Especial con el motivo del Día Internacional del Migrante
En este programa nos referimos al fenómeno de la inmigración, sus motivos y problemas.
La Asamblea General de las Naciones Unidas, considerando el aumento del número de migrantes, aprobó en el año 2000 una resolución en la que reconoce el día 18 de diciembre como el Día Internacional del Migrante y recomienda su celebración a los países miembros de esta organización. El señalamiento de este día preparó una ocasión para que los países del mundo discutan los asuntos y problemas provenientes de la inmigración. Los inmigrantes abandonan su patria y viajan a otros países con diferentes aspiraciones, pero, aun cuando el país de destino está en conformidad con sus ideales y expectativas, se enfrentan con diversos problemas y desafíos. En este sentido, hemos preparado un programa especial que esperamos sea de su interés.
La inmigración, que cuenta con un largo historial, además de los aspectos políticos, económicos y sociales, también presenta un lado psicológico y otro médico. Migrante, en la era actual, se dice de alguien que, por su propia decisión, deja su país y viaja a otro a fin de mejorar las perspectivas de su vida y la de su familia, de hecho, el deseo real de los migrantes es mejorar sus condiciones de vida en el país de acogida. Se puede decir que la inmigración es una relación bilateral entre el migrante y el Estado que lo acepta en su territorio.
La inmigración tiene diversos motivos como los asuntos económicos (pobreza, desempleo) sociales (guerra e inseguridad) y políticos. Mejor dicho, el migrante busca un lugar donde pueda trabajar y recibir educación, sanidad, seguridad, así mismo preservar sus libertades individuales y sociales, en total, un futuro mejor. Es oportuno decir que la definición de refugiado y migrante tiene diferencias considerables, por ende, la aplicación de la ley también tiene diversos aspectos. Sin embargo, en algunos casos debido a la complejidad del límite entre ambos, la categorización de inmigrantes y refugiados no se puede separar fácilmente.
Según la definición de la ONU, es la persona que, con fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas, se ve obligada a abandonar su país natal e ir a otro, sin embargo, los migrantes abarca a todos los casos en los que la decisión de migrar es tomada libremente por razones de conveniencia personal y sin intervención de factores externos que le obliguen a ello. Por esta razón, los gobiernos tienen políticas separadas ante estos dos estatus.
A nivel internacional, los migrantes se dividen en cuatro grupos principales.
1.- incluye al trabajador migrante que por sus competencias recibe un tratamiento preferencial en cuanto a su admisión en un país distinto al suyo. En este caso se ubica el fenómeno llamado "fuga de cerebros".
2.- está formado por refugiados de guerra y políticos que por situaciones extremas en su país se van a vivir a otros.
3.- abarca a las personas que dejan su residencia en busca de mejorar su nivel de vida en un país distinto al de origen. Asimismo, se aplica a las personas que se establecen fuera de su país de origen por la duración de un trabajo de temporada.
4.- está formado por personas que habiendo ingresado ilegalmente o tras vencimiento de su visado, deja de tener status legal en el país receptor o de tránsito.
Hoy en día, se considera la inmigración como uno de los problemas demográficos. La ONU informa sobre el aumento singular de las estadísticas de la inmigración en todo del mundo. Se calcula que en la actualidad unos 232 millones de personas buscan en países distintos al suyo nuevas oportunidades de mejorar su vida y desarrollar sus conocimientos.
Las estadísticas de migrantes a nivel global han aumentado. En el año 2000, superaba los 175 millones de personas. Una década antes, en el año 1990, esta cifra era de 154 millones. Pero las estadísticas del 2012 muestra que en 22 años 78 millones de personas más han abandonado su país.
El último estudio de la ONU señala que casi dos tercios de los migrantes del mundo viven en Asia y Europa. Los países europeos albergan a un total 72 millones de migrantes, mientras que en los asiáticos viven al menos 71 millones de migrantes. Estados Unidos también tiene 46 millones de migrantes.
La emigración o el despliegue de las personas, en casi todas las regiones del mundo, a lo largo de la historia ha sido un importante factor para el crecimiento económico.
