2016, el año más crítico para los refugiados 2
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En este programa se intenta hacer referencia al enfoque de servicio de la República Islámica de Irán a los millones de refugiados afganos en comparación con la mirada de los gobiernos de Europa hacia los refugiados.
(last modified 2020-08-01T08:13:22+00:00 )
Ene 23, 2017 08:02 UTC
  • 2016, el año más crítico para los refugiados 2

En este programa se intenta hacer referencia al enfoque de servicio de la República Islámica de Irán a los millones de refugiados afganos en comparación con la mirada de los gobiernos de Europa hacia los refugiados.

2016 acabó en condiciones en que las diferentes organizaciones a nivel regional y mundial proporcionaron estadísticas sobre diferentes campos. Según estos datos, el año pasado, 7189 refugiados perdieron la vida en su camino hacia la  inmigración. De este número de refugiados e inmigrantes muertos, 4220 se hundieron en el mar Mediterráneo. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) calificó el mar Mediterráneo como el gran cementerio del mundo para los refugiados. El  alto comisionado de la ONU para los asuntos de  los refugiados declaro que 2016 fue el año más mortal  para los refugiados en el Mediterráneo.

Los gobiernos europeos en las últimas décadas atrajeron a inmigrantes selectivos con el objetivo de incluirlos en su engranaje de intelectuales, elites creativas o de mano de obra barata. Sin embargo, en las últimas décadas, especialmente en los recientes años, ha cambiado la forma y modelo de inmigración. 

Una ola de  los refugiados para huir de la guerra, inseguridad, desastres naturales y quiebra económica han viajado de los países asiáticos y el norte de África hacia Europa. La reacción de  los gobiernos europeos que alegan ser humanitarios ante este fenómeno, ha sido inhumano. Ellos con el pretexto de que los extranjeros ponen en peligro su identidad cultural y seguridad nacional, han cambiado sus leyes y tomado medidas drásticas para evitar la entrada de inmigrantes a sus territorios y enviar de retorno a los inmigrantes y refugiados. Mientras que los países ricos europeos, en la lista de los países que aceptan los inmigrantes en el mundo, se encuentran en la última categoría, uno de los países que tiene un gran número de refugiados es Irán. La República islámica de Irán, aunque después de la victoria de la Revolución Islámica se enfrentó con diferentes problemas económicos, políticos y sociales por parte de sus enemigos y estuvo involucrada con una guerra impuesta de 8 años y diferentes sanciones económicas, no se ha negado a recibir a millones de refugiados afganos e iraquíes. Aquí intentamos hacer un contraste entre el comportamiento de la República Islámica de Irán hacia la ola de inmigrantes y refugiados con la postura de los países ricos europeos que se autoproclaman ser humanitarios con los inmigrantes.

Irán por varias razones, incluidas la mirada humanitaria, afinidades culturales, lenguaje y la larga frontera  común con Afganistán, es anfitrión de más de 3 millones de refugiados afganos desde décadas pasadas y durante estos años ha  proporcionado diferentes servicios para disminuir los dolores y sufrimientos de los inmigrantes del país vecino. Los inmigrantes afganos, en tres oleadas principales, han salido de su país y viajado a diferentes países, especialmente a Irán y Paquistán. La razón de este caso es el ataque de la Unión Soviética, la guerra civil con la toma de poder por el grupo Talibán y, finalmente, el ataque de Estados Unidos. La primera ola, debido el ataque de la Unión Soviética en 1979, tomando la política “abiertas puertas”, Irán acogió a un gran número de refugiados afganos. La cifra de inmigrantes afganos en esta coyuntura se estimó en más de dos millones de personas. Los afganos no solo no se dirigieron a los campos especiales establecidos para refugiados sino que, con un enfoque humano y  religioso del pueblo iraní, se hospedaron en el tejido urbano y social.

En la segunda ola,  al menos  dos millones y  medio de afganos entraron en Irán entre los años 1989 -1995 tras la guerra civil de Afganistán por la presencia de los talibanes en el  poder. La tercera ola ocurrió entre 1996 -2001 posteriormente a la  invasión  de Estados Unidos a ese país asiático.

Como resultado de estas tres olas de entrada de refugiados afganos a Irán, tanto de ida y vuelta de los inmigrantes afganos entre su país e Irán, se puede decir que actualmente viven casi tres millones de afganos en Irán, un asunto que ha creado ciertos problemas para Irán. Sin embargo, Irán por motivos religiosos y humanos no puede expulsarlos sino trata de gestionar su presencia en el país a través de ayudas internacionales. De hecho, los gastos pesados que acarrean los refugiados se dividen  entre los países del mundo, incluido Irán. No obstante, en la práctica, las ayudas internacionales son muy pocas para los inmigrantes afganos y gran parte de los gastos de la presencia de estos desalojados es asumida por el gobierno y el pueblo de Irán. 

