May 29, 2019 08:03 UTC

ParsToday-La Revolución Islámica de Irán se formó gracias a la presencia de diferentes clases sociales, especialmente, de la juventud fiel y revolucionaria. Después de esta gran victoria, los jóvenes ingresaron rápidamente en varios campos, en particular, en el desarrollo de áreas desfavorecidas, de modo que, con un incesante esfuerzo y, sin ninguna perspectiva de ganancia material, se dedicaron a desempolvar la tristeza de la cara de sus privados compatriotas.

Los jóvenes, después de la revolución, duplicaron también sus esfuerzos en el campo de la ciencia y la tecnología. Con el inicio de la injusta guerra impuesta por el régimen baasista iraquí, fueron los jóvenes fieles y revolucionarios iraníes los que defendieron su patria y su identidad religiosa durante ocho años y le mostraron al mundo que se puede resistir ante duras y crueles sanciones de los enemigos, apoyándose en Dios, todopoderoso.  

El Imam Jomeini, difunto fundador de la Revolución Islámica de Irán, tenía mucho interés y confianza en los jóvenes y, por esta misma confianza, dirigió a los jóvenes hacia el campo de la acción y la resistencia. Este gran líder, en el auge de las sanciones impuestas por Estados Unidos y sus aliados, sembró el lema "Sí podemos" como una semilla en el corazón de los jóvenes, y ellos, apoyándose en sus capacidades, dirigieron de la mejor manera la guerra de ocho años, y con este espíritu y motivo, entraron en diferentes ámbitos de la Yihad.

El ayatolá Jamenei, como el Imam Jomeini, tiene mucha confianza en los jóvenes y los considera como sus hijos. En su comunicado "El segundo paso de la Revolución", se dirige principalmente a los jóvenes. El ayatolá Jamenei cree que el avance y el desarrollo de Irán dependen de los esfuerzos y la perseverancia de la juventud, y este es un pequeño ejemplo de la gran confianza del Líder iraní en la juventud de su país.

En uno de sus discursos, el ayatolá Jamenei afirmó: "Siempre que este entre los jóvenes, sobre todos las élites, al principio agradezco a Dios, ya que vosotros sois una bendición divina para los responsables compasivos del sistema".

No tenéis gracia que no proceda de Alá. (dice la aleya 53 de la sura Las Abejas-Al Nahl), recuerda el ayatolá Jamenei.

Según el Líder, una de las destacadas características de la Revolución Islámica es que da oportunidad a los jóvenes para dirigir el país, apoyándose en el lema "Sí podemos". En su comunicado "El segundo paso de la Revolución", afirma: " (La Revolución Islámica) convirtió a los jóvenes en los actores clave de la gestión del país, transmitió a todos el espíritu y la creencia en que “sí podemos” y, gracias a los embargos impuestos por los enemigos, enseñó a todos a confiar en sus capacidades propias, lo que se convirtió en fuente de toda una serie de grandes bendiciones para el país".

Desde el punto de vista del Líder de la Revolución, Irán es un país joven y cuna de élites, por eso, uno de los grandes honores de la República Islámica de Irán es haber hecho que sus jóvenes tengan un rol protagónico en diversos e importantes campos. Por supuesto, aún existe un gran potencial de los jóvenes aun no usado en diferentes niveles y campos, por lo que se deben adoptar más medidas para la entrada de los jóvenes creativos e innovadores en dichas esferas.

Tras la victoria de la Revolución Islámica, la Yihad del esfuerzo se planteó como un forma gestión característica de este movimiento. Se puede entender el sentido de la gestión  de la Yihad del esfuerzo a través de las palabras del Líder persa. "Si gobierna la gestión característica de la Yihad del esfuerzo, o sea el esfuerzo con una intención divina y basado en la ciencia y sabiduría, los problemas del país serán solucionables y continuará el avance del país hacia adelante.

La gestión característica del Yihad del esfuerzo depende de la ciencia de las personas, pero su objetivo es supramaterial y contiene un objetivo espiritual. Este gran objetivo es obtener la satisfacción de Dios", explicó el ayatolá Jamenei.

