La guerra evoca destrucción y muerte, pero cuando la guerra encuentra el aspecto de la defensa del país, la religión y los valores trascendentales, es santa y loable. Los ocho años de defensa sagrada de Irán contra el régimen baasista del agresor Saddam Hussein es una confrontación bélica de este tipo.
Los jóvenes, hombres y mujeres que han sido martirizado en este camino son mitos de resistencia y sus memorias nunca se olvidarán porque sacrificaron sus vidas para defender los valores más elevados. La nación iraní ha creado en el tiempo una civilización y una cultura que, si bien han registrado altibajos, nunca se han extinguido. La Revolución Islámica ha sido el comienzo de un nuevo capítulo en la vida política de Irán en el ámbito mundial. Por esta razón, las dos superpotencias de Occidente y Oriente, junto a sus aliados, se volvieron hostiles con este movimiento, porque la Revolución Islámica puso un camino delante de las otras naciones para combatir la opresión, la arrogancia y la explotación de los países poderosos, desafiando las políticas coloniales de Estados Unidos y la antigua Unión Soviética, las entonces superpotencias de Occidente y Oriente respectivamente. La invasión de Saddam Hussein a la República Islámica de Irán comenzó nueve meses tras la victoria de la Revolución Islámica con el apoyo de las dos superpotencias mencionadas. Estas estaban preocupadas de que llegue el mensaje de la Revolución Islámica a las naciones explotadas y coloniales. Esta violación comenzó el 22 de septiembre de 1980. La guerra impuesta por Saddam contra la República Islámica de Irán duró ocho años pero Saddam y sus partidarios de ambos bloques, el Este y el Oeste, no lograron ninguno de sus propósitos, es decir, la desintegración de Irán y el derrocamiento del recién formado Sistema de la República Islámica. Esta guerra fue un punto fuerte y honrado para el crecimiento de los ideales de la Revolución Islámica y el desarrollo y la prosperidad de Irán en todos los campos. Los iraníes han denominado el periodo del 22 al 28 de septiembre como la "Semana de la Defensa Sagrada" para honrar a los cientos de miles de víctimas y los millones de jóvenes, hombres y mujeres que defendieron el país y los valores de la Revolución Islámica. Durante esta semana, se realizan muchas actividades para mantener vivo el valor de los mártires, heridos, discapacitados y veteranos de esa confrontación impuesta.
La "Semana de la Defensa Sagrada", este año como de costumbre, arrancó con desfiles de las fuerzas militares en todas las ciudades de Irán. Una de las paradas militares más importantes y grandes se celebró en Teherán. En este desfile, las fuerzas armadas de Irán mostraron sus logros en varios campos de tierra, mar y aire para la defensa del país. A lo largo de sus ocho años de defensa contra la agresión del régimen de Saddam, los guerreros iraníes presentaron una nueva manifestación de la cultura de resistencia, sacrificio a las naciones oprimidas, de tal manera que uno de los acontecimientos más importantes en la identidad inolvidable de la historia contemporánea iraní son los ocho años de defensa sagrada. La épica de gente fiel y entusiasta que luchó (yihad) en el camino de Dios presentó una forma inigualable de lucha apoteósica y ofreció un patrón completo y práctico a seguir de la cultura islámica. Desde el punto de vista del fundador de la República Islámica de Irán, el Imam Jomeini (que Dios lo bendiga), quien dirigió la guerra impuesta desde el principio hasta el final y que terminó con un resultado exitoso, se puede estudiar mejor los acontecimientos de este período de la historia de la Revolución Islámica y sus implicaciones para la continuidad de la vida de la República Islámica. El Imam Jomeini tuvo una plena comprensión del significado de defensa sagrada y revela los ángulos de este gran evento. Para el Gran Líder de la Revolución Islámica esta guerra era una "prueba divina" a una nación que acababa de emanciparse de la tiranía del régimen imperial. El Imam Jomeini, en un comentario sobre este tema, afirmó que en esta guerra también una cuestión en que los beneficios fueron más que los daños. Aquella unidad del pueblo que se encontró en la guerra tuvo un significado espiritual. Mostró que los soldados, la gendarmería, los guardias revolucionarios y voluntarios formaron un alma cooperativa con todas las personas, mujeres y hombres, de todo el país que dijo al mundo que este hecho en Irán es diferente a cualquier asunto".
