Nov 01, 2016 11:59 UTC

E: Amables oyentes de la radio en español de la Voz exterior de la RII, les saluda Fahime Shoja y también saludamos al Sr Manuel Arismendi, analista de asuntos internacionales desde Chile, señor Arismendi bienvenido.

MA: Un cordial saludo a la radio, Voz de la República Islámica de Irán en español. Les agradezco por la invitación, así como por el espacio que me brindan.

E: Gracias a usted, como  sabemos las elecciones municipales de Chile se realizaron el pasado 23 de octubre para elegir a los responsables de la administración local, es decir de las comunas, en este campo, estimado señor Arismendi, nos explica un poco sobre el espacio electoral y la participación la forma de celebración.

MA: Estas elecciones municipales tuvieron la participación de distintos bloques de partidos, como la derecha de Chile Vamos, la socialdemocracia de la Nueva Mayoría, los independientes y otros grupos afines a la socialdemocracia, medioambientalistas e izquierdistas. El espacio electoral estaba compuesto por dichos elementos, dentro de un universo electoral superior a los 14 millones de ciudadanos, según el padrón electoral, alterado en casi medio millón de domicilios electorales por un presunto error del Servicio Electoral, que duplicó las direcciones de las personas que finalmente no pudieron votar.
Respecto a la tasa de participación, solo llegó a superar el 30%, y a su vez, registró una abstención del 66,6%, la más alta de la historia chilena, incrementada desde las dos últimas elecciones en el país como resultado del desencanto de la población, gatillada por los continuos escándalos políticos protagonizados por la ex Concertación, actual Nueva Mayoría, y por la Alianza por Chile, de Derecha, ambos anuentes herederos de un sistema impuesto por la fuerza por la dictadura militar de Augusto Pinochet, y éste a su vez, agente de las políticas socioeconómicas norteamericanas en Chile. Pese a que se registró un ligero cambio en el método para la obtención de resultados electorales, basado en un sistema de ingeniería electoral, las alianzas políticas, reflejadas en las listas presentadas, siguieron con la ganancia de siempre, y pese a que se reemplazara el binominalismo, su misma lógica sigue vigente en el sistema electorero en Chile, lo que se  demuestra en que los candidatos independientes tenían que triplicar la votación de las alianzas de la socialdemocracia o la derecha, impidiendo que llegaran al poder los candidatos alternativos. MA: En estas elecciones, por primera vez, se registraron incidentes en algunas carreteras, como lo ocurrido en la provincia de Malleco, región de La Araucanía, donde un bus de  acercamiento de los electores fue atacado con disparos, así como el bloqueo de carreteras y vías rurales a manos de grupos violentistas, ligados al anarquismo y trostkismo con influencia en grupúsculos locales.

E: Así es, evaluando la situación actual de Chile, los medios de comunicación esperaban una alta abstención en las elecciones municipales ya que  sabemos que Chile vive en estos momentos un descontento popular.

