Jul 31, 2017 03:35 UTC

En el nombre de Dios y saludos a todos los estimados oyentes y a los interesados en la serie "Dando una vuelta por la naturaleza de Irán". Estamos con Uds. con un nuevo programa de esta serie. Esperamos que esta edición también sea de su agrado. Ahora, les invitamos a que por favor nos acompañen como siempre.

En la edición de hoy les daremos a conocer la naturaleza del sureste de Irán, es decir, la provincia de Sistán y Baluchistán; una tierra impresionante y asombrosa que nos hace recordar el subcontinente indio. En verdad, las bellezas naturales de esta región sorprenden a los interesados en la naturaleza. Las montañas volcánicas, el bosque de Hara en el este, el volcán Guel-feshan en el oeste, las costas del mar Omán en el sur y una especie de cocodrilo de hocico corto llamado Gandu en los ríos de la región figuran entre los elementos únicos de esta región.
 
El clima de Sistán y Baluchistán se clasifica como desértico y seco. En general, se puede decir que el clima de regiones como Iran-shar, Zabol y Bahu-kalat es desértico pero, Zahedan se encuentra en la frontera del clima desértico-semidesértico. Las regiones tales como Saravan, Jash y Chabahar poseen un clima semidesértico, mientras que la región montañosa de Bam-posht, situada en el sur de Saravan y su extensión hacia el este y las montañas de Bashagard cuentan con un clima semidesértico moderado. En todos los lados de esta tierra desconocida nos encontramos o bien con diferentes fenómenos impresionantes naturales o  con restos de monumentos de épocas anteriores. En el más extremo sureño de la provincia de Sistán y Baluchistán, donde ya no hay tierra, aparecen nuevos paisajes ante nuestros ojos. Las maravillosas playas del mar Omán y el océano Índico, las playas de Lipar, Remin, Temin y Gwatar entre otras, tienen muchas cosas para contarnos. En estas costas, las poderosas olas chocan contra las rocas y suben hasta 15 metros de altura. La subida de las olas es unas de las atracciones en esta región, las cuales son más frecuentes entre julio y agosto, es decir, coindicen con los monzones. La flora de los bosques de Hara y, las plantas que crecen en el agua salada de las cuales les hemos hablado en las anteriores ediciones, están entre las maravillas de las costas de Omán. Las costas con brillantes arenas, los grandes y pequeños caparazones oceánicos, el vuelo de las gaviotas y también otras bellezas naturales de esta geografía fascinan a cualquier visitante. La hermosa costa de Omán, en particular en invierno, es muy encantadora para los interesados en la naturaleza. Mientras que en algunas regiones de Irán tales como la cordillera de Alborz, donde las montañas se cubren de nieve en el norte y, la de Zagros en el oeste, son lugares comunes para los deportes invernales como el esquí, además, los que practican natación pueden disfrutar de este deporte en las costas del mar Omán.
 
El puerto estratégico de Chabahar, fuera del estrecho de Ormuz, en realidad es una de las intersecciones del corredor sureño del comercio internacional. Los puertos de Shahid Beheshti, Shahid Kalantari y, otros grandes y pequeños en las cercanías de la zona de Libre Comercio de Chabahar han potenciado y desarrollado los negocios en esta región. Además, la navegación de los barcos de pesca y los grandes buques comerciales motivan también al hombre a buscar nuevas áreas de progreso. Pero, nosotros en este recorrido no pararemos en esta zona de negocios, sino pretendemos visitar las regiones naturales de la región. En las cercanías de la zona Libre Comercio de Chabahar y a 20 Kilómetros de la aldea de Kahir en el camino de la carretera de Tong, se encuentran las colinas de Guel-feshan (Un volcán de lodo) que es un fenómeno único natural, donde por la oxidación al juntarse la tierra con el aire en una alta humedad, nace un lodo frío de tierra que fluye hacia abajo de las colinas. En el desierto de Tong se observa la colina de Guel-feshan. Las lavas de lodos son viscosas sobre las cuales cuesta mucho caminar; además, las paredes de las colinas están cubiertas por las mismas lavas pegajosas y resbaladizas. Subiendo la colina a través de la fisura de las piedras, se observa un gran hueco, donde se pueden ver los restos de las lavas hasta unos kilómetros de fisuras terrestres, las cuales indican que la colina Guel-feshan fue anteriormente mucho más activa. Sin embargo, aún se puede observar dentro del hueco un poco de movimiento y también se siente el calor.
 
Si avanzamos desde la franja costera hasta el mar de Omán junto a Chabahar hacia el este, nos encontramos frente a la costa Lipar que tiene las bellas montañas denominadas Marcianas, de las cuales hace épocas bajaban lavas. Las montañas Marcianas dirigen al hombre hacia un mundo diferente con todas las imaginaciones posibles. La belleza de estas montañas junto a las costas arenales de Lipar es realmente una de las atracciones impresionantes naturales de la región. Según los expertos, hace poco tiempo, las colinas Guel-feshan estaban junto a las costas y, por el efecto de las mareas se fueron formando colinas. De hecho, las costas de arena y la tierra blanda ayudaron a crear este fenómeno. Hoy día, se observan numerosas colinas que tienen la forma de las altas montañas cónicas cuyas alturas alcanza de 200 a 300 metros. La distancia entre las montañas y el mar es menos que 100 metros y da la impresión de que una marea alta puede sumergir estas montañas bajo el agua. Entre las montañas en miniatura, existe lodo en lugar de roca y piedra y, a veces, se ven entre las montañas las rayas horizontales de las rocas sedimentarias. Estas altas montañas cubiertas de lodo con extrañas formas cónicas hacen recordar inconscientemente a otros planetas. Sinceramente, las montañas Marcianas son una de las grandes atracciones naturales en esta región y, no exageramos si decimos que están entre unas de las herencias naturales de la región y entre las atracciones asombrosas de Irán.
 
Es de notar que se debe hacer referencia a una de las interesantes plantas en este territorio. El Ficus Religiosa (Lur-Lul) que en el lenguaje coloquial se denomina Kereg, está entre las maravillosas plantas que crece en las regiones tropicales, sobre todo, en el Golfo Pérsico y sus islas. Las raíces de este árbol siempre verde son aéreas y, da una fruta de color anaranjado muy rica. Los árboles citados tienen una edad de más de 100 años y crecen mayormente junto a los lugares de peregrinación. Los más hermosos árboles de esta especie se encuentran en las aldeas Remin, Tis, Yashi y Lipar de Chabahar. Algunos de estos árboles ocupan un espacio de hasta unos 100 m2 y, sus numerosos troncos que han sido creados por el hundimiento de las raíces aéreas en la tierra.
 
Entre las otras atracciones naturales de la región se encuentra el estanque Lipar y también el de Surati. El estanque de Lipar está a 15 Kilómetros de Chabahar y encima de una roca que da a un lindo valle verde junto a la aldea de Lipar. Este estanque de 14 kilómetros se ubica entre dos montañas, es un lugar virgen que posee un paisaje impresionante donde es el hábitat de diferentes especies de aves. El maravilloso estanque Surati también es un depósito de agua extendido hacia las costas y en cercanías a la región de Libre Comercio de Chabahar.

Estimados oyentes, aquí finaliza esta edición; sin embargo, aún no les hemos terminado de presentar los efectos hermosos de la naturaleza del sureste de Irán. Por tanto, continuaremos este programa en la próxima edición y, nos despedimos de todos Uds., hasta pronto.