Feb 23, 2017 08:05 UTC

Todo el mundo conoce Irán como el paraíso oculto de los gemólogos, cuya estructura geológica hace posible encontrar en cualquier lugar de su territorio una piedra preciosa.

Las piedras preciosas son algunos de los minerales que se encuentran en las minas. La entrada de estas piedras a la vida del ser humano, tiene una antigüedad de casi 6 o 7 mil años.
Normalmente, el nombre de la joya o piedra preciosa se utiliza para aquellos minerales que tienen características especiales, que son diferentes a otros minerales y piedras. Los corales son unas gemas orgánicas, pero la mayoría de las piedras preciosas han sido extraídas de los minerales.
Los primeros adornos de los seres humanos, relacionados con la naturaleza del lugar de hábitat y su cultura, se confeccionaban de  materiales como coral, fragmentos de huesos, marfil, dientes o plumas de aves. Parece que ellos creían que con estos adornos, podrían mantener lejos a las fuerzas sobrenaturales, alejarse de los problemas y las enfermedades y aumentar su poder físico. Gradualmente, lejos de las creencias mágicas y médicas, el uso de los adornos mostraba la personalidad, la situación familiar, el lugar social y la riqueza de las personas. De una forma que si una persona no usaba adornos y joyas, se consideraba sin status ante los demás.
Los signos históricos hablan de que las piedras preciosas se usaban como ornamentales. Más o menos, estas piedras existían entre todos los pueblos.  
Los iraníes usaban los minerales existentes en la naturaleza y cambiaban su forma, al elaborar piezas decorativas de estas piedras bellas.
Ellos con la experiencia obtenida durante siglos, pudieron plantearse como los fundadores de la ciencia de gemología. Los antiguos escritos y obras científicas subsistidas de la antigüedad, muestran que los persas conocían los minerales y piedras preciosas. Los científicos iraníes como Abu Reihan Biruni, Yaber Bin Hayan, Mohamad Bin Zakaria Razi y Abe Sina desde hace siglos, sabían la diferencia entre los minerales y sus características. En aquel tiempo, la explotación, la escultura, el comercio y la educación de la ciencia de gemología eran  trabajos diferentes que tenían un mercado rico.
Las piedras preciosas desde mediados del siglo 19, se diferenciaban en dos grupos preciosas y semi preciosas. La palabra de piedras preciosas se usa para unas piedras como diamante, zafiro, rubí y esmeralda. Estas piedras al igual que el oro son ricos debido a su belleza, duración y rareza. El diamante es el más duro mineral de la tierra que es carbono cristalino, de transparente a opaco, ópticamente isótropo. El zafiro y rubí también son formas diferentes de un mineral muy duro llamado corundo. La esmeralda es la variedad verde del berilo que no es tan duro como el corundo, pero es más duro que el cuarzo.
Mayormente, las piedras semi preciosas son del género del cuarzo. Piedras como ágata, turquesa, ámbar, amatista, aguamarina, venturina, Jacinto, citrino, jade, jet y topacio  son algunas de las piedras semi preciosas. El valor de cada piedra preciosa se determina según su belleza, duración, alta resistencia, rareza, brillantez, calidad, abundancia y popularidad. La belleza de algunas piedras semi preciosas como malaquita y lapislázuli ha provocado que algunas veces las personas paguen un alto precio por ellas. Por eso, gradualmente el empleo de las piedras preciosas y semi preciosas pierde su influencia en el comercio.
En las últimas décadas, con el desarrollo de la ciencia de la gemología y el progreso en las etapas de la explotación y procesamiento, el comercio de éstas se ha desarrollado considerablemente. De una forma que la economía de algunos países está bajo la influencia directa de este comercio. Cada año, se realizan transacciones de unos cien mil millones de dólares del comercio de las piedras preciosas en el mundo. Estas piedras tienen diferentes propiedades y la mayoría, se emplea en importantes y estratégicas industrias del mundo. Las piedras preciosas además de usarse en la elaboración de joyas, se utilizan también en algunas industrias sensibles y nanotecnológicas, proyectos atómicos,  construcción de equipamientos médicos y telescopios espaciales.
Además, actualmente estas piedras se utilizan en el tratamiento de personas. Este método de tratamiento llamado Terapia de Gemas, se considera como una de las ramas de la medicina complementaria y alternativa y tiene raíz en la medicina antigua.
En Irán, la realización de las explotaciones y la obtención de información básica en el terreno de las minas, está a cargo de la organización de geología y explotaciones minerales del país. Esta organización tiene más de 50 años de creada y cuenta con  alta tecnología y expertos hábiles, y se considera como la octava organización suprema de geología en el mundo que ha podido elaborar el plan de la geología de la región del Oriente Medio y el plan del mundo. Según las actividades de la organización de geología de Irán en el terreno de las minas de piedras preciosas que se ha aclarado hasta el momento, este país al tener al menos, 40 tipos de piedras preciosas, cuenta con un alto poder en la industria de joyas. Las provincias de Qom, Jorasán, Kermán, Hamedán, Isfahán, Semnán y Kurdistán son las más importantes regiones del país que tienen minas de piedras preciosas. Entre las minas registradas en Irán, la mina de ágata de Qom y turquesa de Nishabur cuentan con una alta importancia. En la cultura islámica, las piedras de ágata y turquesa tienen un valor espiritual. También, existen múltiples narraciones por parte de los grandes líderes religiosos basadas en animar a los musulmanes a usar estas piedras.
Las minas de ágata de Qom son las más importantes minas de piedras preciosas de Irán. Se prevé que en estas minas existen más de 5 mil toneladas de ágata. Hasta el momento, se ha conocido 80 colores diferentes de ágata como rojo negrito, rojo brillante, azul, gris, marrón, ultramarino, verde y negro.
Otra piedra preciosa de Irán es la turquesa, es uno de los minerales más raros y valiosos que se encuentran en diferentes ciudades de Irán como Jorasán Razavi y del Sur, Kermán, Yazd y Semnán. La más famosa turquesa de Irán es de Nishabur que se halla en la provincia de Jorasán Razavi y cuenta con fama mundial. La turquesa de Nishabur es una de las mejores en cuanto a calidad en el mundo.
La mina de turquesa de Nishabur es una de las más antiguas minas de esta piedra preciosa en el mundo que desde hace miles de años, explota esta piedra preciosa. El más antiguo ejemplo de la turquesa de la mina de Nishabur es un estatuto de forma de ternera que tiene una antecedencia de 7 mil años. Actualmente, este estatuto se guarda en el museo de Irán Antiguo, en Teherán, la capital.
Cabe mencionar que las piedras preciosas de la provincia de Jorasán Razavi tienen fama mundial. Esto ha provocado que la ciudad de Mashad, centro de dicha provincia sea designada  como la ciudad mundial de piedras preciosas por parte del Consejo Mundial de Artesanía.
Una de las motivaciones de los turistas que viajan a Irán, es visitar el museo de joyas nacionales de este país. Este museo que se encuentra en Teherán, es un complejo de preciosas joyas del mundo. Joyas como el diamante de 182 quilates de color roso de Darya-ye Noor, Persépolis adornado con diamantes, esmeralda y rubí y la Esfera de Joya que pesa 34 kilos de oro puro, además más de 51 mil piezas de joyas como diamante, esmeralda y rubí, con una habilidad considerable, muestra la geografía de la tierra tanto los mares como los océanos, continentes y líneas geográficas. En este museo, además pueden ver todo tipo de coronas y centenares de joyas bellas que cada una muestra el gusto y creatividad artística del pueblo persa.