Ago 17, 2017 08:05 UTC

Irán, gracias a su amplia diversidad medioambiental, goza de una de las más ricas fuentes de reservas genéticas del mundo especialmente en el sector de las plantas medicinales. En este programa, abordamos el mercado de tres plantas medicinales de Irán, la borraja, azucena y heracleo pérsico (Golpar en persa -گلپر).

En la antigüedad, en los mercados tradicionales de Irán, las tiendas de remedios naturales era un trabajo muy importante. Los boticarios eran unas personas influyentes y confidentes que conocían la esencia y el olor de las flores y las propiedades médicas de la mayoría de las flores y plantas. Ellos preparaban los medicamentos que los doctores prescribían para los enfermos y, algunas veces, en base a la experiencia y ciencia obtenida de sus padres y profesores, trataban directamente a los enfermos con plantas medicinales. Por muchos siglos, el tratamiento por medio de plantas ha sido uno de los métodos usados por galenos iraníes. Normalmente, la materia prima para la fabricación de estos medicamentos era proporcionada por personas que se iban a las montañas y los llanos y cosechaban algunas plantas que tenían propiedades medicinales y las vendían a los médicos. Actualmente, a pesar del gran uso de medicamentos químicos, ha aumentado el consumo de plantas medicinales, de tal modo que una cifra considerable del comercio mundial deriva de la producción, el comercio y el uso de estas plantas. En base a las cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), casi el 80 % del mundo, especialmente en los países en vías del desarrollo y las regiones pobres y lejanas, abastece sus necesidades médicas de plantas medicinales. Debido a la presencia creciente de estas plantas en la vida de un gran número de pueblos del mundo, la mayoría de expertos en este ámbito cree que el siglo 21 es el siglo del regreso de los medicamentos herbarios a los centros vinculados con la salud de las personas.
 
El tratamiento por medio de plantas es uno de los métodos de la medicina tradicional que se conoce también como “medicina complementaria”. En base a la definición de la OMS, la medicina tradicional es una palabra general que abarca sistemas medicinales tradicionales como la medicina china, la medicina griega- árabe y otras formas nativas. La OMS considera la medicina tradicional como un complejo de ciencias, habilidades y comportamientos que se basan en creencias y experiencias nativas de diferentes culturas y se emplean para el mantenimiento de la salud, prevención y mejora de las enfermedades físicas y mentales del ser humano. Por eso, los tratamientos de la medicina tradicional se dividen en 2 grupos. Uno es el uso de las plantas medicinales y minerales y, el otro, está formado por métodos no medicinales como acupuntura, masaje y tratamientos mentales y psicológicos. En aquellos países cuyos servicios médicos se basan en la medicina moderna y no cuentan con un respaldo cultural  médico especial, en lugar de usar el título de medicina tradicional, esta forma de tratamiento se llama medicina complementaria o alternativa. Actualmente, el uso de la medicina complementaria y alternativa ha aumentado considerablemente entre la gente.
 
En el mundo civilizado antiguo, diferentes territorios como China, Egipto, Grecia e Irán han sido el origen de la medicina y de diferentes métodos médicos. La antecedencia de miles de años de la medicina tradicional de Irán y la existencia de médicos famosos como Yoryani, Abu Rayhan al-Biruni, Razi y Avicenna, han dado una riqueza especial a la historia de la medicina del país persa. Existen miles de especies de plantas medicinales en Irán, entre ellas centenares de especies son propias del territorio iraní. Una de estas plantas es la borraja. Esta planta que tiene muchas propiedades médicas, no crece en ningún lugar de la tierra excepto las montañas de Alborz. Por mucho tiempo, los médicos y farmacéuticos europeos pensaban que la borraja iraní y europea era igual. Pero, estas dos plantas solamente coinciden en apariencia ya que tienen muchas diferencias desde el punto de vista de sus propiedades médicas. La borraja iraní crece en las laderas de las montañas de Alborz y casi toda esta planta tiene uso medicinal. La borraja es calmante, fortalece los nervios y riñones, purifica la sangre, es usada contra el frio y la fiebre, trata la bronquitis, sarampión y la escarlatina, elimina la inflamación y el dolor en la garganta y reduce la preocupación. Debido a sus múltiples propiedades, la borraja cuenta con un buen mercado dentro y fuera de Irán. Cada año, casi 50 toneladas de borraja se exportan a los países europeos, americanos y costeros del Golfo Pérsico.
 
Otra planta medicinal es la azucena. Esta flor es una de las plantas que crece a partir de un bulbo (especie de cebolla). Sus flores son blancas, naranjas, rojas, rosas y violetas. Esta planta crece en todas las regiones del mundo, especialmente en África del Sur y las regiones tropicales de América. Oler la azucena, alivia el dolor de la cabeza y reduce el contagio del resfriado en el invierno. Poner el polvo del bulbo de azucena sobre una herida, la esteriliza. Esta flor es eficaz también para acabar con las pecas en la cara. Una especie rara de esta planta se llama Lilium Ledeburii que crece en una región del norte de Irán en la provincia de Guilan y unas áreas muy limitadas de las provincias de Ardebil y Mazandaran. Lilium Ledeburii es la primera flor que se ha registrado en la Lista del Patrimonio Nacional de Irán. Fuera de Irán, esta flor crece solamente en la región de Lankaran en la República de Azerbaiyán.
 
Otra planta medicinal única de Irán es el Heracleo Pérsico que solamente crece en el territorio del país persa. Por esta misma razón, es famoso con este nombre, pérsico. Todas las plantas cuyos nombres terminan en “Pérsico” indican su procedencia iraní. La primavera es la estación donde crece esta planta de color violeta. Los meses de septiembre y octubre es el tiempo de la cosecha de las semillas de esta planta que se caracteriza por un aroma especial. Esta planta da sabor a la comida, es antioxidante y antiinflamatoria y normalmente se usa con las comidas que producen flatulencia. Las semillas de esta planta fortalecen el estómago. La esencia de estas semillas también es antimicrobiana y lava muy bien el estómago y también se usa como conservante de alimentos. De ahí que una parte de la cosecha de esta planta sea usada para el consumo interno, es decir, no se exporta al extranjero.
 

Es prohibida la exportación de los bulbos de todo tipo de plantas medicinales que se consideran reservas genéticas de Irán. El Centro Nacional de las Reservas Genéticas y Medioambientales de Irán es uno de los organismos que tiene el deber de proteger estas reservas. El objetivo de la creación de este Centro es el reconocimiento, la recogida, el mantenimiento, el cultivo y la producción de las especies medioambientales y las reservas genéticas del país para que, con la ayuda de los centros médicos, universitarios e investigativos, se propicie el terreno para el mejor uso de estas fuentes naturales de Irán.