Dic 22, 2016 08:03 UTC

La alfombra persa es un elemento esencial del arte y de la cultura persas, cuyo orígen se remonta a los inicios de la historia escrita, cultura y tradición de una nación milenaria.

El lujo que se asocian las alfombras persas forma un sorprendente contraste con sus modestos inicios entre las tribus nómadas de Persia. La alfombra era un bien necesario para protegerse del rudo invierno. Posteriormente, se convirtió en una vía de expresión artística por la libertad que conlleva principalmente la elección de colores vivos y de los motivos empleados. Los secretos de fabricación han pasado de generación en generación. Los artesanos utilizaban los insectos, las plantas, las raíces, las cortezas y otros temas como fuente de inspiración. En este programa les explicaremos sobre la alfombra persa.
 

El doctor Hosein Tayadod, investigador y escritor del valioso libro titulado "Enciclopedia de la alfombra persa tejida a mano", al principio de su libro escribe: desde la antigüedad, todo el mundo conocía a los persas por dos cosas apreciables: la poesía y la alfombra. Aunque el arte de la alfombra en ese país tiene mayor fuerza que el arte de la poesía, ya que en realidad la poesía es un arte personal, pero la alfombra es un arte popular.
La alfombra en lengua persa significa cualquier cosa que se extiende como estera, tapiz y paño. Pero generalmente cuando se habla de alfombra, el significado es el tapiz que se teje con materias primas  como seda, lana, algodón e hilo en diferentes colores y dibujos.
La industria de las alfombras de Irán es una de las más antiguas que durante la historia, ha tenido muchos avances desde el punto de vista de belleza, técnica y delicadeza. Numerosos turistas e historiadores extranjeros han mencionado en sus escritos la existencia de talleres de alfombras en diferentes regiones de Irán como Azerbaiyán, Fars, Juzestán e Isfahan en las que los artesanos iraníes, tejían bonitas alfombras con una variedad de dibujos.
El historiador y filósofo griego Jenofonte, en su libro titulado Caracteres de Ciro señala que los persas para protegerse del frío extendían sobre el piso alfombras. Estos escritos dejados por nuestros antepasados, hablan de la amplitud de la elaboración de la alfombra en Irán y también, la presencia considerable de este artículo en la vida diaria del pueblo. De una forma que se puede decir que la alfombra siempre se consideraba como uno de los bienes necesarios de la casa de cualquier iraní.
La casa de un persa sin una alfombra tejida a mano, es una casa sin espíritu y vacía de amor y vida, esto es signo de la relación cercana de un pueblo con la cultura y el arte de su territorio. Desde el punto de vista de la historia, no se sabe el tiempo, el lugar ni el primer pueblo donde tejieron por primera vez alfombras.

Según la historia, la técnica de la alfombra fue creada por la mujer y durante la historia también, la mayoría de tejedores de este artículo eran mujeres. Tejían tapetes para piso y alfombras, además mantas para colocarlas sobre los animales domesticados y bolsones para colocar frutos y productos sólidos.

La alfombra más antigua conservada procede de los medos o, quizá, de los aquémidas.

Dicha alfombra se llama Pazyryk es una más antiguas del mundo que aún se conservan.  Fue descubierta en 1949 por arqueológicos rusos en el valle de Pazyryk, ubicada en el macizo de Altái de Siberia, en el mausoleo de uno de los reyes Saka. La alfombra fue creada en el siglo V a.c. y sus dimensiones son de 183 x 200 centímetros, anudada enteramente en lana. Tiene una densidad aproximada de 360.000 por metro cuadrado, lo que resulta imponente ya que es una densidad mucho mayor al de las alfombras de hoy en día. Los dibujos de ésta muestran un jinete y un infante aqueménida y varios leones alados de la mitología de entonces. Se asemejan mucho a los grabados sobre piedra que lucen en la antigua Persépolis. Sobre el caballo se reflejan sendas alfombrillas, lo que indica la existencia de estos tejidos hace unos dos mil quinientos o dos mil trescientos años. La técnica empleada en la elaboración de alfombras no ha variado mucho con el paso de los años.

Según los expertos vinculados al arte, el arte utilizado en la alfombra Pazyryk, requiere tener un rico respaldo cultural y artístico en relación con esta producción al menos por unos siglos y demuestra que durante siglos antes de tejer dicha alfombra, este arte existía en la meseta persa y los iraníes conocían sus secretos. La alfombra se ha preservado muy bien porque fue conservada (2400 años) por el hielo que se formó en la tumba después de una inundación.

