“El peor año de los derechos humanos en Arabia Saudí”
Abr 08, 2016 03:22 UTC
En este programa se analiza el informe de la organización Amnistía Internacional, titulado “El peor año de los derechos humanos en Arabia Saudí”.
El 23 de enero de
este año, se cumple un año del reinado de Malik Salman bin Abdulaziz en Arabia
Saudí y, al respecto, la organización Amnistía Internacional, en un informe titulado
“Arabia Saudí: el primer año del rey Salman en el poder ha sido un año oscuro
para los derechos humanos”, afirma que los derechos humanos han sufrido un
serio deterioro en este país.
Esta organización
pro derechos humanos señala que el régimen de Al-Saud de la manera más "brutal"
y mediante cualquier método ha llevado a cabo una represión persistente e implacable
contra todos sus opositores. Entre las medidas más inhumanas que ha usado Riad
figura la detención de los críticos, sometimiento de los arrestados a "juicios
injustos" en tribunales penales especiales, la imputación de falsas
acusaciones, como de terrorismo, así como el aumento sin precedentes de las decapitaciones.
Desde hace muchos
años, decenas de personas defensoras de los derechos humanos, activistas y opositores
del gobierno de Arabia Saudí están en prisión, entre ellos, el bloguero saudí
Raif Badawi, y su abogado, Waleed Abulkhair, que fueron los primeros defensores
de los derechos humanos condenados después de un juicio injusto en virtud de la
ley antiterrorista de Arabia Saudí, en vigor desde febrero de 2014. Otras
decenas de defensores de los derechos humanos también por esta misma normativa fueron
detenidos en el año 2015.
Por otro lado, el
Dr.Abdulkareem al-Khoder y Dr.Abdulrahman al-Hamid, ambos miembros fundadores
de la ahora disuelto independiente Asociación Saudí de los Derechos Civiles y
Políticos (ACPRA), también tras de un juicio injust, fueron enviados a prisión.
Las autoridades saudíes
amenazan y torturan a los activistas de la sociedad civil y los convocan sin
fundamentos lógicos para interrogarlos y tratan de intimidarlos y acosarlos con
abrir demandas en su contra, además de negarles el permiso de operar libremente.
Por otro lado, Amnistía
Internacional menciona en su documento que la defensora de los derechos humanos
Samar Badawi fue detenida el 12 de enero de 2016, supuestamente por mantener
activa la cuenta en Twitter de su marido, Waleed Abulkhair, abogado y defensor
de los derechos humanos saudí que se
encuentra encarcelado.
Durante el primer
año del reinado de Salman, las autoridades saudíes han tenido el mayor número
de ejecuciones, incluidas las 47 personas decapitadas en un solo día, el 2 de enero de este año.
Cabe mencionar
que, entre enero y noviembre del año 2015, más de 151 personas fueron
ejecutadas en Arabia Saudí y la mitad de esta cifra fue condenada a muerte por crímenes que, según
las leyes internacionales, no debe considerarse la pena capital como castigo.
El último polémico
caso de estas ejecuciones ilegales fue la aplicada al clérigo chií de Arabia
Saudí el sheij Nimr al-Nimr, quien tras un juicio muy injusto y sin un tribunal
penal especializado fue condenado a muerte.
En su informe, Amnistía
Internacional denuncia que el Tribunal Penal Especial de Arabia Saudí ha
emitido órdenes de ejecución para varios delincuentes juveniles, tras confesiones
que ha obtenido a través de torturas.
En este sentido,
Ali al-Nimr, el sobrino de sheij Al-Nimr, y otros activistas chiíes entre ellos
David al-Marhoon y Abdullah al-Zaher, todos menores de 18 años en el momento de
su detención, continúan en riesgo inminente de ejecución, tras ser declarados
culpables en juicios profundamente injustos. Los tres han denunciado haber
sufrido tortura y otros malos tratos.
El régimen de Al
Saud ha aplicado diferentes medidas como la detención de los críticos de las políticas
del régimen, la aplicación de juicios injustos en tribunales penales especiales,
la atribución de falsas acusaciones como actividades terroristas y, así,
diversos ataques contra todas partes de
la oposición.
Los ciudadanos de
Arabia Saudí, incluida la minoría chií, se enfrentan a mucha discriminación y
limitaciones como al acceso de los servicios públicos y empleo.
