La Mezquita, símbolo de la unidad de los musulmanes
Ago 21, 2019 02:06 UTC
ParsToday-Hace cincuenta años, el 21 de agosto de 1969, a las siete de la mañana, la Mezquita Al-Aqsa, la primera Quibla de los musulmanes, fue incendiada por un sionista llamado Dennis Michael Rohan
El incendio quemó un área de casi 1500 metros cuadrados de la mezquita. En ese siniestro, fue destruido por las llamas el antiguo púlpito, cuya construcción fue ordenada por el mártir Nureddin Mahmud Zangi. El púlpito era el mismo que el sultán Naser Salahudin Yusef bin Ayub colocó en la mezquita después de liberar Al-Quds en 583 d. C.
La investigación de los expertos mostró que el incendio de la mezquita fue una conspiración planeada por el régimen sionista. El corte de agua, el retraso en el lanzamiento de los motores de la bomba de agua y los obstáculos al ingreso al lugar del incendio confirmaron el caso. Al día siguiente del incidente, Israel, para calmar esta reacción, culpó de esta catástrofe Rohan mencionándolo como un turista no judío australiano. En el tribunal Rohan confesó su crimen, sin embargo, las fuentes israelíes declararon que debido a que este hombre sufría una enfermedad mental, había sido puesto en libertad y exiliado en Australia para que se trate de su enfermedad cerca de su familia.
Rohan fue arrestado el 23 de agosto de 1969 por la policía israelí, que lo protegió y le otorgó un trato privilegiado pues evitó que cumpla su arresto en una celda por su crimen de lesa humanidad. El 14 de mayo de 1974, el terrorista Rohan fue juzgado e ilegalmente declarado “loco”, luego, hospitalizado en una institución para enfermos mentales israelí. A las pocas semanas, el régimen sionista lo envió a su país natal, Australia, alegando “razones humanitarias y para su posterior tratamiento psiquiátrico cerca de su familia”.
La quema de la mezquita Al-Aqsa fue un evento doloroso no solo para el pueblo palestino sino para todos los musulmanes. Sobre el crimen del régimen sionista de quemar la mezquita de Al-Aqsa, el ayatolá Ali Jamenei, Líder de la Revolución Islámica de Irán, afirma: “La quema de la mezquita Al-Aqsa refleja la orientación permanente de la arrogancia mundial contra las manifestaciones de la identidad musulmana, por lo que debe mantenerse vivo este incidente en las mentes de los musulmanes”. En este sentido, unos años después de esta catástrofe, dada la importancia de las mezquitas en diferentes períodos y su papel en el establecimiento de la unidad entre los musulmanes, la República Islámica de Irán, en 2003, durante la trigésima reunión en Teherán de los ministros de Relaciones Exteriores de los países miembros de la Organización de Cooperación Islámica (OIC) propuso denominar un Día Mundial de la Mezquita.
Ante tal propuesta, los participantes aprobaron que el 21 de agosto de cada año, es decir en el aniversario de la quema de la mezquita de al-Aqsa por el régimen sionista, se denomine “Día Mundial de la Mezquita”. La aprobación llamó a los países islámicos a conmemorar ese día con el objetivo de honrar el papel de las mezquitas y protegerlas como lugares sagrados. Con este motivo, dedicamos el programa de hoy a las diversas funciones de las mezquitas en las sociedades islámicas y su papel en la unidad de los musulmanes.
La palabra mezquita significa un lugar especial de postración ante Dios, todopoderoso. En la cultura religiosa, la postración es la cima de la adoración humana ante Dios y el lugar más auténtico para adorar al Todopoderoso es la mezquita. Aunque en el sagrado Corán, la mezquita está destinada a ser un lugar para adorar a Dios, de hecho, la mezquita es un recinto de reunión para los musulmanes y, a veces, para expresar una gloriosa manifestación de solidaridad y unidad de la nación musulmana. La mezquita es el sitio de la unidad y simpatía de los fieles y garantiza la supervivencia del Islam. La mezquita refuerza el espíritu del colectivismo, la unidad y el orden, al convocar a los musulmanes a reunirse. Además, otorga a cada persona en la comunidad una identidad “individual continua” en lugar de un “individuo disociado”. Sobre esta misma base, los fundamentos de la formación de un estado islámico en el tiempo del gran Profeta del islam (la paz sea con él) también se estableció sobre la mezquita y, desde este sagrado lugar, los principios de la religión del Islam se presentaron a la gente del mundo.