Rudenko en un libro que se publicó en el año 1953 sobre el descubrimiento de la alfombra Pazyryk, al nombrar las características especiales de esta alfombra como diferentes dibujos y colores como rojo, azul, verde, amarillo claro y naranjado, atribuye su tejido a los iraníes.

Actualmente se conserva en el Museo del Hermitahe de San Peterrsburgo, en Rusia. Sin embargo, no es el único museo que guardan valiosas y exquisitas alfombras persas.
La alfombra Ardebil. Luce el sello y el nombre del fabricante, y está tejida, tanto a trama como urdimbre, con hilo de seda. Se encuentra en el museo Victoria y Albert de Londres. Hace unos años, esta alfombra se presentó como una de las 50 obras artísticas y maestras del mundo por parte del rotativo Sunday Times. Se considera como la más valiosa y conocida alfombra de Irán y el mundo, fue tejida en la primera mitad del siglo XVI, probablemente entre 1530 y 1540.  Es una obra artística exclusiva y es símbolo del pensamiento y arte de los artistas persas del periodo Safavida. Es una destacada obra de arte, su diseño es de una singular perfección y su medida y esplendor como pieza de artesanía hacen plena justicia a la belleza y las cualidades intelectuales del diseño. Con 10.51 metros de largo y 5.34 de ancho, pasa por ser una de las alfombras más grandes del mundo. Pero lo que impresiona en ella no son tanto sus medidas como la elegancia de su diseño y la armonía de sus 10 colores.
La alfombra Chelsy también es otra famosa obra persa de este museo. Fue comprada por un comerciante de la calle de Los Reyes de Chelsy, la cual cedió su nombre. En los dibujos empleados se pueden ver  frutos, animales de caza como gacela, ciervo y animales salvajes como león, leopardo y bestias míticas como dragones entre árboles, plantas y flores.

El museo del arte y la industria de Viena en Austria también expone una de las más preciosas alfombras del mundo que pertenece al periodo de Safavida llamada, la alfombra Shekargah. Esta tejida completamente de seda y su tejido pertenece a principios del siglo XVI, en la época del shah Abás, sus dibujos representan la caza de ese rey persa.

El museo Metropolitana de Nueva York también alberga cuatro ejemplos de alfombras exquisitas persas llamadas Polacas. Los tapices polacos son ejemplos de un periodo de la historia de la producción de alfombras de Irán que se conoce como el Renacimiento de la alfombra persa, es decir: el periodo de Safávida. Estas alfombras tienen colores especiales. La mayoría de sus dibujos contienen flores y plantas. Fue exhibida por primera vez  en la feria internacional de París en el año 1878 entre los bienes de un príncipe polaco llamado Czartoryski con un escudo  que se creía que pertenece a la familia real de Polonia. Por esta misma razón, esta alfombra se conoció como alfombra polaca. Pero, después de unos años, en el 1930, una persona llamada Riegel, dudó sobre la procedencia de las alfombras polacas. Él a través de los dibujos, entendió que su antigüedad pertenece antes del siglo XVIII. Después de los estudios de Riegel y otras personas como Bode y Martin, se encontraron unos documentos artísticos e históricos suficientes al respecto y finalmente se demostró que estas alfombras son persas y pertenecen al siglo XVII. Actualmente no cabe ninguna duda que estas ricas y preciosas alfombras tienen la nobleza iraní. Aunque aún se utiliza la palabra polaca como un título para este tipo de alfombras persas.
Las alfombras persas conocidas Polocas además de que se tejían para los palacios de Irán, se enviaban como regalo de los reyes persas para las autoridades europeas. Por este motivo que en la mayoría de los museos de los países occidentales como el museo Metropolitano de Nueva York, el museo Cleveland en EE.UU., la iglesia San Marco de Venecia, el museo de Residencia de Múnich y el castillo Rosenbergo de Dinamarca, se pueden ver alfombras de estos tipos.
Actualmente también en la mayoría de las ciudades de Irán, se encuentran preciosas y bellas alfombras que los dibujos y colores utilizados en ellas, atraen a los interesados de este arte original persa.

En el programa siguiente, les hablamos más al respecto.