Nos referimos al Parque Nacional de Golestán, cuyos infinitos valores naturales, verdes bosques llenos de diversas especies de la flora y de la fauna, lo hacen uno de los parques nacionales más conocidos del mundo.
En el nombre de Dios y saludos a todos los estimados oyentes y a los interesados en el programa "Dando una vuelta por la naturaleza de Irán". Estamos con Uds. con una nueva edición de esta serie donde les daremos a conocer otra de las marav
Acompáñennos en este recorrido fabuloso.
En Irán, debido a su especial situación geográfica y geológica, se encuentran una variedad bellísima de fenómenos naturales. Cabe mencionar que Irán es un país montañoso donde el 54,5 % de su superficie está cubierta por montañas, por tanto, somos testigos de una serie de fenómenos naturales entre los que destacan las cuevas. Las cuevas se clasifican en las de lago, de río, antiguas y escavadas por la mano del hombre, y en cada una de estas se observan diversos fenómenos naturales como grandes y pequeñas columnas y diferentes formas. La cueva de Ali Sadr es una de las cuevas famosas de Irán y una de las más singulares entre las cuevas naturales acuáticas del mundo. Se encuentra a 76 kilómetros de distancia al noroeste de Hamedan, ciudad situada en el oeste de Irán. En concreto, la cueva de Ali Sadr está en una montaña no muy alta llamada Sari Qaieh (La roca amarilla, en español) que se encuentra en el sur de una aldea de nombre homónimo, es decir Ali Sadr. En esta misma montaña existen otras dos cuevas llamadas Sarab y Subashi que están a una distancia de 7 y 11 kilómetros, respectivamente, de la cueva de Ali Sadr.
La cueva de Ali Sadr se formó, según los expertos, en el segundo período geológico (el período Jurásico, es decir, de hace 136 a 190 millones años) y, sus espacios y pasillos se han ido formando por la sedimentación, derrames, deslizamientos y movimientos de la tierra. En relación con la historia de la cueva de Ali Sadr se sabe que fue descubierta en la época de los safavidas, sin embargo, los platos de barro que se encontraron durante las investigaciones para ampliar la entrada de la cueva indican que en la época de los selyúcidas hubo gente que vivió en un rincón de esta cueva. Tras las investigaciones que hizo en 1962 un grupo de alpinistas de Hamedan, esta cueva fue iluminada y desde 1967 en adelante está abierta al público. Más tarde, la cueva de Ali Sadr se convirtió en uno de los puntos turísticos de la provincia de Hamedan y una de las atracciones naturales de Irán.
Cuando entramos en la cueva podemos observar una amplia variedad de sedimentos de carbonato de calcio en los techos y las paredes. Los sedimentos indican que desde el pasado hubo agua en este lugar. La profundidad del agua varía en diferentes partes de la cueva y va desde medio metro hasta 14 metros. La cueva de Ali Sadr tiene numerosos canales e, incluso, algunos de ellos son desconocidos. Hasta el año 2005, según los datos oficiales, la cueva tiene 2100 metros de largo, entre 1 a 35 metros de alto y entre 2 y 15 metros de ancho.
Para visitar la cueva de Ali Sadr, se debe navegar un trayecto en barco, para luego recorrer un largo camino por tierra y, finalmente, hacer otro trayecto en barco. En la cueva hay múltiples caminos y pasillos, de los cuales sólo han sido descubiertos hasta la fecha 14 kilómetros. Casi 4 kilómetros de pasillos, iluminados con proyectores, han sido visitados por el público. El recinto principal de la cueva está formado por varias grandes y pequeñas salas, las cuales se conectan a través de corredores, algunos de los cuales tienen una amplitud de más de cien m2. El techo de la cueva, cuya altura llega en algunas partes a 10 metros sobre el nivel del agua de la cueva, está cubierto por sedimentos de carbonato de calcio puro y, en otros casos, mezclado con algunos elementos químicos. Estos sedimentos han formado estalactitas muy impresionantes. Por otro lado, en el suelo de la cueva donde no hay agua, también se ven estalagmitas, lo que crea un paisaje extraordinario.
El agua de la cueva proviene de canales subterráneos y también de la lluvia que penetra el techo y las paredes de la cueva en forma de gotas. En general, esta gran cueva es el resultado del sedimento y la creación de pequeños huecos en las piedras calizas y del cerramiento paulatino de estos espacios durante muchos años. El agua de la cueva se clasifica según la temperatura, en algunos lugares es fría, de unos 12 grados, y no tiene sabor ni aroma especial, tiene un color azul claro y muy cristalino, de modo que, a la luz normal, se observa perfectamente el fondo del agua y, a simple vista, hasta una profundidad de cinco metros. De acuerdo con los análisis realizados, el agua de la cueva de Ali Sadr está entre las aguas que poseen bicarbonato de calcio ligero con un PH casi neutro. Además, el agua no es potable debido a las sales calcáreas que tampoco permiten la vida animal. En general, la cueva presenta un paisaje de aire limpio, ligero carente de cualquier polvo y totalmente quieto, de manera que si encienden una vela, no se ve ningún movimiento en su llama.
No exageramos si decimos que la cueva de Ali Sadr es la más grande cueva acuática del mundo y única en su belleza y sus maravillas que se descubren unas detrás otras, puesto que, gracias a las investigaciones realizadas por los espeleólogos, todos los años se hallan nuevos pasillos en esta cueva, donde los estudios aún continúan. Uno de los más hermosos rincones de la cueva es un espacio de 4000 m2 que se ha bautizado como la Sala de Miles Qnandiles. Este amplio espacio está cubierto de estalactitas y estalagmitas de diferentes colores y formas. Cabe mencionar que los turistas han dirigido sus ojos a esta región que ofrece diversas facilidades a los visitantes de la cueva de Ali Sadr tales como la iluminación de los espacios por donde se puede navegar en pequeños barcos y también lugares de alojamiento. De manera que más de medio millón de turistas nacionales e internacionales visitan la cueva de Ali Sadr cada año. En cuanto a las atracciones naturales de esta cueva sólo se puede decir que el Creador del mundo ha exhibido una de sus obras más impresionantes.