La Policía patrulla con armas de guerra ante la alerta terrorista
Las Fuerzas de Seguridad cambian el protocolo y exhiben fusiles y subfusiles en lugares públicosLos agentes y tienen órdenes de «neutralizar» a los posibles terroristas en caso de enfrentamiento
Los policías y guardias civiles han recuperado el uso de las armas largas -fusiles o subfusiles de asalto- para la protección de los espacios públicos y están recibiendo instrucción para cambiar la mentalidad en el desempeño de su trabajo de vigilancia: donde antes se les recomedaba que disparar era lo último que debían hacer, ahora se les prepara para «neutralizar» -es la palabra que se utiliza- con su armamento, de forma taxativa, a los eventuales terroristas a los que se tengan que enfrentar. Éstas son dos de las muchas modificaciones que se están produciendo -a golpe de atentado- en las Fuerzas de Seguridad españolas. Cada vez que los miembros del EIIL (Daesh por sus siglos en árabe) han ejecutado un ataque en Francia, Inglaterra o Alemania, los agentes españoles han tomado nota para ir modificando sus estrategias.