En la historia, después de ocho años de defensa sagrada del pueblo de Irán, se recuerda este periodo como un símbolo de libertad y resistencia y fe en Dios, pero también se recuerdan los actos aborrecibles de los agresores y sus aliados que animaron a los iraquíes durante ocho años. El Imam Jomeini dijo:"Todos los días que estuvimos en la guerra hemos recibido bendiciones y las hemos utilizado en todas los escenarios. Hemos exportado nuestra revolución al mundo y hemos aprobado nuestra inocencia y denunciado la opresión de los agresores en esta guerra. Nosotros en la guerra revelamos la ruda cara del mundo en la batalla abierta. Conocimos en la batalla a nuestros amigos y enemigos. Llegamos a la conclusión de que debíamos resistir. En la guerra, derrotamos a las dos superpotencias de Oriente y Occidente. En la guerra, consolidamos nuestras raíces revolucionarias islámicas. En la guerra, creamos el sentimiento de fraternidad y patriotismo en cada una de nuestra gente. Demostramos en la guerra a los pueblos del mundo, y especialmente los pueblos de la región, que se puede defender, sin importar los años, contra todas las potencias y superpotencias". El Imam Jomeini, en un momento crucial cuando la máquina mortal de guerra de Saddam, con el apoyo de Oriente y Occidente, avanzaba en Irán, enfatizó: "Nosotros le dimos una bofetada a Saddam que nunca podrá levantarse". Esta frase histórica, junto con este importante fragmento del Imam, que dice: "La guerra es una guerra, y nuestro honor y dignidad son el resultado de esta guerra", demuestra la firmeza del Líder sabio.
Tras haber pronunciado estas palabras, en los meses siguientes, el Imam tomó medidas prácticas y se realizaron diferentes operaciones como la denominada Samen ul-Aemeh para romper el asedio de Abadán y otras, incluidas Tarigh al-Qods, Fathulmobin y Beit- ol- Moghadas para la liberación de Joramshahr y, años más tarde, con las operaciones Karbala 5 y Valfajr 8 fue derrotado el ejército del régimen baasista de Irak. Saddam, durante los años de la posguerra y, luego, en la invasión de Kuwait, mencionó que "en la guerra contra los iraníes luchamos contra los hombres valientes". Este enemigo criminal también rindió homenaje al Imam Jomeini cuando dijo: "Ellos lucharon valientemente".
Una de las características del Imam Jomeini fueron sus predicciones correctas sobre muchos eventos. Aparte del misticismo del Imam Jomeini, estas predicciones indican su profunda comprensión de los acontecimientos mundiales y la creencia en la asistencia divina y la lealtad del pueblo iraní a su líder. El Gran Líder de la Revolución Islámica, en los primeros meses de la invasión del ejército baasista de Irak, en unas palabras dirigidas al dictador de Irak, dijo: "También te digo Saddam que te espera algo y eso es el suicidio. Así como Hitler se mató después de la derrota, tendrás que matarte. Si eres un hombre como Hitler, mátate". El Imam Jomeini cuando pronunció estas palabras, Saddam avanzaba agresivamente mientras la situación de las fuerzas militares iraníes era incongruente en las condiciones posrevolucionarias.
Saddam, en 2003, después la ocupación de Irak por Estados Unidos fue ejecutado de la peor forma. El Líder de la Revolución Islámica, en días en que los puertos y los aeropuertos de los países árabes del Golfo Pérsico estaban a disposición de las fuerzas baasista de Saddam instó a los líderes de estos países a detener el apoyo a ese régimen criminal, porque, les advirtió de que, en cualquier momento que fuera posible, también iba a violar sus territorios. Esta predicción se hizo realidad unos dos años después del fin de la guerra impuesta contra la República Islámica, a mediados de 1990, cuando Saddam atacó a sus antiguos aliados, Kuwait y Arabia Saudí. Se habla mucho de los ocho años de la defensa sagrada del pueblo iraní. El pueblo iraní nunca ha olvidado a los hombres que fallecieron por defender la Revolución y el Islam. La "Semana de la Sagrada Defensa" es un motivo para recordar y preservar la difícil situación de estos hombres que enorgullecieron la historia de Irán.