La importancia de las ayudas de Irán a los refugiados afganos vale la pena mencionarla  cuando consideramos que la mayoría de los países del mundo no permite la entrada de refugiados e inmigrantes en su comunidad y solo los mantienen encerrados en campos especiales. Mientras que Irán, desde 1979 simultáneamente con la victoria de la Revolución Islámica y cuando el país estaba involucrado con serios problemas, ha permitido la entrada de millones de afganos a su territorio  y ellos sin ninguna restricción conviven entre los iraníes. Estos inmigrantes disfrutan de los subsidios y otras facilidades tan igual como los iraníes.
Las ayudas de Irán a los inmigrantes y refugiados afganos continuaron incluso durante el periodo de la guerra impuesta de 8 años del régimen baasista iraquí contra Irán, a pesar de los diversos problemas económicos y financieros. Asimismo, estas ayudas se mantuvieron también durante la época de sanciones del Occidente. Irán también ha ayudado mucho en los enfrentamientos de los afganos contra la agresión extranjera (acabar con el  ataque soviético) y la dominación reaccionaria de los talibanes. Durante la guerra de los combatientes afganos contra el ejército agresor de la Unión Soviética, reiteradas veces, fueron las armas enviadas por Irán que acabaron con fuerzas soviéticas. En este contexto, el gobierno de la Unión Soviética pidió a Irán que cese el envío de armas a los muyahidines afganos, pero esta solicitud no fue aceptada por el enfoque islámico de Irán y su líder, el Imam Jomeini (que Dios lo bendiga).
Durante las recientes tres décadas, Irán, pese a los problemas financieros, políticos y sociales, ha tratado siempre de proporcionar diferentes ayudas a los afganos. Estas ayudas abarcan un abanico de espectros como en el área legal, económica, subsistencia, vivienda y educación, lo que muestra el esfuerzo del gobierno y el pueblo de Irán para disminuir el sufrimiento de los afganos.   

Las ayudas de Irán al gobierno y el pueblo afganos tienen dos dimensiones, una interior y otra exterior. En otras palabras, Irán dentro de sus fronteras ayuda a los desalojados afganos y también en Afganistán ha ejecutado  diferentes proyectos infraestructurales, educativos y de salud que los ha entregado luego al gobierno y el pueblo de Afganistán. La posibilidad de que los inmigrantes afganos vivan en las ciudades de Irán y su acceso a los servicios y diferentes facilidades ha sido motivo de agradecimiento de la ONU. En este sentido, el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados destacó la medida generosa de Irán. El valor de la actuación de Irán se entiende aún más cuando sabemos que unos cinco millones de refugiados afganos  se encuentran en las fronteras de  Paquistán, pero el gobierno de Islamabad les mantiene en sus fronteras en condiciones muy malas. Estos campos  con el tiempo se han convertido en bases  principales de los miembros de Al-Qaeda y otros grupos terroristas.  

El punto importante en el caso de la ayuda de Irán a los afganos residentes en el país persa, es que el gobierno y el pueblo iraníes, a pesar de la región oficial del país es chií, acepta a los afganos suníes, pues queda claro que la religión y etnia no obstaculiza la ayuda a los refugiados afganos. Irán por sus políticas islámicas apoya a los chiíes de El Líbano y a sus hermanos suníes de Palestina y ante los refugiados afganos e iraquíes nunca ha tenido una política discriminatoria por su religión y siempre les ha recibido. Los refugiados afganos en Irán pueden matricularse en las escuelas y continuar practicando su religión. El Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, en 2016, destacó la necesidad de dar educación a los niños afganos en las escuelas. En su orden, el Líder especificó: “Ninguno niño afgano incluido los inmigrantes que viven en Irán en forma ilegal y sin documentos no deben ser impedidos de educación y todos tienen derecho a matricularse en las escuelas iraníes”. Tras esta orden, el número de  los alumnos que estudiaron en el año escolar 2015-2016 llego a 400 mil personas. 

El acceso de los niños afganos a las escuelas iraníes indica la atención de la República Islámica de Irán en la educación de las hermanas y hermanos afganos. El representante del Alto Comisionado para los Refugiados de la ONU en Irán resaltó que una de los mejores e importantes ayudas de los iraníes a los refugiados afganos es la ayuda educativa en diferentes coyunturas.