Jul 27, 2017 07:05 UTC

Una de las infraestructuras principales y eficaces de la industria textil de Irán es la industria de las alfombras hechas a máquina, de las que hablaremos en este programa.

Una de las infraestructuras principales de la industria textil es la industria de las alfombras hechas a máquina. Este producto se encuentra al final de la cadena de la producción. Por ello, tiene un alto valor añadido desde el punto de vista económico. Su desarrollo hace activa la mayoría de las industrias secundarias. La alfombra hecha a máquina es un ejemplo de tapiz que al contrario de la alfombra tejida a mano, es tejida y se producida por maquinarias industriales. En comparación con las alfombras tejidas a mano, este producto es muy barato por diferentes motivos, entre ellos, el bajo coste de sus materias primas y su producción en serie en corto plazo. El uso de tecnologías avanzadas, materias primas diferentes y la diversidad de los tejidos, han permitido que se tejan diferentes tipos de alfombras y estén a disposición de los clientes.

 

Una de las diferencias entre las alfombras hechas a máquina y las tejidas a mano,  es el uso de fibras sintéticas como acrílico, poliéster y polipropileno en el tejido de la alfombra. El acrílico es una de las fibras sintéticas más comunes que se usa en la producción de estas alfombras. Este tipo de fibra sintética es muy parecida a las fibras naturales como la lana. El acrílico tiene mayor vida y cualidad en comparación con otras fibras sintéticas. Como consecuencia, la alfombra tejida  con acrílico es más cara en comparación con otras alfombras hechas a máquina. El poliéster o la lana sintética también es otra fibra sintética en la producción de estas alfombras que por diferentes motivos, como el fácil lavado y su apariencia brillante se considera como la mejor opción para los edificios en los mercados mundiales. La alfombra tejida con fibras de poliéster, tiene una alta estabilidad y brillantez y debido a su semejanza a las alfombras de seda, ha atraído la atención de muchos clientes.

 

Uno de los elementos a tener en cuenta en el valor de una alfombra, ya sea hecha a máquina o a mano, es la densidad de su tejido. El diseño  también es otro elemento importante en el valor de una alfombra. Actualmente, han aumentado los tejidos de alfombras con diseños modernos como formas geométricas, artísticas y de personajes de dibujos animados para los niños. Pero, aun se continúa  usando en las alfombras hechas a máquina, diseños con dibujos antiguos y originales de la alfombra persa tejida a mano.

 

La historia de la alfombra hecha a máquina en Irán, data de medio siglo atrás. A principios de la década de 1970, se produjo la primera alfombra a máquina en el país, en las fábricas de terciopelo y seda de Kashan, tejida con fibras sintéticas brillantes. Este tipo de alfombra tenía un pelaje relativamente corto y un peso ligero. Transcurrido el tiempo y con la fundación de la empresa de industria de Kashan- Alfombra Ravand- esta empresa además de alfombras a máquina, produjo también las materias primas requeridas en esta industria. El primer producto de esta fábrica se ofreció en el mercado en 1974. Este producto muy parecido a la alfombra tejida a mano, tuvo gran acogida. Posteriormente, se fundaron varias empresas de alfombras a máquina con diversas marcas como Guilan, Pars, Naghshe Irán y Ekbatan. En la actualidad, decenas de fábricas de este tipo de alfombra tienen múltiples actividades en diversas ciudades de Irán con nombres famosos como el Tapiz de Salomón, la Alfombra de Mashad, Shiraz, Mazandaran, Estrella del Desierto y Bastan.

 

La producción de esta alfombra consiste en tres etapas: la hilandería, la tejedura y el complemento de la alfombra. En la primera etapa,  primeramente las fibras entran a la fábrica y después de la tintorería con diferentes colores, se entregan a la unidad de la hilandería del hilo. Una de las ventajas de la alfombra hecha a máquina  es que su color no cambia después del lavado, resiste mucho ante al calor y la luz y sus hilos cuentan con una mayor estabilidad y durabilidad. Además, son muy resistentes a la contaminación del aire y el polvo; son muy suaves y finalmente, tienen una alta durabilidad.

 

En la siguiente etapa de producción, está la unidad de la tejedura, en la que se realiza el proceso del tejido a través de maquinarias especiales.

 

La tercera y última etapa de producción es la etapa del complemento de la alfombra. Al término de la misma, la alfombra producida se envía al mercado para la venta.

 

La industria de la alfombra hecha a máquina es una de las más importantes en la economía de Irán, de tal manera que es una de las cinco carreras elegidas de la industria textil del país cuyo mayor desarrollo, es uno de los programas estratégicos del Ministerio de Industria, Minas y Comercio. Actualmente, el total de la capacidad de producción de esta industria en el país es casi 1200 millones de metros cúbicos al año. Más de un 10% de la fuerza laboral experta en el ámbito de la industria textil de Irán, trabaja en este sector. Anualmente, se producen 80 millones de metros cúbicos de alfombras hechas a máquina, lo que constituye un 5% del valor de la industria textil del país.

 

Algunas de las ciudades activas en la producción de la alfombra hecha a máquina en Irán son Mashad, Teherán, Yazd, Isfahán y Deliyan. La provincia de Isfahán, las ciudades de Aran, Bidgol y Kashan se consideran como los polos de producción y se cuentan entre las regiones principales de este producto en el mundo.

 

En la ciudad de Kashan, existen más de 700 unidades económicas que realizan actividades considerables en la producción de la alfombra hecha a máquina. Un 80% de la producción y el empleo en esta ciudad se vinculan al tejido de alfombras hechas a máquina y a las industrias dependientes de este arte como la hilandería. La cualidad, la belleza y la diversidad en los dibujos de las alfombra de Kashan son tales,  que han atraído la atención de muchos clientes en diferentes países del mundo. En la actualidad, este producto se exporta a más de 40 países, principalmente a  Australia, Bélgica, Turquía, Alemania, Inglaterra, China, Pakistán, Irak, Afganistán y los países de Asia Media y América Latina.

 

Durante estos últimos años, la industria de la alfombra hecha a máquina de Irán se ubica en el primer lugar del mundo desde el punto de vista de cualidad de producción. Además, se considera como el segundo gran productor del mundo desde el punto de vista del volumen. La creatividad e innovación de los productores iraníes en el ámbito de la planificación y tejido de estas alfombras, ha provocado un progreso considerable en la tecnología de la producción de las maquinarias requeridas por esta industria y ha dirigido a los fabricantes de maquinarias de la tejedura hacia productos similares a los usados en las alfombras hechas a mano. El uso de la alta tecnología, la especialidad y el arte por los activistas de este sector de la industria, ha determinado un futuro claro para la industria de la alfombra hecha a máquina de Irán.