobierno y administración en los tiempos finales.
Aquí es donde se funde pasado, presente y futuro, porque este proyecto de vida, impulsado por el Imam Husein (P), pese a que entregó su vida en pos de las futuras generaciones de musulmanes y de no musulmanes, se planteó para salvar vidas mediante la aplicación de la justicia y la gobernanza para los desposeídos, para que de esta forma, llegaran a poseer una mejor calidad de vida, dando a cada cual lo suyo, en equidad e igualdad de derechos, sin privilegiados, como lo estaba imponiendo el tirano Yazid, situado en las antípodas del Imam Husein (P) y del Islam en su conjunto como sistema de vida.
A través de salvaguardar todos los principios islámicos, el Imam Husein (P) hace una entrega desinteresada de su vida, poniendo a disposición de sus justos compañeros la posibilidad de seguir no a él en el fondo, sino al Islam mismo, los cuales, posteriormente, entre sollozos, fluye su amor por Dios, por la familia del Profeta del Islam, Su Santidad Muhammad, así como por su amor al prójimo desconocido, deciden acompañarlo en esta magnánime responsabilidad, sacrificando sus vidas en dicho contexto y sufriendo el asesinato a manos de los enemigos del Islam, quienes estaban molestos con el discurso de ética y moral de esta religión divina, por socavarle sus bases materialistas y sus vidas libertinas.
De hecho, al día de hoy los regímenes monárquicos árabes, encabezados por Arabia Saudita, han dejado muy en claro que no pararán hasta que sus soportes ideológicos occidentales se lo ordenen, hecho que se condice con la frase “todos los días son Ashura y todas las tierras Karbala”, llevando todos los días la Ashura a las tierras de Karbala en Barein, Siria, y Yemen, siendo este último país musulmán víctima de los bombardeos contra civiles por parte de los sauditas por la llegada al poder del pueblo yemenita, agresión que se manifiesta porque a la monarquía antidemocrática le molesta estar expuesta y que la cuestionen por su falsa devoción al Islam. Esto último acallado por los medios de comunicación corporativa, que no ponen en pantalla las atrocidades cometidas contra el pueblo yemení.
La gesta del Imam Husein (P) se inscribe en la historia como vigencia de pasado, presente y futuro. Es la marca de la humanidad y de sus mejores representantes, es la cuña de quienes siempre han buscado, buscan y buscarán la justicia, es el grito ante las injusticias contra los abusos de los poderosos hacia los humildes, donde tarde o temprano se levantará alguien contra esos poderes fácticos, y es el mejor ejemplo de la liberación del alma y el cuerpo, que no pueden ir separados. Es el superior e inferior de una misma gota de agua pura que cae en el desierto para sembrar o evaporarse para volver al cielo, donde cae su gracia sobre terrenos que ameritan la merced para brindar lo mejor de sí.
Para quienes no conocen los pormenores de la trágica y épica saga de Ashura, es actualmente una conmemoración en recuerdo de los santos mártires del Islam, y de los 72 seguidores del Imam (guía) Husein -P-, nieto del Profeta Muhammad.
El Imam Husein (P) fue martirizado junto a sus leales compañeros en la localidad de Karbala, actual Irak, en una agresión contra los descendientes del Enviado de Dios que duró 10 días, en el año 680 DC, el cual marca el antes y después en la salvaguarda del Islam original, según lo establecían las enseñanzas de Dios al Profeta Muhammad (PBED) en pro de la humanidad, la que estaba en riesgo de asumir pasivamente las imposiciones del tirano Yazid, quien buscaba borrar el mensaje divino y le molestaba el discurso moral, tal como le molesta el discurso del pueblo yemenita a la oligarquia saudita por sus perversiones y las de sus seguidores wahabitas.
E: Muchísimas gracias señor Arismendi por proporcionarnos esta valiosa información.
MA: Gracias por el espacio a la radio Voz de Irán, y un saludo muy cordial a su audiencia.