Como el monoteísmo era la pieza central del programa del Profeta, el Hazrat Mohamad (P) ordenó, ante todo, la construcción de un lugar de adoración donde los musulmanes recen a Dios y recuerden la verdad en tiempos de oración. En la primera migración a Medina, la primera mezquita construida para establecer el Islam fue la mezquita Qoba, donde las personas adquirieron enseñanzas religiosas y expresaron su espíritu de unidad y convivencia. La mezquita también fue el lugar de la reunión y conversaciones del gran Profeta del Islam con los partidos políticos.
Las mezquitas, por supuesto, tienen diversas funciones. Todas estas funciones se refuerzan entre sí, porque el propósito último de todas ellas se explica en la palabra Dios y la perfección humana, y por lo tanto ninguna de las funciones no contradice ni niega las otras; Todos trabajan por la unidad y la solidaridad para la ascensión y perfección humanas.
Una de las principales funciones de la mezquita desde el comienzo del Islam ha sido proporcionar a los musulmanes la educación necesaria. Según un historiador, en los primeros días del Islam, en las mezquitas se impartían todas las enseñanzas islámicas. Había todo tipo de educación religiosa y científica, incluso lectura y escritura. Hasta el comienzo del siglo IV después del Islam, las mezquitas, aparte del tiempo del rezo, servían a menudo de escuelas, y más tarde los centros educativos tomaron una forma especial. Muchos de los grandes eruditos de la civilización islámica fueron criados en este lugar sagrado.
Desde el comienzo del Islam hasta ahora, los discursos y las conferencias de eruditos en la mezquita siempre han jugado un papel importante en despertar la conciencia de las personas. En muchos movimientos por los derechos islámicos, la mezquita ha sido la base del levantamiento de los revolucionarios y combatientes religiosos. Combatientes que han resistido ante la crueldad y organizaron movimientos revolucionarios. Un ejemplo es el movimiento de los “Hermanos Musulmanes” en Egipto en las últimas décadas. Después del asesinato de su líder, Hasan al-Bana, el gobierno central egipcio impuso un rigor severo contra este movimiento, por esta razón, utilizaron las instalaciones de las mezquitas para propagar sus pensamientos. Otro ejemplo destacado del papel de las mezquitas en los movimientos revolucionarios contemporáneos se observa en la lucha del pueblo iraní contra el gobierno de Pahlavi.
Durante este período, las mezquitas fueron uno de los factores más importantes en la creación y la formación del movimiento islámico contra el régimen tiránico y la base para la expansión, profundización y consolidación de este proceso. Las mezquitas se convirtieron en un principio para la solidaridad de la comunidad, ya que todas las clases de sociedad acudían a estos sitios y participaban en la lucha contra el régimen Pahlavi. Por supuesto, en la guerra impuesta por Saddam contra Irán, las mezquitas también jugaron un papel decisivo como base para reclutar y entrenar a los combatientes de la Fuerza de Resistencia Popular de Irán (Basich).
Las mezquitas en la civilización islámica están diseñadas de tal forma que reflejan la unicidad de Dios y la unidad de los musulmanes. Los artistas islámicos siempre han tratado de implementar diseños en la mezquita que sean efectivos para fortalecer la espiritualidad de los creyentes mientras están en estos recintos sagrados. En la arquitectura islámica, la sala de oración (Shabestan) es uno de los sitios principales de las mezquitas que se considera el recinto de la reunión y solidaridad musulmana. Esta sala es, de hecho, el principal punto de las reuniones y es considerada el corazón de los movimientos pulsantes, unificadores y monoteístas
Por último, pero no menos importante, hay que recordar que el principio del Islam se basa en el monoteísmo y la unidad, esta misma unidad se representa en la mezquita. Todas las personas unidas y monoteístas de todas las razas, tribus, clanes, grupos y partidos muestran su unidad práctica y realizan un eslogan y actúan en armonía, especialmente en el momento de la oración. Por lo tanto, se puede decir que la mezquita en el Islam es el corazón palpitante de esta religión y el vínculo entre el cielo y la tierra donde el hombre se crece y experimenta su evolución. El Día Mundial de la Mezquita es una oportunidad para recordar la importancia de este lugar sagrado para la unidad y la empatía de todos los musulmanes en la lucha contra la infidelidad y la arrogancia.
P/NA/NL
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