Desastre de Mina 3
En el programa anterior dijimos que algunos eventos lamentables con miles de muertos han tenido su origen en la incapacidad del gobierno saudí para gestionar las ceremonias de Hach. Ahora estudiaremos los sucesos terribles de Hach ocurridos el año pasado.
Primero, la caída de una enorme grúa en la mezquita de Al-Haram. Varias grúas habían sido desplazadas en la mezquita para trabajar en las docenas de proyectos que los saudíes llaman desarrollo del santuario. Los trabajos seguían incluso mientras los peregrinos estaban cerca de esas grúas en el lugar santo. De todas formas, el 11 de septiembre de 2015, una gran y pesada grúa cayó en la mezquita de Al- Haram y, en un escenario desagradable, fueron hechos mártires 107 peregrinos y resultaron heridos otros 238.
Pero el evento principal del año pasado ocurrió en Mina en medio del a realización de actos propios de la peregrinación. La mañana del Eid de Qorban (24 de septiembre de 2015), una multitud de peregrinos, como cada año, se dirigió de Mashaar hacia Mina para en el primer día de su presencia en este lugar sagrado apedrear a Satán. Sin embargo, las fuerzas de seguridad saudíes bloquearon no solo el camino principal sino también las salidas estrechas de la gran vía. Momento a momento aumentó el número de peregrinos y más de siete mil personas que habían emprendido un largo camino bajo el sol abrasador, como resultado de una estampida, perdieron la vida. Los agentes saudíes de seguridad que en sí fueron la causa de este desastre, no solo no ayudaron a los peregrinos, sino que se retrasaron tanto en brindar un poco de ayuda a los que no habían sufrido nada que muchos más perdieron la vida. Así ocurrió la gran catástrofe humana de Hach en el Eid Qorban en Mina.
El gobierno de Arabia Saudí ha tratado de ocultar las dimensiones del crimen terrible de Mina, pero el desastre fue tan grande que no ha sido posible. Desde el principio, fotos y noticias fueron dadas a conocer por la gente en las redes sociales y Al Saud no tuvo más remedio que admitir esta tragedia. Después, se ha esforzado por mostrar, como siempre, que el incidente solo dejó un pequeño número de víctimas pero proporcionaba estadísticas contradictorias que iban de 700 a 4000 víctimas, lo que indica la falsedad de la información.
No obstante, no es fácil profundizar sobre la trágica muerte de miles de peregrinos en Mina durante el Eid Qorban de 2015 y, para entender qué pasó en aquellas horas a los peregrinos es necesario que un testigo nos informe. Un peregrino iraní, Mohammad, que el año pasado viajó a Arabia Saudí estuvo presente en el desastre terrible de Mina. Escuchamos esta historia de él:
"Después de una larga espera, ahora con entusiasmo y esperanza nos dirigimos a la Tierra de la Revelación. El silencio en el avión me dio una oportunidad para pensar en el viaje espiritual y otras cuestiones diferentes. En Irán, en las diferentes sesiones de la caravana de Hach, había aprendido los rituales pero aun así estaba preocupado. Una parte de dicha preocupación era por la actuación irresponsable e incorrecta de Al Saud en Hach que cada año crea para los peregrinos de la Casa de Dios. También sabía que los wahabíes saudíes no se comportan bien con los peregrinos que no aceptan sus ideas, especialmente los chiíes. Sin embargo, apoyándome en Dios, traté de ser optimista y en mi mente imaginaba el espíritu y la pasión de visitar la Caaba y la cúpula hermosa del santuario del Profeta, y me fui a dormir”.
La voz de piloto indicaba que habíamos llegado al aeropuerto de Medina. Después de desembarcar, comencé a pensar en las múltiples etapas de los rituales. Las autoridades saudíes responsables de la identidad de los visitantes realizaron una inspección inusual sobre la validez de los pasaportes con mucha precisión y sin fundamento. También en la inspección de equipaje mostraron un comportamiento obsesivo e inusual. Parece que estaban buscando algo especial. Cuando llegó mi turno de control de equipaje de mano, un agente saudí cogió mi Corán y lo tiró. Fue algo bastante desagradable. Me enojé mucho pero sabía que cualquier protesta tendría consecuencias perjudiciales para mí. Solo le pregunte ¿por qué había hecho eso con mi Corán? Y si no sabía que debía respetar el Corán de los musulmanes. Me dio una respuesta extraña, Me dijo que había muchos ejemplares del Corán en la Mezquita de Al Nabi. Más tarde, cuando nos entregaron el equipaje en el hotel, nos dimos cuenta de que a casi todos, los oficiales saudíes arbitrariamente nos habían removido el Corán y los libros relacionados con el Hach”.
Estimados oyentes, continuaremos hablando sobre la peregrinación de Muhammad del año pasado y sus eventos en el próximo programa.