MA: Sobre el escenario del abstencionismo, ya se había adelantado algo en los medios de comunicación. Por lo mismo, uno de los factores que gatilló el índice de abstencionismo fue la manipulación de los domicilios electorales por el Servicio Electoral y el Servicio del Registro Civil, quienes cambiaron la dirección de casi 500 mil ciudadanos, los cuales no pudieron votar o no lo hicieron por el catalogado, “error” del Gobierno. A este despropósito se añadió la alteración de la cifra de electores en algunas comunas, donde hubo un cambio significativo en el número de personas que votaban, es decir, que en comunas como Ollague, Colchane, Laguna Blanca, La Estrella, Litueche, Trehuaco y Sierra Gorda, al día de hoy, existen más electores que habitantes. En  tanto, en la comuna de Freire, durante el conteo final de votos, realizado en el gimnasio municipal de la ciudad, con la llegada de la noche, sospechosamente también cesó la luz eléctrica del recinto, mientras que en Lumaco entre las mesas electoras hubo intercambio de votos. Estos hechos dejan a la ciudadanía frente a eventuales irregularidades, las que, a fin de cuentas, no son investigadas con acuciosidad por los organismos competentes, y por ende, el electorado termina decepcionado.
También, en la misma comuna, los candidatos de la derecha y la exconcertación, habrían incurrido en el denominado, “acarreo” de electores hasta los centros de votación, para cargar la balanza electoral.
Pese a la inmensa maquinaria electoral de dichos bloques, la abstención venció a ambos, pero también impidió que los candidatos alternativos llegaran al poder para cambiar las añosas estructuras politiqueras, enquistadas en la sociedad chilena, plagada de malas prácticas y oscuros manejos políticos, como el financiamiento de la política por parte de grupos lobistas y empresariales para que sus parlamentarios comprados voten a favor de grupos de poder, y así fortalecerlos para que actúen como mafias sociales, y den paso a sus socios en estratégicos puestos de poder, incluyendo las reparticiones fiscales.
El descontento social, expresado en la vía pública, solo se queda en las vueltas dadas por los recorridos permitidos. Recordemos que la derecha socia de los Estados Unidos, que por 17 años profijó de una relajada vida estatal, en los años 70's hizo tres marchas, un paro camionero y un golpe de Estado, y terminaron en el poder hasta el día de hoy, de manera diversificada. Las marchas contra el sistema previsional, y otras manifestaciones en lo público le restaron participación a las urnas, ya que la ciudadanía no siente que la democracia funcione o sea representativa, o que las autoridades les pongan atención. Constantemente, escuchamos en el país la frase de que los políticos nunca le regalarán a nadie ni un rollo de papel higiénico, y menos que los vayan a escuchar para representarlos en el Parlamento. A propósito, también debemos recordar que otro de los escándalos en Chile fue el de la colusión entre empresas papeleras para arreglar precios de sus productos y actuar como un solo mercado contra los consumidores, es decir, contra la población. Similares casos han sido los de la colusión de precios de las empresas de productos avícolas y farmacias, así como el descontento de la población por los valores de las empresas que venden gas licuado, con valores, sospechosamente, similares. Este es parte del panorama de agresiones del sistema privado contra la población chilena, la cual, al no sentirse representada ni defendida por los partidos políticos, han decidido darle la espalda a esos mismos partidos políticos que les han perjudicado y, por el contrario, beneficiado sólo a las corporaciones.

 
E: Cómo evalúan las medidas anteriores de la Presidenta Michelle Bachelet y ven el cambio en el gabinete marcado por cuestiones electorales?

MA: Sobre los cambios en el gabinete de la presidenta, Michelle Bachelet, han continuado con modificaciones en algunas subsecretarías, y para la presente o próxima semana tocará el turno a quienes la representan en las regiones, hecho interpretado por las voces dentro de los partidos que la apoyan, como el Partido Radical Socialdemócrata, como un cambio que propició la debacle electoral de la Nueva Mayoría, bloque oficialista que obtuvo el 15% del apoyo de la ciudadanía, de entre un electorado virtual de 14 millones de personas. Estos cambios que se han venido produciendo en el Gobierno, a raíz de buscar una sintonía con las demandas ciudadanas, superan los objetivos trazados por el Ejecutivo, porque las reformas impulsadas por la presidenta Bachelet son insuficientes sobre los campos de la educación, derechos laborales y cargas tributarias, situándose por ello en una baja popularidad que va demacrándose con cada paso, hecho que deviene de una política o gestión pública muy cuestionada en diferentes sentidos, tales como el actuar desmedido de las policías contra la población, sin tener el ciudadano común un refugio al cual arrimarse. De hecho, los costos que ha tenido que pagar el Gobierno son enormes, por lo que deberá jugárselas para reconquistar al electorado que lo llevó al poder. Las cifras son decidoras: De 14 millones de electores, únicamente participaron 4,8 millones de chilenos, y de tal  guarismo sobrante, el 37,06% votó a favor de la coalición pro oficialista versus el 38,45% de la derecha, mientras que los independientes registraron un 17,36% y las demás coaliciones el 7%, hecho que para cualquier coalición será un reto, porque será difícil crecer a la luz del abstencionismo galopante.

E: Muchísimas gracias por sus importantes puntos de vista hasta luego.