El 6 de enero, la
Cámara de Apelaciones del Tribunal Penal Especial confirmó la pena impuesta al
clérigo chií saudí el sheij Tawfiq Jaber Ibrahim al-Amr el 13 de agosto de 2014
por una corte que lo condenó a ocho años de prisión y la prohibición de viajar
al extranjero y pronunciar sermones religiosos y discursos públicos durante otros
10 años. El tribunal lo declaró culpable de incitar al sectarismo, difamar el
sistema gubernamental del país,
ridiculizar la mentalidad de sus líderes religiosos, pedir cambios y
desobedecer al gobernante.
Esta organización
internacional además de entregar su informe sobre la discriminación de Al Saud
contra las minorías chiíes, también anunció que “la coalición árabe” contra
Yemen, liderada por Arabia Saudí, han violado varias veces las leyes de la
guerra lanzada contra su vecino sureño.
Cabe mencionar,
que desde el inicio de las violaciones y crimines de Riad en Yemen, más de 8000
personas de este país han muerto y otras miles han resultado heridas.
Por otro lado, el
Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) ha informado de la muerte de
niños yemeníes durante los ataques de los combatientes de la coalición árabe
liderada por el régimen saudí y ha cifrado en 932 los niños asesinados en año
2015 en Yemen.
El representante
de Unicef en Yemen, Julien Harneis, en un diálogo con la cadena de la
televisión CNN de Estados Unidos ha dicho que “el número de niños asesinados en
Yemen como resultado del conflicto en las últimas semanas es cuatro veces mayor
que el total confirmado de asesinatos en 2014. Al menos 279 niños han sido
asesinados y 102 resultaron heridos desde que comenzase la escalada de
violencia en Yemen el 26 de marzo de 2015, comparado con los 74 y 244
respectivamente, registrados en todo el año pasado. Además, Harneis, al
referirse a la agresión saudí contra Yemen y el bloqueo integral del país por
los agresores saudíes y sus aliados, dijo que “los conflictos y los bombardeos
causaron matar los niños en todas partes en Yemen y lo que es peor, es el colapso de la economía
de Yemen que los médicos y los alimentos se enteran difícilmente al país, por
eso, todos estos casos tuvieron un impacto negativo en el Yemen”.
Según el informe,
si bien, recientemente se ha registrado un mínimo progreso en los derechos de
las mujeres saudíes, como permitirles
trabajar en oficinas o votar en las elecciones municipales, ellas aún se
enfrentan a muchas formas de discriminación en las leyes y en la comunidad debido
al dominio de un sistema patriarcal en el país.
Asimismo, las
mujeres no están protegidas ante acosos y abusos sexuales y otras formas de violencia,
incluso con la ley de penalización de la violencia domestica contra las mujeres
aprobada en 2013, pero que hasta ahora no se aplica en la práctica.
Asimismo, en
noviembre del año 2015, las autoridades saudíes dieron luz verde a una ley sobre
las organizaciones y asociaciones que incluye más restricciones que el proyecto
anterior aprobado en el parlamento del país. La anterior ley, de hecho, nunca
se implementó. A diferencia de versiones proyecto, la actual ley no se refirió a
“los derechos humanos”, pero ha permitido al Ministerio de Asuntos Sociales revocar
las licencias de reunión y en caso de realizar congregaciones considerarlos delitos
como “daños a la unidad nacional”.
Durante el año
pasado, algunas asociaciones, bajo esta ley, han visto canceladas sus licencias
y también los miembros de las asociaciones fueron detenidos y condenados a
largas penas de prisión. Además, cualquier reunión pública, incluidas protestas
pacíficas, por orden del Ministerio del Interior, están prohibidas desde el año
2011.
La organización Amnistía
Internacional, el 5 de febrero del año 2015, escribió una carta al rey Malik
Salman para expresarle sus preocupaciones y proporcionar recomendaciones sobre la
revisión de la situación de los derechos Humanos en Arabia Saudí. Sin embargo, hasta
hoy no ha recibido una respuesta.
Por otro lado,
está prohibida la entrada a Arabia Saudí para realizar las investigaciones
sobre la situación de los derechos humanos, además, los activistas de los
derechos humanos que han tenido contacto con las organizaciones de derechos
humanos, han sido castigados.
Asimismo, la
organización Amnistía Internacional, al final de su informe en el que manifiesta
su preocupación por la situación de los derechos humanos en Arabia Saudí,
anunció el primer año del reinado del rey Malik Salman como el peor año de los
derechos humanos en Arabia Saudí.