En este sistema de gestión, las normas del Islam se consideran una estrategia para una vida deseable. El objetivo de este sistema de gestión es implementar valores religiosos como la moralidad, el paso, el sacrificio, la abnegación y otros en la sociedad. La gestión característica de la Yihad rechaza e incluso lucha contra el consumismo, la arrogancia, la debilidad, la pereza, y la desviación del camino del idealismo, mientras que en otros tipos de gestión, que son normalmente resultados de la cultura del capitalismo, la sociedad se dirige hacia el consumismo, la aristocracia, la injusticia y la desviación de los ideales humanos.

En su reciente comunicado "El segundo paso de la Revolución", sobre las bendiciones de la Revolución Islámica, el ayatolá Jamenei enfatiza que esta revolución religiosa promovió la autosuficiencia en el ámbito de la seguridad nacional, lo que condujo al progreso interno y preparó el ámbito para una estabilidad y seguridad sostenible dentro del país. También garantizó la estabilidad, la seguridad de la integridad territorial y de las fronteras del país, que entonces enfrentaban serias amenazas por parte del enemigo.

Actualmente, el Irán islámico no solo goza de seguridad y estabilidad significativas entre los países de la región, sino que también es fuente de estabilidad en Asia Occidental. Los enemigos han confesado en reiteradas ocasiones el alto nivel de poderío de la República Islámica. Como ante el grupo terrorista Daesh, que estaba creciendo rápidamente como un tumor canceroso, a fin de ejecutar el proyecto de división de la región y desmantelamiento del frente de la Resistencia en Asia Occidental. No obstante, los esfuerzos de los combatientes iraníes neutralizaron este complot, planeado por EEUU y el régimen israelí.

 En torno a las otras bendiciones de la Revolución Islámica, el ayatolá Jamenei afirmó: "La Revolución ha impulsado el desarrollo científico y tecnológico del país y llevado a crear infraestructuras vitales que continúan creciendo día a día. Fruto de ese espíritu, de esa participación social y de ese sentimiento colectivo que aportó al país la Revolución Islámica, son miles de empresas basadas en el conocimiento, miles de proyectos de infraestructura imprescindibles para el país en las áreas de la ingeniería, el transporte, la industria, la energía, la minería, la salud, la agricultura y el agua; millones de graduados y estudiantes universitarios; miles de centros universitarios en todo el país; decenas de grandes proyectos en los que nos hemos situado en los primeros puestos a nivel mundial, como el ciclo del combustible nuclear, las células madre, la nanotecnología, la biotecnología y similares; la multiplicación por sesenta de las exportaciones no petroleras y casi por diez de las unidades industriales activas; la inmensa mejora de la calidad del sector industrial; la transformación de la industria de montaje en tecnología propia; el auge considerable de distintas ramas de la ingeniería, incluida la industria de la defensa; el florecimiento de ramas importantes y delicadas de la medicina, llegando a erigirnos en referencia, junto a decenas de ejemplos de progreso más. El Irán de antes de la Revolución tenía cero producción de ciencia y tecnología; en industria no tenía más capacidad que la del montaje; y en ciencia no tenía más talento que la traducción".

A continuación, el Líder persa destaca que la Revolución agudizó de manera admirable la capacidad de comprensión política de toda la población y su participación en momentos vitales de la defensa del país.

En este sentido, enfatiza en su comunicado "El segundo paso de la Revolución" que "el análisis político ya no se limita a la clase ilustrada y la mayoría de la gente está al tanto de asuntos como los crímenes de Occidente, en particular de Estados Unidos, como la causa palestina y la opresión histórica sufrida por esa nación, como el belicismo ruin de las potencias arrogantes y como sus injerencias en los asuntos internos de los distintos pueblos. La visión de los llamados intelectuales, antes autoexcluidos de la vida pública, se transmitió a todo el país en todos los planos de la vida, y este tipo de asuntos son ahora comprensibles con claridad hasta para adolescentes y niños".

Según el ayatolá Jamenei, la Revolución Islámica ha llevado a máximos la participación popular en cuestiones de la vida política, como las elecciones, la confrontación ante las sediciones internas y la presencia en el escenario nacional y en la lucha contra la arrogancia. El Líder de la Revolución Islámica de Irán cree que la victoria de la revolución dio un impulso notable a actividades que ya existían antes, como la ayuda frente a desastres naturales y la caridad. Actualmente, transcurridos 40 años de la Revolución Islámica de Irán, la gente ofrece voluntariamente sus servicios en momentos de desastres naturales y desafíos sociales.

P/NA/NL