Los países receptores se benefician de la mano de obra de los migrantes. Muchos de los países industriales para la circulación de su economía necesitan de estos trabajadores, cuya mano de obra es barata. Por ejemplo, la mayor potencia económica del mundo, es decir Estados Unidos, durante el último siglo, siempre ha sido uno de los países que mayor número de migrantes ha recibido. Asimismo, la reconstrucción de las economías de países que han sufrido los devastes de una guerra, como Alemania (1939-1945), fue posible con la ayuda de la mano de obra de inmigrantes.
El caso de la inmigración élite (fuga de cerebros) no es nuevo, sino que es un fenómeno que desde la antigüedad hasta ahora se ve de diferentes modos en los países del tercer mundo que, con la salida de estas personas, sufren daños irreparables en el aspecto económico, social y cultural, lo que tal vez es una de las tareas más difíciles de compensar. Este efecto, desde el punto de vista de los expertos, es un tipo de explotación de los países desarrollados sobre los del tercer mundo pues da lugar a una de las crisis sociales más destructivas identificadas y definidas.
La inserción laboral de los inmigrantes se da en sectores como la agricultura, la pesca, la minería, la industria manufacturera, la hostelería y el comercio, en puestos y en trabajos de limpieza, como en casas. De hecho, la discusión sobre el tema de la migración es la imposición de las sociedades prosperas para que la mayoría inmigrantes se dediquen a estas tareas. Entre las principales causas de la migración, la discriminación no se menciona, y siempre se refiere a motivos económicos, tampoco se habla de los beneficios del aumento de la inmigración ilegal pues los países que acogen ilegales se mantienen en silencio.
Por ejemplo, de acuerdo con informes, gracias a los más de cinco millones de inmigrantes extranjeros que viven en Italia, sólo en 2012, 1, 400 millones de euros aumentó el presupuesto del Estado de este país europeo. Dos millones 300 mil personas de inmigrantes extranjeros tienen trabajo, de ellos casi 478 mil son empresarios que han producido casi 7 mil millones de euros de valor agregado. Los informes agregan que a pesar de que los extranjeros en Italia tienen un importante papel, no solo no disfrutan de ventajas de bienestar social incluidas, vivienda, educación y sanidad, sino que muchas veces sufren tratos discriminatorios.
La situación de los migrantes en los otros países de acogida es muy preocupante por muchos casos. La marginación, la alienación, el miedo, la explotación de los migrantes en diversas formas, la discriminación entre inmigrantes y nativos, la ausencia del hogar, la familia, el dolor, el abandono y las generaciones de divorcio son algunos de estos temas.
Una mirada humanitaria a los inmigrantes y los esfuerzos para atraer la mirada de la comunidad anfitriona de migrantes no solo es una necesidad moral sino que, al final, está relacionada con los intereses económicos políticos y sociales del país que recibe migrantes. La experiencia limitada pero amarga de algunos países europeos como Francia, indica la amenaza potencial para la estabilidad social y demuestra que la marginación de los inmigrantes, a largo plazo, puede imponer costos sociales y económicos para la sociedad en general. Por otra parte, la búsqueda de una solución permanente para los refugiados es una responsabilidad de la comunidad internacional.
A juicio del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, la "guerra" es el factor principal del desplazamiento de muchas personas y Siria actualmente es el ejemplo principal al respecto. El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) señala que más de la mitad de los refugiados del mundo son de cinco países devastados por la guerra: Afganistán, Somalia, Irak, Siria y Sudán, sin contar los recientes desalojamientos ocurridos en Malí y la República Democrática del Congo. Según una de las autoridades del ACNUR, aunque existen muchos esfuerzos a favor de los refugiados, ellos no cuentan con condiciones adecuadas, por lo que, un gran número de personas en países pobres con sistemas políticos inadecuados, se dirigen hacia los países desarrollados.
Es evidente que comunidad internacional necesita redoblar esfuerzos para evitar y resolver los conflictos a fin de establecer la paz y la seguridad, así como reformar las estructuras económicas y sociales de los países en conflictos para preparar el terreno que permita su desarrollo y obstaculizar la huida de las personas.