Desastre de Mina (2)
Tal como dijimos en el programa anterior, Hach es un ritual glorioso y colectivo que se celebra con la participación de cientos de miles de personas y, por eso, se necesita de una seguridad programada y multilateral. Sin embargo, el gobierno de Arabia Saudí hasta ahora no ha sido capaz de establecer esta seguridad para los peregrinos de la mezquita Al-Haram.
Durante los recientes años, los peregrinos de la Casa de Dios se han enfrentado a diferentes incidentes que no podemos mencionar cada uno por la falta de tiempo y solo abordaremos algunos de estos trágicos sucesos, como los ocurridos en Mina y La Meca.
La mayoría de los desastres durante la temporada de Hach se produjo en la tierra de Mina, que está a cinco kilómetros al este de La Meca. Todos los peregrinos, desde la mañana del 10 de Zihayye, es decir durante el Eid Qorban, iban llegando al territorio sagrado de Mina y, hasta el día 12, cada uno, tiene que apedrear tres veces a Satán y luego volver a La Meca. Los incidentes de Mina, a veces, han sido provocados por incendios y, otras, por el hacinamiento; en ambos casos el resultado ha sido la muerte o el sufrimiento de heridas de miles de peregrinos, que a la espera de realizar los rituales de la Peregrinación en un espacio tranquilo, habían ido a Arabia Saudí pero nunca volvieron a su patria.
El 10 de diciembre de 1975 se desató un gran incendio por la explosión de un cilindro de gas en Mina. Como consecuencia más de 200 peregrinos murieron y otros cientos resultaron heridos. Los sobrevivientes de este incendio narraron trágicas descripciones de las escenas en que perdieron la vida los peregrinos por las llamas. Lo que destaca en esta tragedia dolorosa es la falta de alguna fuerza saudí mientras la gente se ayudaba mutuamente.
Esta tragedia amarga no causó que las autoridades de Arabia Saudí buscaran algún remedio para evitar que ocurriesen sucesos similares. En otro incendio en el 1995, ardieron las tiendas en Mina y, como consecuencia, murieron o resultaron heridos centenares de peregrinos. Dos años más tarde ocurrió otro desastre y, por un enorme incendio, resultaron muertos 343 peregrinos y más de 1500 resultaron heridos. Esta masacre desagradable ocurrió mientras Al Saud desde 1975 tuvo 22 años de tiempo para proporcionar posibilidades y equipamientos necesarios para impedir tal suceso mortal. Pero parece que la vida de los peregrinos no tiene importancia para los gobernantes del reino árabe que prefieren gastar sus petrodólares en construir edificios que puedan beneficiarles como propaganda.
Tal como dijimos, el hacinamiento también figura entre los importantes factores de la muerte de peregrinos en Mina que proviene de la presencia de muchos peregrinos sin la programación adecuada y la falta de control de los agentes saudíes. Curiosamente, a pesar del paso del tiempo ha aumentado el volumen de estos eventos adversos. Durante el Hach 1990, ocurrió una tragedia cuando el sistema de ventilación del túnel de Mina que conduce a la aprobación de las peregrinaciones, fue bloqueado y no funcionó. Por el calor de la falta de aire y la presión de la muchedumbre, 1426 peregrinos perdieron la vida y muchos más resultaron heridos. En 1998, un incidente similar se saldó con 118 peregrinos fallecidos y otros 180 lesionados.
Los importantes trágicos sucesos que ha ocurrido en La Meca, no son menos que los mencionados y la mayoría ha ocurrido por la falta de control de las fuerzas de seguridad saudíes. En 1979, después de la ceremonia de Hach, un grupo de opositores del gobierno de Al Saud tomaron el control de la mezquita Al-Haram. Durante el conflicto, murieron 153 peregrinos. En 1987 ocurrió un crimen sin precedentes en la Meca cuando las fuerzas de seguridad de Al Saud atacaron con armas a los peregrinos que marchaban para expresar su repudio a Estados Unidos y el régimen sionista. En este hecho murieron brutalmente al menos 402 peregrinos de la Casa de Dios y resultaron heridos otros 650. Este crimen ha quedado marcado como una mancha en el expediente de la incompetencia del gobierno saudí.
La incompetencia y la incapacidad de los saudíes en administrar el Hach y proveer comodidad a los peregrinos de la casa de Dios en el último año (2015) fueron más evidentes que nunca y quedó claro que los Al Saud no son absolutamente capaces de proporcionar la seguridad de los peregrinos. Sobre este caso vamos a tratar más en el próximo programa.