Dando una vuelta por la naturaleza de Irán (7)
En el nombre de Dios y saludos a todos los estimados oyentes y a los interesados en la serie "Dando una vuelta por la naturaleza de Irán". Estamos con Uds. con un nuevo programa de esta serie. Esperamos que esta edición también sea de su agrado. Ahora, les invitamos a que por favor nos acompañen.
La montaña de Sahand, situada en la provincia de Azerbaiyán, en el noroeste de Irán, es conocida como la novia de las montañas de Irán, gracias a las bellas amapolas que crecen en sus estribaciones. Además, la región de Sahand, por sus múltiples fuentes de aguas y flora verde sobre todo en la primavera y el verano, recibe a un gran número de turistas interesados en el ecoturismo. Las estaciones de esquí en las alturas de Sahand, las aguas minerales y los valles verdes, así como las estribaciones fértiles han duplicado la belleza maravillosa de esta región. Sin embargo, en la edición de hoy pretendemos familiarizarles con una de las atracciones naturales propias de la región de Sahand que es la aldea de Kandovan, es decir, la única aldea turística construida en las rocas donde viven aún nativos.
La aldea histórica-cultural de Kandovan se encuentra a 52 Km de distancia del suroeste de la ciudad de Tabriz y a 22 Km del sureste de Osku en las estribaciones de la montaña de Sahand. Osku es una región volcánica donde se observan unos cincuenta cráteres abiertos o cerrados. También, alrededor de la montaña de Sahand existen numerosos valles; la aldea de Kandovan se encuentra en uno de estos valles, donde 159 familias viven formando una población de 766 de personas. La ganadería, la agricultura y la artesanía son los más importantes recursos de ingreso del pueblo de esta zona. Kandovan es una de las tres aldeas de rocas en el mundo que tiene un encanto único. Por su fascinante arquitectura y también la vida que se vive en su casco antiguo Kandovan se considera singular en el mundo. De hecho, en las aldeas de Capadocia, en Turquía, o Dakota en EE.UU. nadie vive y los turistas visitan solo hogares abandonados de tiempos pasados. La antigüedad de la maravillosa aldea de Kandovan se remonta por lo menos al siglo VII de la hégira lunar. La arquitectura de las casas de esta aldea, conocidas como "Karan" son de rocas en forma de cono y hechas de una piedra llamada Tuff. Los karanes están construidos en dos o cuatro plantas y mayormente sus moradores se alojan en las plantas superiores. Se dice que el profesor David Rohl, conocido arqueólogo británico que en su primer viaje a Irán descubrió la primera ruta antigua del mundo, ha considerado que la antigüedad de Kandovan tiene relación con esta ruta y prueba su propia teoría sobre la llegada de los primeros hombres a la tierra y su reunión en un mismo lugar como en cuevas y su interés por mantener una vida social.
Según los estudios geológicos, las rocas cónicas de Kandovan se han formado en las primeras etapas geológicas y a través del movimiento de montañas fundidas. Con el paso del tiempo, las rocas cónicas se han desgastado y hoy día tienen una superficie lisa. Los huecos naturales que se encuentran en las piedras cónicas indican que en los materiales fundidos que se formaron a partir de las rocas cónicas, fueron liberados aire y gases y luego se convirtieron en huecos. Además, los geólogos suponen que probablemente se hubieran encontrado otros materiales más ligeros en estas fundiciones pero se han perdido paulatinamente con tiempo y por los fenómenos naturales, dando lugar a la aparición de grandes huecos.
La aldea de Kandovan, entonces, es en realidad un conjunto de rocas cónicas que los aldeanos las han tallado para alojarse. El espacio interno de las rocas llamadas Karan tiene en la base del cono una superficie más amplia y a medida que sube la altura disminuye el espacio. Además, al contrario de todas las aldeas que se encuentran en Irán donde los hogares se extienden tanto en altura como en anchura, los aldeanos de Kandovan aumentan en vertical el espacio de sus viviendas, de modo que se pueden encontrar karanes de tres o cuatro plantas. La planta baja es el patio y, la segunda y la tercera planta es el lugar donde viven los aldeanos. En los karanes de cuatro plantas, la última planta sirve como el almacén de la familia. Los karanes se comunican por fuera y, pese a que el espacio interno es limitado, existen buenas posibilidades de vida; entre las paredes laterales de los karanes y los nichos esculpidos se colocan las lámparas de luz, espejos, libros u otros objetos. En algunos de los karanes se hace un gancho en el techo que sirve para colgar la lámpara. Al igual que la mayoría de las aldeas en las regiones frías y montañosas de Irán, el horno para cocinar el pan está en el suelo de la habitación. Sin embargo, dado que muchas de las familias en Kandovan tienen también un horno fuera de casa, no usan tanto los hornos internos.
La entrada del Karan se llama Astane ahí hay una pequeña fuente de agua hecha de cemento la cual está separada por una corta pared de la habitación principal. Esta fuente sirve para lavar la ropa, los platos y también para que se bañe la familia. Cabe destacar que hoy día, la aldea de Kandovan dispone ya de tuberías de agua corriente. En el cuerpo de los karanes también se han esculpido huecos apropiados para guardar cosas de la familia que en el lenguaje local se llaman kazneh (despensa, en español). En algunos de los karanes se encuentra un andén de piedra de poca altura, cubierto con una alfombra o con un yayim o guelim (dos clases de alfombras); donde los miembros de la familia descansan y duermen. Las paredes de los karanes son aislantes, pues no entra aire adentro, lo cual facilita que en verano haga fresco adentro y en invierno un calor relativo. La mayoría de los karanes dan hacia el sur y, por tanto, sus habitantes aprovechan lo máximo de la luz y el calor solar en invierno y a través de las ventanas y los tragaluces en los días soleados. Por el espesor de las paredes y la dureza de la piedra de Tuff, cuesta mucho trabajo esculpirla, de ahí que las entradas tengan poca altura y no superen los 160 cm. La anchura de las puertas es de 1.20 metros. Con el fin de evitar la entrada de la nieve y la lluvia, las puertas, ventanas y también los tragaluces se han instalado dentro de los karanes. Lo curioso es que los callejones de la aldea de Kandovan son, realmente, los mismos surcos desgastados de las rocas por donde ha fluido agua. En suma, se puede decir que la arquitectura de las rocas de la aldea de Kandovan y el paisaje natural que rodea esta zona ha creado un bello panorama único en el mundo. Las decenas de karanes de diferentes plantas y formas han generado un fenómeno que, verdaderamente es uno de los paisajes más impresionante y naturales de Irán. El clima de la región es agradable gracias a la fertilidad de las tierras alrededores de la aldea. Las tierras más fértiles para el cultivo se encuentran frente de la aldea y por encima de ella en una llanura alta y muy bella.
El verde valle de Kandovan que se extiende de norte a sur es uno de los puntos más agradables e impresionantes de las regiones montañosas de Irán que además de un gran río, tiene fuentes de aguas minerales que poseen muchas propiedades medicinales para el tratamiento de cálculos renales. Cabe destacar que los verdes pastos de las montañas de Sahand están entre los importantes centros de la ganadería y, además, las estribaciones que rodean esta aldea están entre los lugares aptos para criar de ganados.
Estimados oyentes, terminamos esta edición. Esperamos que tengan la oportunidad de visitar esta maravillosa aldea de cerca. Nos despedimos de todos Uds., hasta la vista.