Feb 07, 2018 08:00 UTC

E: Hola qué tal queridos amigos, en esta oportunidad detrás del teléfono se encuentra el doctor Lajos Szásdi León-Borja, profesor de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, quien desde San Juan aborda el tema de la Revolución Islámica de Irán.

El 1 de febrero se iniciaron en Irán los actos para conmemorar el triunfo de la Revolución Islámica, un periodo de diez días que se denomina ‘Daheye Fajr’ (en persa) o ‘Década del Alba’, desde el regreso del exilio del Imam Jomeini (P) hasta la victoria definitiva de la nación persa. En las diversas ceremonias se observa la presencia de miles de iraníes de diferentes estratos sociales. Señor Szásdi, después de 39 años, ¿qué es lo que mantiene viva esta gesta revolucionaria?, adelante por favor.

 

LS: Desde Occidente, desde San Juan de Puerto Rico, la apreciación que yo tendría sin vivir en Irán, por un lado, es de una revolución considerada por millones de iraníes como patriótica, nacional, pero al mismo tiempo no estoy hablando en términos seculares sino también sería un motivo de orgullo desde el punto de vista religioso, de la fe. La mayoría del pueblo iraní es profundamente religioso en el Islam, considera que la revolución fue una forma de defender la fe, las tradiciones, aquello que se podría considerar típicamente persa, ante las presiones secularizantes y occidentalizantes del gobierno del shah de Irán, que fue depuesto por la revolución. ¡Claro! el shah de Irán tenía alianza con Estados Unidos en la que yo llamó la ‘primera guerra fría con la Unión Soviética’ y veían a Irán y a la Unión Soviética como una gran amenaza, por un lado, y, por otro, la idea del shah de Irán de modernizar a la sociedad iraní era pues inyectado dosis de occidentalismo en la sociedad y esto chocaba con las tradiciones y, sobre todo, con la fe, la religión, en cuanto a aquello que era considerado obsceno, ofensivo a Dios, o que iba en contra del pudor, en contra de las costumbres, buenas costumbres se podría decir, según así lo veía la gran mayoría del pueblo iraní. Bueno, hoy en día, se puede decir, aunque por las noticias da la impresión, que hay un fuerte elemento de la población, sobre todo urbana, de las grandes ciudades, jóvenes que no han vivido la revolución islámica, que no la conoció, que no conoció qué hubo antes, están atraídos, gracias al Internet y las nuevas tecnologías de la información, están  más influenciados que muchos, probablemente, estuvieron décadas atrás, con el resto del mundo occidental, pero por otro lado, también hay elementos que yo diría que siguen siendo tradicionales, aferrados y apegados a la fe, a la religión.

 

En Irán, queda en la memoria que la Revolución Islámica se enfrentó a los Estados Unidos, precisamente, por diversos aspectos que he mencionado, la idea de que Irán siga siendo iraní y no un satélite de Estados Unidos, bajo el shah, por ejemplo, pues eso sigue vivo, pues hasta el caso de Israel, aunque ese es otro tema, Irán es defensora de la causa palestina y la causa del Islam, ante lo que se podría ver como políticas antiislámicas por parte de Estados Unidos y aliados occidentales de la OTAN.

 

E: Así es señor Szásdi, en Irán la Revolución Islámica se instala, como dijo el Imam Jomeini (que descanse en paz), su gestor, se instala sobre un lema ‘ni Oriente ni Occidente’, o sea, en ese tiempo reinaba el marxismo por un lado y el imperialismo por el otro lado, entonces, se abre como un nuevo camino basado en la religión islámica, pero en realidad, no es en sí la imposición de una religión, sino fue una revolución completa, una  revolución en todos los sentidos, política, cultural, una revolución que cambió el sentido dando un nuevo enfoque, sobre esta definición de la Revolución Islámica, ¿cuál es el peligro que actualmente enfrenta ante la situación mundial?

 

LS: Ahora, en estos momentos, la Revolución Islámica de Irán, pues, representaría lo que representa para el gobierno y la sociedad iraní, un bastión, una defensa de su independencia de la política exterior. Asimismo, se puede decir, una defensa de su independencia ante la secularización occidental, ante influencias de Occidente que lo que haría es cuartar, limitar, reducir pues la fe musulmana. Si Irán tuviese un gobierno favorecido por Washington, que es ellos querrían, incluso, la última ola de atentados que sufrió con las protestas que hubo recientemente (en Irán), yo diría, me atrevería a debería decir, que veo un modelo cómo el que ocurrió el 11 de marzo del 2011, en Siria, cuando protestas en aquel entonces en Siria decían que eran parte de la ‘primavera árabe’ sus protestas, revoluciones, movimientos, pero en realidad fue algo planeado desde fuera y, en particular, orquestado por Estado Unidos, para tumbar el Gobierno sirio, es lo que Washington querría, al igual que sus aliados como Arabia Saudí e Israel, con Irán para tumbar su gobierno para poner un gobierno amigable con Estados Unidos, incondicional aliado de Washington y, claro, eso implicaría abandonar políticas sumamente importantes para Irán, como por ejemplo, su programa nuclear, que esa es una cuestión, un derecho que tiene todo país soberano miembro de las Naciones Unidas a perseguir un programa pacífico de energía atómica o de tecnología nuclear como la fabricación de isotopos médicos para el tratamiento de enfermedades, diagnosticar enfermedades, etc. Eso por un lado, está también el tema de la independencia en la política exterior iraní de apoyar a la causa palestina. Hay una independencia en la política de Irán, manteniéndose firme a su forma de gobierno y no sucumbiendo a los dictados de Washington.

 

E: Entonces, el mayor peligro que enfrenta la Revolución son los objetivos de Washington podríamos decir, los objetivos de Estados Unidos ¿sí?

 

LS: En ese sentido y también las amenazas que son varias, porque por un lado está Washington, y lo que Washington hace con Irán es para favorecer al estado judío de Israel, a Tel Aviv, es por eso, lo hace todo por Tel Aviv, sobre todo, porque Tel Aviv ve a Irán como un enemigo, un enemigo implacable, ¿por qué? Porque Irán defiende, de manera implacable, los intereses de los palestinos e incluso le temen por la histórica influencia que ha ejercido Irán como una nación más poderosa, más poblada, no olvidemos que su poderío, su historia es milenaria se remonta a antes de Cristo. Entonces, está la amenaza de Tel Aviv que incluso si no hubiera tenido el respaldo de Estados Unidos — aunque si no hubiera estado Estados Unidos, Tel Aviv no existiría como estado— Tel Aviv tiene un odio implacable, a muerte, hacia Irán ¿por qué? Porque Irán no acepta lo que están haciendo con los palestinos.

E: Bueno, muchísimas gracias señor Szásdi, como siempre el tiempo nos gana en la radio y, bueno, tenemos que concluir esta entrevista. Ha sido un placer conversar con Ud.

LS: Gracias por invitarme.