Pensamientos islámicos en el Corán 2
ParsToday - Queridos oyentes en el programa anterior, hablamos sobre la fe y la buena obra.
En el programa de hoy pretendemos hablar sobre el monoteísmo, pero antes de empezar el tema de hoy, cabe recordar que la carta de fe del Islam, al contrario de los puntos de vista comunes, contiene principios unidos y coherentes que forman un conjunto completo.
En la cosmovisión monoteísta del Islam, todos los fenómenos del mundo están afiliados y son creados por el Señor del universo. Un Dios, que es único y es la manifestación completa de la ciencia, la fuerza y la voluntad, y todos los seres del mundo, desde el fondo de los mares y océanos hasta las alturas de los cielos y los mundos desconocidos, están completamente desarrollados y controlados y dirigidos por su voluntad, y todos los fenómenos del universo desde el hombre hasta otras criaturas, necesitan un poder imperecedero y absoluto para sobrevivir. Nada, bajo ningún título, equivale a Dios y Dios es único en todos los aspectos.
En la Carta Islámica, tal punto de vista se origina de un principio fundamental, que es el monoteísmo. En este sentido, el sagrado Corán dice: “Alá atestigua, y con Él los ángeles y los hombres dotados de ciencia, que no hay más dios que Él, Que vela por la equidad. No hay más dios que Él, el Poderoso, el Sabio” (aleya 18 de la Sura la Familia de Imran “Ali Emran”).
Otro punto importante que atrae la atención en el pensamiento del monoteísmo es que la fe en Dios tiene dos dimensiones; es decir, por un lado, hay que negar cualquier ser vivo y cualquier fenómeno excepto a Dios, y, por otro lado, solo se debe creer en un Dios único y probarlo. Para aclarar esta visión, el sagrado Corán dice: Mandamos a cada comunidad un enviado: «Servid a Alá y evitad a los taguts (tiranos)». (aleya 36 de la sura Las abejas “Al Nahl”.
Pero, un grupo de musulmanes que carecen de una fe firme y no están bien informados y que piensan en sus intereses inmediatos y están bajo la influencia de los poderes, al contrario de este principio monoteísta se dirigen a ellos y, al mismo tiempo, creen que son fieles en sus creencias religiosas. Para rechazar esta ilusión, Dios dice: ¿No has visto a quienes pretenden creer en lo que se te ha revelado a ti y en lo que se ha revelado antes de ti? Quieren recurrir al arbitraje de los taguts, a pesar de que se les ha ordenado no creer en ellos. El Demonio quiere extraviarles profundamente. (la aleya 60 de la Sura Las Mujeres An nisa).
Cabe recordar que en el monoteísmo islámico, no se niegan solamente los poderes políticos ilegítimos, sino que el ámbito de la negación es extenso, y el verdadero monoteísta debe tomar en serio este principio fundamental en todas sus ideas y actitudes para que su pensamiento monoteísta puro no se contamine con las malas tentaciones infectadas y ateístas.
Uno de los casos que se puede plantear a este respecto es el "monoteísmo en la creación". Es decir, el mundo tiene un solo creador, y es una realidad clara que se comprende muy fácilmente con un poco de razonamiento en el orden sorprendente que domina al mundo y el cerebro sano niega cualquier otro dios. En este sentido, el sagrado Corán afirma: “Si hubiera habido en ellos (cielo y tierra) otros dioses distintos de Alá, se habrían corrompido. ¡Gloria a Alá, Señor del Trono, Que está por encima de lo que cuentan! (la aleya 22 de la sura Los Profetas Al anbia).
El Imam Ali (S) en una parte de su testamento a su gran hijo, el Imam Hasan Moytaba (P), afirmó: Hijo, sepa que, si tu Señor tenía un socio, sus enviados se hubieran dirigido a ti y podría observar las signas de su reino y conocías sus acciones y caracteres. Pero tu Dios es único, del mismo modo que se presenta único. (Nahyolbalaqe, carta 31).
Dado que el Creador del Mundo, no solo no ha creado ningún ser y fenómeno sin propósito y en vano, sino que las investigaciones de los científicos y las investigaciones científicas concretas y profundas muestran que su creación requiere de una sorprendente sabiduría y ciencia. El punto básico y obvio es que la administración y el manejo del mundo, con toda su grandeza y sus conocidos y desconocidos secretos, necesitan un administrador sabio y poderoso para guiar todos los fenómenos, desde las profundidades de los océanos hasta la cima de las galaxias, para poder caminar hacia una dirección particular.
Cuando Faraón le pidió a Moisés (S) para que le presente a su Dios, Moisés dijo: «Nuestro Señor es Quien ha dado a toda su forma y, luego, dirigido». (aleya 50 de la sura Ta Ha). A parte de eso, nosotros, en el inicio de nuestros rezos confesamos esta realidad: “Alabado sea Alá, Señor del universo”. Entonces, el monoteísmo en el señorío es otra base de las creencias monoteístas.
El monoteísmo no se limita a las reglas y el sistema dominante al mundo no tiene nada que ver con la voluntad humana, sino que su necesidad se siente aún más en las leyes relacionadas con la voluntad humana. Es por esta misma razón que Dios ha enviado a los profetas y los libros divinos para guiar a las personas para que no se desvíen. La orden divina releva esta misma realidad: Di: «Mi azalá, mis prácticas de piedad, mi vida y mi muerte pertenecen a Alá, Señor del universo». (Aleya 162 de la sura Los rebaños “Al Anam”).
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