Dando una vuelta por la naturaleza de Irán (8)
Jul 03, 2017 03:34 UTC
En el nombre de Dios y saludos a todos los estimados oyentes y a los interesados en el programa Dando una vuelta por la naturaleza de Irán". Estamos con Uds. con una nueva edición de esta serie esperando que sea de su agrado e interés. Ahora, les invitamos a que por favor nos acompañen.
Irán es un territorio con muchas bendiciones divinas. En cada rincón de este amplio país existen maravillas exclusivas y únicas e incluso muchos tesoros vírgenes. En la edición de hoy les daremos a conocer los bosques bellos e impresionantes situados en el sur de Irán donde crece una especie de árboles llamados Hara en persa. Oír la palabra bosque, nos hace pensar en una masa de árboles donde viven animales y aves. En este programa pretendemos familiarizarles con un raro bosque de Irán, donde los árboles se nutren de agua salada marina en lugar de agua dulce, y donde de vez en cuando estos árboles se hunden en el agua y otra vez vuelven a surgir de ella, además, en lugar de la brisa y el viento, los árboles se mueven por las olas del mar; Estos verdes árboles se encuentran en las costas y los pantanos costeros de Egipto, Arabia Saudí y en las costas sureñas de Irán. En diferentes regiones han denominado con diversos nombres a estos árboles, así, en la ciudad de Bandar-Abbas lo llaman Hara, en Baluchistán está bautizado como Temer y en otros lugares de Irán lo llaman Tul; y en la lengua árabe se conoce como Shuri o Shureh. Hara es un árbol de la familia de las Lantana. El nombre científico de Hara es Avicennia officinalis otorgado en honor al gran científico persa Avecina. Este árbol crece en ocho regiones protegidas a nivel internacional de Irán, como en las selvas marinas siempre verdes de Hara al margen de las costas del noroeste de Qeshm que figuran entre los lugares turísticos más bellos del Golfo Pérsico. El bosque de Hara se extiende hacia el mar y sus aguas saladas. El hecho que esta especie de la flora se desarrolle sin problemas en el agua salada, la ha hecho única.
La especie forestal de Hara (una especie de manglar) es uno de los rasgos del ecosistema de las costas sureñas de Irán. Estos bosques se observan en las costas del Golfo Pérsico, alrededor del puerto de Laft, en el norte de la isla de Qeshm y en el puerto de Khamir y repartidas desde el estrecho de Ormuz extendidas hacia el este del océano Índico y, en costas del mar de Omán. El bosque de Hara, cerca de la isla de Qeshm, se ha extendido en una franja de 50 a 500 metros de anchura, sobre una región de 150 Km, que equivale a una superficie de 7.236 hectáreas. Si suprimimos las regiones pantanosas y las superficies desiertas de árboles y plantas, la verdadera superficie de este bosque alcanza 6012 hectáreas. La mayor parte del bosque de Hara se encuentra en las aguas de los puertos de Laft y Pol, en el noroeste de la isla de Qeshm a 140 km de distancia de Bandar-Abbas. Estos humedales han crecido sobre tierras fangosas creadas por el sedimento de tierras desgastadas de las costas que se enfrentan constantemente con las mareas baja y alta. De manera que, con la marea baja del mar, los árboles afloran de las aguas y se observan como islas dispersas; mientras que con la marea alta, todo el bosque de Hara se sumerge el mar y desaparece.
Los árboles de Hara hacen dulce el agua salada del mar de una manera natural y esta les sirve de alimento. El periodo de crecimiento de estos especímenes es muy regular, y entre finales de julio y mediados de agosto, florecen y dan frutos. La flor de cuatro pétalos de estos árboles es de color amarillo y emana un perfume dulce y fresco que se huele a varios metros. La fruta de los árboles de Hara también es dulce y deliciosa y, tiene la misma forma que las almendras. Las semillas de estas frutas caen en el agua y las fuertes olas las llevan a áreas más tranquilas del mar. Cuando las semillas se establecen sobre las capas blandas del fondo del mar empiezan a crecer. Entre Qeshm y el puerto de Khamir los movimientos de las olas son escasos por lo cual la mayoría de las semillas crecen en esta misma región. A veces, la altura del árbol de Hara llega a cuatro metros. Sus hojas son de forma elíptica y alargada, cuya base final es muy estrecha. El lado de posterior de la hoja es de color blanco o gris y cada una mide entre 5 o 7.5 cm; dado que estas hojas cuentan un alto valor nutritivo y son exquisitas, se utilizan para alimentar al ganado. Antiguamente, los habitantes de la región, utilizaban las ramas de este árbol como combustible. Además, el árbol de Hara es capaz de soportar malas hierbas, plagas y enfermedades propias. Lo curioso es que la cubierta del árbol es buena contra el bacilo de Hansen que causa la lepra. Además, la savia que circula por los vasos conductores de este árbol, permite superar una frecuente enfermedad de dermatosis en la región de Hormozgan, que consiste en la sequedad de la piel. Aparte de todo esto, se utiliza el tanino del árbol de Hara en la industria como madera base y para el pegamento de la madera, entre otros.
Una de las características del árbol de Hara son sus raíces principales, que son cortas y salen de ellas otras más finas, verticales y esponjosas, que crecen hacia arriba y, suben un promedio de unos 30 cm sobre la superficie. Estas raíces que emergen de la tierra cubren con el tiempo el tronco de la base del árbol, formando una cadena y, de este modo, prepara el terreno para la vida de animales acuáticos en un ambiente pantanoso.
El bosque marino de Hara se hunde en el mar, dos veces al día debido a las mareas bajas y altas. Y este continuo proceso le aporta una especial situación al ambiente. Cuando ocurre la marea alta, muchos peces se acercan a este bosque y los pescadores locales lo saben perfectamente.
La buena situación ecológica ha convertido a los hermosos bosques intactos de Hara en un hábitat apropiado para aves migratorias en las estaciones frías del otoño y del invierno. En otras estaciones, cuando las aves locales no encuentran un lugar adecuado para alojarse, se refugian allí. Además de las aves acuáticas migratorias, también es un lugar adecuado para reptiles, peces e, incluso, se han observados artrópodos entre esta masa de árbustos. Las tortugas verdes y de carey, así como las venenosas serpientes marinas, son otros animales que viven en el ecosistema de los manglares de Hara en Irán. Las grandes garzas indias, verdes y grises, los flamencos, los pelícanos, las águilas pescadoras y, diversas otras especies de aves se refugian entre los árboles del ecosistema de Hara en Irán. Hay que destacar que este bosque, con sus cursos de agua, hermosas aves y territorio natural aun virgen es un bello lugar turístico para los amantes de la naturaleza.
Estimados oyentes, terminamos esta edición. Nos despedimos de todos Uds., hasta pronto.