Restricciones en la construcción de mezquitas en Italia
En este programa trataremos sobre las protestas de los musulmanes de Italia respecto a una ley que prohíbe la construcción de mezquitas en este país.
Cientos de musulmanes en Italia se concentraron el viernes 21 de octubre frente al monumento histórico "Coliseo" (Colosseo en Italiano) en Roma, para protestar y rezar por el cierre de mezquitas y centros de oración en la capital. Durante el acto, los manifestantes portaban pancartas en las que se podía leer las palabras "paz", “amor” y "si a la libertad de culto". Asimismo, reclamaron a las autoridades romanas una normativa municipal que regule los lugares de culto islámico y denunciar su criminalización.
Italia tiene casi un millón 600 mil musulmanes. El Islam, después del cristianismo es la segunda religión más grande en dicho país, sin embargo, no ha sido reconocida como formal, mientras que ocurre lo contrario con religiones como el budismo, el hinduismo y el judaísmo.
El responsable de coordinación de los grupos islámicos “Franco Tirri”, en la reunión del viernes dijo: “no hay ninguna política que nos reconozca oficialmente. Creemos que nosotros los musulmanes somos víctimas de discriminación. Luego de asegurar que, son un pueblo amante de la paz, agregó: “por no contar con un lugar para adorar, tenemos que alquilar espacios para este fin. Las mezquitas para los musulmanes son como la respiración; si no las tenemos, morimos.
Según las estadísticas oficiales, los musulmanes en Italia constituyen casi el 34 por ciento de la población residente del país europeo. La controvertida ley en la región Liguria, restringe casi en su totalidad la construcción de cualquier nueva mezquita, ya que erigirla depende del permiso oficial por parte de las autoridades locales. De acuerdo con los medios, la construcción de mezquitas con cúpula y minaretes han destruido la estructura histórica y arquitectónica de las ciudades italianas.
La aprobación de esta ley, contradice la Constitución del país y la Carta de los Derechos Humanos de Europa, no obstante, al igual que muchas otras naciones europeas, en Italia hay una excepción contra los musulmanes. Italia no es el primer país europeo en el que se está prohibida la construcción de mezquitas o centros religiosos o el cierre de ellas.
Francia y Suiza, son otros de los países que iniciaron el cierre de mezquitas y establecieron restricciones contra lugares de oración. Con el pretexto de enfrentar el extremismo y el terrorismo implantan estas medidas. Un día prohíben el burka o el niqab, otro día se prohíbe la entrada en lugares públicos a mujeres musulmanas con velo islámico. O está prohibido el uso de trajes de baño como el burkini en las costas de Francia, con el pretexto de la lucha contra el extremismo.
En las escuelas alemanas, las estudiantes musulmanas están obligadas a nadar en piscinas mixtas. La líder del Frente Nacional de Francia, Marín Loppe, advierte respecto al aumento de la comida ‘halal’(lícita) en el país. El punto interesante es que los franceses han aumentado el consumo de esta comida por considerarla más sana, pero Loppe lo ve cómo un signo de la influencia cultural islámica en la nación gala.
En la mayor parte de Europa, los musulmanes se enfrentan diariamente con restricciones, sobre todo desde que comenzó la ola de refugiados, lo cual ha extendido la islamofobia en este continente. El aumento de la actividad y los partidos de extrema derecha tienden a incrementar la discriminación y los ataques contra los musulmanes y los lugares islámicos. Todo esto ocurre en los países que son promovedores de la libertad e ignorancia y tolerancia en el mundo.
Según las estadísticas oficiales más del 4 por ciento de la población actual de Europa es musulmana y un gran grupo de ellos han nacido o han pasado la mayoría de su vida en este continente; aun así se sienten como extranjeros y no como ciudadanos europeos. Este proceso se ha intensificado particularmente con el aumento del número de la población musulmana en Europa.
A los promovedores de la libertad y el respeto a las creencias e ideologías de los demás, no les basta con presionar a los musulmanes con restricciones y prohibiciones en la adoración y la vida basadas en las creencias islámicas. Con el pretexto del enfrentamiento contra el extremismo, por un lado, ellos pisotean los primeros principios del liberalismo, y por otro, consideran permisible y justificable el irrespeto a las santidades islámicas con el pretexto de la libertad de expresión.
Los gobiernos occidentales utilizan el extremismo islámico como pretexto para restringir o prohibir el culto de los musulmanes según las enseñanzas y cobertura islámicas, pero los ataques racistas de los grupos de extrema derecha contra los musulmanes y los lugares islámicos no son tomados en cuenta.
El Islam es promovedor real de la justicia y la paz en el mundo. La islamofobia en Occidente junto a las actividades de los grupos takfiri cuyas ideas y acciones no tienen nada que ver con las enseñanzas musulmanas, están tratando de presentar al islam , como una religión que promueve la violencia y el extremismo. El crimen perpetrado en 2009 en Dresde, Alemania, fue uno de los sucesos más abominables que hayan ocurrido. La egipcia Marwa Shrvini que usaba velo islámico paseaba por un parque cuando un hombre comenzó a insultarla luego de que ella le preguntara si podía ceder a su niño el columpio en el que él se hallaba sentado. Un año después, durante la audiencia en apelación por la multa por injurias racistas contra la mujer, el acusado sacó un cuchillo de 18 centímetros de largo, que había logrado introducir en el tribunal, desprovisto de todo control de seguridad, y le asestó 16 cuchilladas frente a su esposo e hijo. La cobertura de los medios de comunicación alemanes sobre este evento fue muy débil, tanto así que en un artículo, el diario británico The Guardian escribió: los medios alemanes inicialmente ubicaron este suceso en sus páginas no principales, y después de extensas protestas de miles de egipcios en El Cairo, el Gobierno Federal que se quedó en silencio durante casi una semana, en un comunicado expresó su pesar por el incidente. En una entrevista, el esposo de la víctima “Rader Marwa anunció: ante este crimen terrorista todos guardan silencio, pero ay del día en que se cometa un crimen de este tipo con un europeo; el gobierno alemán y los países europeos de todo el mundo, desatarían una gran polémica.
El editor de un periódico independiente egipcio, “Alshorugh” en un artículo escribió: si la víctima hubiera sido un judío, hubiera provocado polémica en el mundo; el cierre de mezquitas y las restricciones para la construcción de estas en Italia es la continuación del proceso de la islamofobia.